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ABC SÁBADO 22- -9- -2007 89 retraso de fase: Significa que si el reloj biológico durante la primera etapa de la infancia induce a dormir a una determinada hora, cuando llega la adolescencia ese reloj se atrasa un poco y el adolescente empieza a tener sueño una hora más tarde de lo que era habitual hasta entonces Sin embargo, señala este experto, tiene que despertarse a la misma hora de siempre para ir a clase. Y si hacemos caso a las estadísticas, la mayoría de los adolescentes que han dedicado parte de sus horas de sueño a comunicarse con sus amigos, han salido además de casa casi sin desayunar, lo que incide también negativamente en el rendimiento escolar. Y es que, como señala este especialista, ambas pautas están muy relacionadas: No se trata sólo de una cuestión de tiempo. La misma sustancia- -un neuropéptido llamado orexina- -se encarga de regular el apetito y el sueño. Por eso cuando se duerme poco o mal se tiene menos sensación de hambre No sólo los adolescentes tienen problemas de sueño. Probablemente muchos de ellos los padecieron también en la infancia si nos atenemos a las estadísticas que indican que un 25 por ciento de los niños tienen dificultades para dormir. En más de un 90 por ciento de los casos las causas del insomnio de los más pequeños hay que buscarlas en los malos hábitos o la ausencia de límites. La manifestación de esta falta de sueño es en este caso diferente a la de los adultos, pudiendo llevar a conclusiones erróneas: En el niño cuando tiene un déficit de sueño se produce una situación muy curiosa: en lugar de estar somnoliento lo que hace es que se activa para no dormirse. Se vuelve más inquieto y más irritable y muestran algunos síntomas parecidos a los que presentan los niños con déficit de atención e hiperactividad (TDAH) De hecho algunos niños que son diagnosticados de síndromes parecidos al TDAH, en rea- Lo que hay que dormir Cada niño es un mundo. No existen reglas fijas. Pero hay señales que nos indican que no están descansando lo suficiente: irritabilidad, falta de rendimiento escolar o menor resistencia a los virus debe interpretarse como una llamada de atención. He aquí una orientación: Entre los seis meses y un año, los bebés duermen hasta cinco o seis horas ininterrumpidas Los niños entre un año y cinco duermen hasta 12 horas al día Desde los 6 a los 10 años deberían dormir unas 10 horas diarias. Entre los 11 y los 14 años: No es cierto que necesiten dormir menos que los preadolescentes. Los niños que a los 10 años dormían 9 o 10 horas deben incrementar entre 20 y 25 minutos anualmente respecto a lo que dormían en la etapa anterior. Es clave para su crecimiento. rrollo del lenguaje si no se corrigen, según otro estudio publicado en Sleep la revista de la Asociación de sociedades científicas americanas dedicadas al estudio del sueño y sus alteraciones. En esta ocasión es una investigación realizada en Canadá la que ha pasado revista a los hábitos de sueño de los menores de seis años. Las conclusiones son muy interesantes porque es la primera vez que un estudio plasma en datos lo que ya se intuía empíricamente desde hace tiempo señala el doctor Pin. La principal conclusión apunta a que los niños que duermen menos horas de las aconsejadas tienen un peor rendimiento escolar cuando se les valora a los seis años. El estudio separaba a los niños en tres grupos: Los que en los tres primeros años duermen menos de diez horas y luego recuperan hasta dormir más de once; los que duermen de manera continuada menos de diez horas en los seis primeros años; y los que en hasta los seis años duermen siempre once horas o más. Como explica Pin parece- -aunque aún no está claro- -que durante los tres primeros años de vida hay un periodo en el que el cerebro es especialmente sensible a la falta de sueño, especialmente las áreas relacionadas con el aprendizaje. También se ha podido observar que los niños que dormían menos horas cuando llegaban a los seis años tenían una expresión del lenguaje más lenta A la vista de estos datos y teniendo en cuenta que las necesidades de sueño están programadas genéticamente y son diferentes en cada niño. Es difícil establecer por eso una nornma general. Es importante, en opinión de este experto, facilitar las condiciones óptimas para que puedan dormir cuanto necesiten en esta etapa crucial de su desarrollo. ONCOLOGÍA Cerebros más sensibles Un test experimental para detectar un tumor esquivo ABC Los más pequeños Primer paso para detectar el cáncer de pulmón con un test Desarrollan una prueba analítica en sangre que identifica el tumor cuando es curable N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Sólo es un primer paso. Pero si se confirman los resultados, la industria farmacéutica podría desarrollar un test que permite diagnosticar el cáncer de pulmón con una muestra de sangre. En la última Conferencia Internacional de Diagnósticos Moleculares del Cáncer, científicos estadounidenses presentaron su último hallazgo: una proteína en la sangre que sólo aparece en las personas que padecen la enfermedad, en cualquiera de sus fases. La identificación de este marcador proteínico- -HAAH- -podría dar lugar a un test para detectar este cáncer tan esquivo cuando todavía no ha dado la cara y tiene posibilidades de curación. La estrategia sería hacer un análisis a las personas con mayor de riesgo de padecerlo, como los fumadores y ex fumadores de más de 40 años. Ese test serviría como un filtro para decidir quién debe someterse a un TAC (escáner) de pulmón para buscar lesiones sospechosas. Los investigadores de la empresa Panacea Pharmaceuticals, en Gaithesburg (Estados Unidos) creen que es probable que el aumento en la expresión de HAAH sea uno de los primeros pasos del desarrollo del cáncer, ya que todas las fases del cáncer de pulmón expresan el mismo nivel de proteína en comparación con las células normales adyacentes. El cáncer de pulmón no cuenta todavía con un sistema de detección precoz, como lo es la mamografía para los tumores de la mama o la colonoscopia para el cáncer de colon. Ni la radiografía de tórax ni otras pruebas para medir la función respiratoria han mostrado suficiente sensibilidad para poner en marcha campañas. Hace un año un estudio internacional, con participación española, demostró que un TAC anual en fumadores podría convertirse en esa buscada prueba. Pero el salto más importante se dará cuando se disponga de un test que permita detectar la enfermedad antes de que sea visible. Además de la compañía estadounidense otros grupos trabajan en la búsqueda de biomarcadores. Mientras dormimos se segregan hormonas esenciales durante el crecimiento, claves en la etapa del estirón Cuando los chicos duermen mal tienen menos sensación de hambre y se van al cole sin desayunar lidad, cuando se investiga a fondo, lo que tienen en realidad es un déficit dehoras de sueño o un sueño fraccionado como consecuencia de un síndrome de piernas inquietas o apnea obstructiva del sueño aclara Gonzalo Pin. Estos trastornos infantiles del sueño pueden tener consecuencias importantes en el rendimiento académico y el desa- Antes de que sea visible Más información: www. uv- si. com html marcos unidad. htm El mal ejemplo de los adultos No son sólo los más pequeños los que tienen falta de sueño. También los adultos la padecen. Según explica Gonzalo Pin, responsable de la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Valencia, desde la invención de la bombilla las horas dedicadas al descanso nocturno se han ido acortando de manera considerable. En concreto los españoles dormimos desde entonces cuarenta minutos menos por término medio que el resto de los ciudadanos europeos, lo que supone un acortamiento del sueño en poco más de cien años que no se había produci- do en miles de años Pero no todo son malos hábitos. Hace unos meses investigadores de la Universidad de Surrey, en el Reino Unido, descubrieron que el responsable de que durmamos como marmotas o nos conformemos con pasar unas pocas horas entre las sábanas es un gen reloj al que han denominado periodo 3. Una variante larga de este gen estaría asociada al parecer a un mayor requerimiento de horas de sueño. Además determina si nuestro rendimiento es mejor a primera hora de la mañana o si por el contrario somos más perezosos a la hora de abandonar la cama y estamos más frescos a última hora de la tarde. El objetivo es hacer el test a fumadores y ex fumadores de más de 40 años. El resultado se confirmaría en un TAC