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ABC MIÉRCOLES 26 s 9 s 2007 MADRID 65 Arte puro en los Jardines de Sabatini La Fundación Cristóbal Gabarrón organiza una exposición escultórica al aire libre, con motivo de su XV aniversario, en los anexos del Palacio Real POR LETICIA TOSCANO FOTOS: SIGEFREDO MADRID. Las obras de arte no sólo están en los museos. Entre los setos del cuidado trazado de los Jardines de Sabatini esperan al visitante esculturas de quince artistas distintos reunidas por la Fundación Cristóbal Gabarrón. De materiales, estilos y formas muy diferentes, el punto de unión entre las creaciones es la vinculación de sus autores con el escultor murciano, amigo personal de todos ellos. En total, son 25 las esculturas que decoran los rincones de Sabatini, cuidadosamente localizadas en sus espacios correspondientes. Aunque han sido creadas por artistas como Arman, Pol Bury o el propio Gabarrón, entre otros, las obras no cuentan con etiquetas identificativas con el objetivo de que el espectador las descubra de forma personal. Así, las esculturas hablan directamente al público y éste decide si quiere o no mirar la obra, más allá de los autores que hay detrás de ellas. Los responsables de la exposición se han propuesto quitarle la pajarita a la escultura. Se trata de desmitificar el arte y atraer a aquellos que se muestran reticentes a cruzar la puerta del museo. En los Jardines de Sabatini, los visitantes no sólo pueden observar. Pueden tocar las esculturas, abrazarlas, experimentar sus texturas, sentarse junto a ellas durante horas e, incluso, fotografiarlas, un ejemplo más de la interacción de la obra con la gente indica Cris Gabarrón, presidente de la Fundación que lleva el nombre de su padre. El contraste en el jardín neoclásico es muy fuerte. Las formas redondeadas de las dos obras de Rotraut chocan con las líneas rectas de los parterres, prácticamente simétricos, que recuerdan a los diseños franceses. Cerca, las figuras de los reyes que rodean el estanque observan atentas las dos fuentes cilíndricas de Pol Bury, Brillantes y plateadas en medio del verdor del agua, las formas cilíndricas llaman la atención de los paseantes. Pero en Sabatini la sorpresa asalta en cada esquina. Un dos gi- Heavy Dog Kiss del artista Dennis Oppenheim, una de las creaciones que forma parte de la exposición de Sabatini Una de las obras de la muestra, de Jean- Claude Farhi gante genera la incertidumbre del público poco habituado a la escultura contemporánea que busca sin éxito un sentido a la creación de Robert Indiana. Un apasionado beso entre un perro y una persona, obra de Dennis Oppenheim, tampoco deja indiferente a nadie. La nota de color la ponen las creaciones de Cristóbal Gabarrón. Tres Cabezas y un Corazón Roto en Azul es una de ellas, pero destaca especialmente Metamorphosis que cuenta con la fachada del Palacio Real como telón de fondo. La exposición se inauguró el pasado 22 de septiembre, fecha conmemorativa del décimo quinto aniversario de la Fundación que coincidió con la segunda edición de la Noche en Blanco madrileña. Durante la primera jornada de apertura, miles de personas se acercaron a disfrutar de las esculturas bajo la luz de la luna y desde entonces el goteo de visitantes es incesante. Las obras, colocadas al aire libre, no sólo interaccionan con el público, sino también con el enclave, a la vez natural y urbano, en el que están ubicadas. Estarán en los Jardines de Sabatini hasta el 28 de octubre. A partir de entonces, los interesados en descubrir las obras podrán hacerlo en el museo Las Salinas de Arte Contemporáneo, gestionado por la Fundación Cristóbal Gabarrón y situado en Medina del Campo (Valladolid) Metamorphosis una de las dos obras de Gabarrón expuestas