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ABC DOMINGO 23- -9- -2007 11 A los mártires los mataron por defender su fe -En octubre, Roma acogerá la mayor beatificación de mártires de la Guerra Civil. Entre los obispos no hay división interna ni desunión, aunque sí pueden darse matizaciones Francisco Pérez González s Arzobispo electo de Pamplona y director nacional de Obras Misionales Pontificias Los padres tienen que exigir sus derechos afirma monseñor Francisco Pérez, quien defiende la utilización de los medios que sean legales para oponerse a Ciudadanía. Una materia que no se puede imponer, pues la Constitución les ampara TEXTO: JESÚS BASTANTE FOTO: ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. Monseñor Pérez González, hasta la fecha arzobispo castrense, asume con alegría y obediencia este nuevo mandato, que compatibilizará con la dirección de Obras Misionales Pontificias. Francisco Pérez recuerda una oración que, según cuenta, pronunció arrodillado hace ya unos cuantos años ante un crucifijo: Mira, de ahora en adelante nunca te pediré nada, pero cualquier cosa que me pidas, dame la fuerza para no rehusarla Y, por lo que se ve, Él me ha tomado la palabra cuados para ello; estoy seguro. Ellos tienen la responsabilidad de conducir y apoyar al pueblo, incluso en momentos difíciles como éstos. -No son mártires de la Guerra Civil son testigos de la fe cristiana, pues los mataron por profesar y defender esa fe. Es cierto que en los dos bandos hubo asesinatos injustificables. Pero la persecución religiosa, la voluntad expresa de eliminar a cuadros de la Iglesia, sólo se dio en el bando republicano. ¿Cuál es su opinión respecto a ETA y a los objetivos nacionalistas? zones o preferencias políticas. -De ninguna manera. Me parece una idea gratuita y seguramente mal intencionada. Querer llevar las cosas por un camino o por otro mediante la fuerza de una ley es un autoritarismo refinado que, a la larga, resulta contraproducente. Lo podríamos haber aprendido con lo ocurrido en años pasados. ¿Esa ceremonia es una respuesta a la ley de Memoria Histórica? cudida, en los últimos tiempos, por vientos de polémica. ¿Qué mensaje se podría mandar a los políticos navarros? falsifique ni deforme los hechos actuales ni pasados, que en sus procedimientos se someta a lo establecido legalmente y tenga en cuenta la voluntad de todos los ciudadanos. La tentación de utilizar el sentimiento nacionalista para otros propósitos es muy fuerte. Pero este procedimiento está quedando cada vez más al descubierto. -Quiero que me comprenda: mi labor fundamental es rezar a Dios por ellos, pues creo que esa situación les habrá hecho y les hará sufrir mucho. Así lo he hecho y lo he manifestado. Creo sinceramente que se deben buscar los medios necesarios para alcanzar la justicia, el bien y la dignidad del pueblo. Los políticos, con nobleza de corazón, buscarán los cauces ade- -Desde su puesto, también como coordinador de una provincia eclesiástica que engloba diócesis vascas, ¿qué opina de la creación de una provincia eclesiástica vasca? ¿Cree que podría ser el primer paso hacia una autonomía en lo eclesial, basada en el nacionalismo? -Ese tema está parado. Lo importante es que las estructuras eclesiales ayuden al crecimiento de la evangelización. Si un día se ve que es necesario hacer otra distribución y de forma distinta, se hará con más datos y realismo. Por ahora hay que esperar. En cualquier caso estoy seguro de que lo que la Santa Sede haga estará inspirado por este deseo y no por ra- -Don Fernando siempre ha expuesto sus opiniones con acierto y en comunión con la doctrina de Jesucristo y de su Iglesia. Creo que merece un reconocimiento y agradecimiento por su entrega y claridad en sus exposiciones. Lo más importante es ser fieles a la conciencia y al ministerio encomendado y don Fernando ha demostrado las dos cosas. -Su antecesor, Fernando Sebastián, se granjeó muchas críticas del sector nacionalista por su defensa de la unidad de España y su firme posición contra el nacionalismo excluyente. ¿Mantendrá su pontificado esta postura? -Simplemente expreso lo que siempre ha dicho la Iglesia: que la violencia y cualquier acto terrorista es algo que va contra la dignidad humana y contra el quinto mandamiento. El terrorismo de ETA, cualquier terrorismo, no se puede justificar nunca; ofende a Dios y a la Humanidad. -Todos los obispos estamos de acuerdo en lo fundamental: en decir que, tal como la presenta nuestro Gobierno, esta asignatura supone una intromisión en terrenos que no le corresponden y es, por tanto, un atentado contra la libertad y la responsabilidad de los padres. A partir de ahí, podrá haber alguna diferencia de matices. -En los últimos tiempos estamos asistiendo a unas diferencias de opinión en el Episcopado a cuenta de diversos aspectos, como las actuaciones contra la imposición de Educación para la Ciudadanía... -Deja usted una sede episcopal sin territorio físico, como la castrense, y acude a una diócesis complicada, tanto en lo político como en lo religioso, como la Navarra. ¿Cómo afronta el cambio? -Con sencillez de corazón. En todos los sitios hay penas y alegrías. Voy como testigo de Cristo y trataré de acercarme a todos con este espíritu, al igual que estos años como arzobispo castrense. Voy a servir a personas que también necesitan el Evangelio. -Pamplona es una sede difícil, en la que muchos sacerdotes se sienten próximos al nacionalismo más radical. ¿Cómo afrontará esta situación? -La objeción de conciencia, ¿es la mejor solución? -Creo que los cristianos y todas las personas amantes de su libertad y de lo que es una verdadera democracia, nos tendríamos que haber opuesto conjunta y decididamente a la implantación de una asignatura que supone un atropello de la libertad de conciencia y una intromisión inaceptable del Gobierno en la educación moral de los alumnos. No se ha hecho así, y lo siento mucho. -No tengo datos para confrontar si lo que me dice es cierto o no. En todo caso, mi labor será fundamentalmente ayudar y llevar a cabo una labor que escasea en la sociedad: vivir el Evangelio como medio de santificación. Y apoyaré todo lo que contribuya a la santificación y a la fraternidad. Nuestro cometido es infundir en todos los ámbitos el sentido de familia que nos une. La división nunca es buena. ¿Cree que la objeción de conciencia es la mejor solución, o que habría que apostar, como apunta el cardenal Rouco, por cuestiones de inconstitucionalidad? -División interna, no se ha dado. No hay desunión entre los obispos, aunque sí pueden darse matizaciones. No hace mucho, la Permanente publicó una nota sobre la que en lo esencial todos estamos de acuerdo. Educación para la Ciudadanía debía haber sido consensuada, ofertando más posibilidades a todo el mundo. Lo ideal es que la asignatura fuera opcional. Los padres tienen derecho a elegir para sus hijos. -Pasando a otras cuestiones: en los últimos tiempos estamos asistiendo a una suerte de diferencias de opinión que algunos han aumentado hasta división interna en el Episcopado a cuenta de diversos aspectos. El principal de ellos parecen ser las actuaciones contra la imposición de Educación para la Ciudadanía. ¿Cuál es su postura? -Desde el punto de vista religioso y social, Navarra se ha visto sa- Monseñor Pérez, durante su conversación con ABC ÁNGEL DE ANTONIO -Si los padres tienen derechos, nadie se los puede quitar. Por ello no veo dificultades para que se busquen los medios que sean legales si fuere preciso. No se puede imponer, pues la Constitución ampara a los padres frente al Estado.