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30 ESPAÑA MIÉRCOLES 26 s 9 s 2007 ABC Se ahoga en Melilla un médico Muere una mujer de guerra que sobrevivió a los tras pasar cuatro meses en coma por Balcanes y Afganistán la paliza de su novio Fue el primero que atendió a la soldado Idoia Rodríguez y el que trajo a una niña afgana para ser operada de un tumor El compañero de la víctima se autolesionó para simular que habían sido objeto de un atraco ABC TARRAGONA. Una mujer, vecina de Reus, de 57 años, ha muerto tras haber pasado cuatro meses hospitalizada en coma, a causa de la brutal paliza que le propinó su compañero sentimental, quien posteriormente se autolesionó y simuló que ambos habían sido víctimas de un atraco violento, informa Efe. La noticia de su fallecimiento, ocurrido el pasado 14 de este mes, cuatro meses después de la agresión, la dio a conocer ayer el departamento de Acción Social y Ciudadanía de la Generalitat y el Instituto Catalán de las Mujeres (ICD) Los hechos tuvieron lugar a la una de la madrugada el pasado 14 de mayo, cuando el detenido, José R. F. de 51 años, golpeó presuntamente a su pareja con un objeto contundente y le ató una cuerda al cuello con la intención de estrangularla. Posteriormente, José R. F. se autolesionó con una navaja para simular que ambos habían sido víctimas de un atraco violento. En su declaración ante la Guardia Civil, José explicó que cuatro personas, con acento latinoamericano, le habían agredido a él y a su novia para robarles mientras se encontraban en el interior de un turismo aparcado en un descampado próximo a un restaurante. La mujer, que fue localizada poco después en el vehículo, presentaba un fuerte traumatismo en la cabeza a causa del golpe, que incluso le había hecho saltar uno de los globos oculares, y todavía tenía la cuerda atada al cuello. El presunto agresor, por su parte, tenía una herida de arma blanca en la pierna y algunos moratones en el cuerpo. Pese a la versión del hombre, los agentes comenzaron a sospechar de que se trataba de un caso de violencia de género tras haber descartado el móvil del robo, ya que no faltaba ningún objeto en el vehículo, así como por la posición de la víctima. Estos indicios llevaron a detener a José R. F. como presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa y de otro de simulación de delito. A. PUERTA MADRID. El comandante médico Arturo Campos Palacios fue el primero en atender a la soldado Idoia Rodríguez tras el atentado que le costó la vida en Afganistán. También fue el mediador para traer de aquellas lejanas tierras a una niña con un gravísimo tumor facial para que fuera operada en España y, previamente había sobrevivido en varias ocasiones a la guerra de los Balcanes. Su suerte, sin embargo, se truncó la pasada semana cuando desapareció en la costa melillense cuando practicaba con unos amigos su afición favorita: la pesca submarina. Ayer se confirmaba su muerte después de ocho días de rastreo, de incertidumbre y de una actuación administrativa que, según denuncia la familia, ha dejado mucho que desear. Arturo Campos Palacios, de 42 años, casado y con dos hijos, salió el lunes día 17 a practicar, junto con tres amigos, la pesca submarina, en la costa de Melilla. En un momento dado y pese a ser un experto, un deportista de elite como lo define su amigo y compañero de inmersiones Julián Sánchez, el comandante médico desapareció de su vista y no volvieron a verlo, ni a él ni a rastro alguno de su equipo de pesca y buceo. A partir de ese momento, comenzó una semana de angustia para sus allegados. La portavoz de la familia, Miriam Estrada, declaró a ABC que, tras los infructuosos primeros rastreos y al considerar que los medios de búsqueda que se había destinado no eran suficientes, decidió pedir ayuda al Gobierno de Murcia y al ayuntamiento de Cartagena, donde vive la familia del comandante médico, que además estaba destinado en el Hospital Naval de esa ciudad. Ambas instituciones pusieron todos los medios de que disponían a disposición de la familia. Pero la burocra- Su cuñada muestra una fotografía del militar cuando aún había esperanzas de encontrarlo con vida cia se cruzaba en su camino. El Gobierno murciano necesitaba una solicitud formal, por parte del delegado del Gobierno o de la autoridad competente en Melilla. Y ahí, según Miriam Estrada, empezó la odisea. La Delegación del Gobierno en Melilla decía que esa petición era competencia de la Capitanía Marítima y Capitanía afirmaba lo contrario. Estuvieron jugando al ping- pong pasándose la pelota uno a otro afirma Miriam, hasta que, por fin, el lunes, o sea una semana después hubo relevo en Capitanía y se solicitó la ayuda a Murcia. Demasiado tarde. Ayer fue localizado el cuerpo sin vida del comandante médico en aguas de Marruecos próximas a Melilla. Estaba a unos 40 metros de profundidad entre las rocas de Los Farallones a unos 300 metros del lugar don- VOCENTO Una semana de angustia En otra ocasión, el comandante médico Arturo Campos se salvó tras el estallido de una mina, aunque resultó herido de se había denunciado su desaparición. El comandante médico intensivista Arturo Campos Palacios había participado en muchas misiones humanitarias, cuenta a ABC Miriam Estrada. En el conflicto de los Balcanes vivió la famosa retención de Mostar, donde llegaron a permanecer unos diez días dentro de un tanque, por el intenso fuego exterior y la crudeza de los combates. En otra ocasión sobrevivió al estallido de una mina o una granada, aunque resultó herido. Su última misión fue en Afganistán. Justo cuando se produjo el ataque contra el convoy español en el que murió la soldado Idoia Rodríguez. El comandante Campos fue quien recogió el cuerpo de la soldado aunque nada pudo hacer por salvar su vida. Allí también medió para que la niña afgana Kasala Arefe, que padecía un gravísimo cáncer en la cara, pudiera venir a España para ser operada. Pero la enfermedad estaba ya muy avanzada y su padre, Tasali, decidió llevársela Afganistán, donde finalmente la niña murió, rodeada de su familia, que nunca olvidaría el esfuerzo de un médico militar español por salvar la vida de la niña. Diez años de prisión para un padre por maltratar a su hija de dos meses EP BARCELONA. La Audiencia de Barcelona ha condenado a diez años y medio de cárcel a un padre por maltratar al menos tres veces- -entre septiembre y noviembre de 2004- -a su hija de dos meses, causándole una grave lesión craneal que le ha dejado secuelas neurológicas de por vida; entre ellas, un déficit de visión y un retraso motriz y cognoscitivo. La Sección Sexta de la Audiencia, sin embargo, ha absuelto a la madre de la niña- -cuya tutela asumió la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia- -porque de los informes periciales sobre las lesiones de la pequeña se desprende que los maltratos pudieron producirse durante los ingresos hospitalarios que sufrió la acusada debido a una pancreatitis. La Sala condena al padre, Nilton Vladimir Z. V. de 33 años y origen peruano, por tres delitos de lesiones con la agravante de parentesco, lo que considera un ejercicio desmesurado de violencia impropia sobre un menor tan frágil y le obliga a indemnizar a su hija, que ahora tiene tres años, con un total de 300.000 euros por las lesiones y por las graves secuelas que padece. El tribunal no ha creído la versión de los padres, quienes negaron en el juicio haber maltratado a su hija y desviaron la culpa hacia una tía abuela del bebé que convivía con ellos en el momento de los hechos.