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ABC DOMINGO 23- -9- -2007 Alarma social por la liberación del violador del Valle de Hebrón ESPAÑA 31 JAIME GARCÍA Juvenilson Días da Silva, violador de Pozuelo or de Pozuelo Arlindo Luis Carbalho Cordero, violador de Pirámides ABC gilados. No se puede asignar un policía a cada ex preso, pero sí se ha barajado en más de una ocasión el control telemático como alternativa. Prisiones llevó a cabo hace un año un plan piloto para controlar a los agresores sexuales mediante un localizador (vía GPS) cuando disfrutaban de permisos penitenciarios. El programa fue un éxito. En Madrid lo siguieron tres reclusos de Valdemoro. La mayoría de presos, independientemente del delito, tienen un índice de reincidencia menor si disfrutan de permisos penitenciarios antes de alcanzar la libertad definitiva. Es más, si se saben vigilados, el porcentaje de éxito aumenta y, se concedan permisos o no en algún momento el interno será excarcelado señalan desde Instituciones Penitenciarias. Curiosamente, los presos también se sienten más seguros, sobre todo los violadores. El caso de un peligroso agresor sexual de permiso que en 2005 vejó y mató en Barcelona a dos policías disparó las alarmas y las buenas intenciones. Desde entonces, este tipo de salidas se producen con cuentagotas. Se conceden permisos, claro, pero los beneficiarios están muy vigilados, acuden a terapia y su condena está ya muy avanzada concretan desde Prisiones. Para que un agresor La mayoría de presos, sea cual sea su delito, tiene un índice de reincidencia menor si disfruta de permisos penitenciarios antes de alcanzar la libertad sexual ponga un pie en la calle debe ir a recogerlo su familia, llevarlo de vuelta al centro, no más allá de dos o tres días después. En ese periodo ha de acudir una o varias veces a comisaría; se le prohíbe salir por las noches y actividades vinculadas a factores de riesgo. Se puede alargar una condena, como se ha pedido en el caso del Valle de Hebrón, como en su día se solicitó en el del ya fallecido violador del Ensanche Francisco Maíllo, como sucedió hace meses en el de su sucesor en fechorías, el segundo violador del Ensanche pero antes o después estos delincuentes vuelven a la calle. de Sarkozy. Jueces y fiscales se mostraron contundentes: la medida sería inconstitucional y constituiría un ataque a la integridad del individuo y a la resocialización del preso. La palabra degradación fue una de las más suaves que salieron a relucir. Ni psiquiatras ni psicólogos hallaron razones para aplicarla. La ciproterona (inhibidor periférico de la testosterona) y un sedante no parecen suficientes para acabar con las desbocadas pulsiones sexuales. Funcionaría en muy pocos casos, y sólo como complemento concluye Rivera. El psiquiatra José Cabrera cree que podría servir en casos que esconden problemas genéticos y excepcionalidades hormonales La castración no elimina conductas: El violador puede estar más cabreado con menos testosterona dice Cabrera. El debate continúa igual de abierto e igual de encendido. Las víctimas se sienten maltratadas institucionalmente por lo que ha ocurrido en Barcelona. Algunas han tenido que ver cómo un coche de policía se paraba en su puerta para decirles que su violador volvía a la calle. Ellas, las más afortunadas, han tardado meses o años en recuperarse y ahora el horror reaparece y se lo pueden cruzar por la calle. Castración química. Con poco fundamento científico y menos rigor legal, este verano volvió a suscitarse el debate en torno a la castración química- -para inhibir la líbido- -de la mano