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10 LA ENTREVISTA www. abc. es DOMINGO 23- -9- -2007 ABC El próximo domingo, Francisco Pérez González, hasta ahora arzobispo castrense, se convertirá en arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela. Monseñor Pérez sustituirá a un histórico del Episcopado español, Fernando Sebastián, que se retirará a la Casa de Espiritualidad de Málaga después de catorce años en Navarra. ABC ha entrevistado a ambos Monseñor Sebastián, en un momento de la entrevista, celebrada en su despacho de Pamplona La Santa Sede nunca hará una provincia eclesiástica vasca Fernando Sebastián s Arzobispo emérito de Pamplona y obispo de Tudela Con ETA no cabe más que el rechazo tajante y absoluto resalta monseñor Sebastián, quien condena la tentación de utilizar el sentimiento nacionalista para otros propósitos y afirma que pese a diferencias de matices los obispos siguen unidos POR JESÚS BASTANTE FOTO FABIÁN SIMÓN PAMPLONA. Me voy a retirar a la Casa de Espiritualidad de Málaga. Quiero dedicarme a rezar, a estudiar, a escribir, y vivir en paz, mientras Dios no disponga otra cosa Fernando Sebastián entregará el próximo domingo el testigo a Francisco Pérez, nombrado por el Papa nuevo arzobispo de Pamplona. Antes de marcharse, reflexiona para ABC, entre otros temas, sobre educación, política, terrorismo o religión. -Pamplona es una sede difícil, en la que al menos un tercio de los sacerdotes se declaran próximos a las tesis del nacionalismo. ¿Cómo ha afrontado esta cuestión? sia... En fin, muchas cosas. ¿Cuálhasidosuexperienciaalfrente del Arzobispado de Pamplona? -Catorce años dan para mucho. Es difícil resumir una experiencia tan larga y compleja. En Navarra he podido percibir la riqueza de sus tradiciones religiosas, la vida de los misioneros, el trabajo abnegado de muchos sacerdotes, me ha tocado vivir la dura experiencia de la disminución drástica del número de sacerdotes, la secularización y el alejamiento de muchos fieles, especialmente de los jóvenes, y el renacimiento de muchos cristianos en su Igle- -Navarra se ha visto sacudida, en los últimos tiempos, por la polémica, y todavía no parece garantizada su estabilidad. ¿Qué mensaje se podría mandar a los políticos navarros? -No creo que un tercio de los sacerdotes navarros estén ganados por las tesis del nacionalismo. Puede que algunos sacerdotes vivan y actúen excesivamente condicionados por el nacionalismo, pero se pueden contar con los dedos de las dos manos los que actúan bajo la influencia del nacionalismo. La inmensa mayoría de los sacerdotes navarros saben que no se puede trabajar a la vez al servicio del Evangelio y de cualquier ideología política. ¿Qué opina de la creación de una provincia eclesiástica vasca? -En esta cuestión me he limitado a ayudar a los cristianos a formarse una conciencia moralmente recta acerca de las cuestiones políticas y del ejercicio responsable y moralmente correcto de su voto. No es fácil, porque actuar moralmente en la vida política requiere tener una buena formación religiosa y moral, y una voluntad muy decidida de actuar en coherencia. La vida política es moralmente muy exigente. ¿Cuál es su opinión sobre ETA y los objetivos nacionalistas? -En Navarra no hemos hablado nunca oficialmente de una provincia eclesiástica vasca. Hay una vieja reivindicación de algo parecido desde algunos ambientes nacionalistas, pero estoy seguro de que la Santa Sede nunca hará una provincia eclesiástica en función de ninguna pretensión política. Yo no he visto que nuestros nacionalistas justifiquen sus tesis y sus objetivos seriamente -Durante sus años al frente de la diócesis, se ha granjeado muchas críticas del sector nacionalista por su defensa de la unidad de España y su firme posición contra el nacionalismo excluyente. ¿Hasta qué punto es necesaria esta firmeza en el momento actual? -Al nacionalismo, para considerarle honesto y justo, hay que exigirle una voluntad sincera y clara de favorecer el bien de todos los ciudadanos, que no -Para un cristiano la opinión sobre ETA no puede ser otra que una condena tajante. Con ETA no cabe más que el rechazo tajante y absoluto. En principio, ser nacionalista no es incompatible con la moral cristiana, pero habrá que ver si un nacionalismo determinado, en un momento y en un lugar precisos, es justo. Yo no he visto que nuestros nacionalistas justifiquen sus tesis y sus objetivos seriamente.