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26 PROFESIONES LUNES 24 s 9 s 2007 ABC MÉDICOS EXTRANJEROS Los recién llegados La oleada de facultativos de los países del Este e iberoamericanos que se han incorporado al sistema sanitario español ha desvelado nuevos obstáculos que salvar: la evaluación de sus habilidades clínicas está en el fondo del debate M. J. P- B. MADRID. El déficit de profesionales de la salud en la Sanidad española ha dado pie a la llegada de una gran oleada de médicos extranjeros durante los últimos años que han sido absorbidos por nuestro mercado laboral. De hecho, en la última década se ha duplicado el número de médicos de otros Estados colegiados en nuestro país. Y sólo en 2006, estos profesionales ya han acaparado el 34 de todas las nuevas colegiaciones en su profesión. En la mayor parte de las ocasiones, las propias consejerías de sanidad de las comunidades autónomas han alentado la contratación de estos profesionales ante la escasez de médicos que sufrían los servicios sanitarios públicos. En los casos de Cataluña, Extremadura y Castilla- La Mancha incluso se han puesto en marcha planes especiales para contratar en bloque a facultativos extranjeros. Otras veces, el sector privado ha recurrido a ellos. En cualquier caso, son muchos los atractivos que ofrece nuestro mercado laboral a estos médicos, que suelen llegar de países con un menor desarrollo económico. Por un lado, buscan mejores condiciones laborales y, por otro, mayor seguridad en sus contratos. Reclamos que revierten en nuestra sanidad, en la que se han convertido en personal imprescindible, sobre todo en especialidades como medicina de familia, pediatría, ginecología, radiología y anestesiología, donde se dan mayores carencias. Sin embargo, su incorporación a la Sanidad española desvela nuevos obstáculos que salvar. El idioma es una las primeras barreras con las que se encuentran los médicos que llegan de países del Este, como explica el vicepresidente de la Organización Médica Colegial de España (OMC) Jesús Aguirre. El escaso conocimiento de la lengua deteriora la relación médico- enfermo indica. Estos profesionales son los preferidos por las autonomías porque la normativa europea reconoce directamente la titulación en medicina general y también su especialidad. Pero no sólo es el idioma, indican desde la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos de Cataluña, una comunidad donde el 15 de los cerca de 29.000 facultativos que atienden en sus centros sanitarios son extranjeros. Desconocen el funcionamiento del sistema sanitario y las diferencias son notables a nivel de farmacología y tecnología. Por eso, es más complicada la adaptación explica un portavoz de esta asociación. En 2006, según datos de la OMC, se homologaron en España 1.015 facultativos europeos y 3.258 títulos de medicina general de profesionales iberoamericanos, el otro filón que está surtiendo de personal la sanidad. Vienen sobre todo desde Cuba, Argentina, Perú y Colombia. Sin bien llegan con evidentes ventajas respecto al idioma y la cultura, para la OMC plantean otras preocupaciones. Aguirre señala que, ante el déficit del sistema público, las administraciones les contratan sin homologar su especialidad cuando nuestro ordenamiento jurídico exige esa titulación para poder ejercer en la sanidad pública Esta situación no pasa desapercibida para la profesión. Por eso, desde la OMC se pide a los poderes públicos diferentes medidas para mantener el actual sistema sanitario. Entre ellas, pruebas de evaluación a médicos extranjeros en determinadas especialidades e incrementar los números clausus en las facultades. Más sueldo y más seguridad La doctora Tania a las puertas del hospital Clínico San Carlos de Madrid, donde trabaja ERNESTO AGUDO Algunos pacientes son un poco recelosos al principio M. J. P- B. MADRID. Tania Guevara, una peruana de 27 años, lo tuvo claro nada más finalizar los estudios de Medicina en la universidad Cayetano Heredia de Lima: faltaba la especialización. Por eso, inició la aventura en España. Ahora realiza el primer año de MIR en el hospital Clínico San Carlos de Madrid. Ha escogido geriatría para atender a sus pacientes de una forma íntegra porque no sólo se interesa por su salud sino también por su lado humano. -Tenía dos opciones. Estudiar en Estados Unidos o en España. El idioma fue determinante para elegir la segunda. Conocer en profundidad la lengua del país donde se ejerce la profesión es imprescindible porque es la forma de comunicación con los pacientes. En Estados Unidos, además, hay que superar tres exámenes. -La relación con los compañeros del hospital es excelente. Algunos pacientes son un poco recelosos en las primeras consultas, cuando se percatan de mi acento, pero prestándoles la atención que necesitan enseguida comienzan a confiar. año eres un interno que rota por diferentes especialidades, como cirugía, pediatría y ginecología, realizando cualquier tipo de trabajo, desde una punción lumbar a una analítica. Después de obtener el título, durante un año, trabajamos en un servicio rural y atendemos desde un parto a una cirujía. Los médicos peruanos tenemos mucho contacto con los pacientes. ¿Cómo fue la adaptación? ¿Qué le llama más la atención del sistema sanitario español? ¿Por qué decidió venir a España? ¿Hay grandes diferencias entre la formación de un médico peruano y otro español? -En mi país la carrera son siete años. Desde el principio se realizan prácticas. El último -Aquí la asistencia sanitaria es universal. En mi país hay pocos recursos. Un escáner y otras pruebas más avanzadas sólo se pueden realizar en un único hospital y no son accesibles para muchas personas.