Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
88 SALUD SÁBADO 22 s 9 s 2007 ABC www. abc. es cienciayfuturo Niños cortos de sueño Uno de cada cuatro niños presenta problemas de sueño debido a malos hábitos que inciden negativamente en su desarrollo y en su capacidad de concentración. La falta de descanso afecta al rendimiento escolar, pero también al sistema inmune PILAR QUIJADA MADRID. Por término medio pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. Y durante la primera infancia esta proporción es aún mayor. Cuando un bebé cumple dos años se ha pasado 13 meses durmiendo explica Gonzalo Pin Arboleda, coordinador de la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Valencia. De ahí que este experto haga hincapié en la necesidad de darle al descanso nocturno la importancia que se merece, aún en contra- -señala- -de la idea que intenta transmitirnos la sociedad actual de que dormir es perder el tiempo y hay cosas más interesantes que hacer, como chatear o ver películas... Y los adolescentes han tomado buena nota de estas alternativas. Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Lovaina, en Bélgica, cuyos resultados se han publicado recientemente en la revista Sleep indica que el 35 por ciento de los casos de excesivo cansancio diurno detectados en los jóvenes de entre 13 y 14 años puede atribuirse al uso del teléfono móvil en horarios en los que ya deberían estar durmiendo. La investigación ha detectado que sólo un 38 por ciento de los chavales encuestados asegura que no utiliza el móvil después de que la luz de su cuarto se haya apagado. Mensajes y llamadas mantienen despiertos a los quinceañeros en su habitación incluso después de que se haya decretado el toque de queda familiar en algunos casos hasta las tres de la madrugada. Estos datos, asegura el doctor Pin, son extrapolables también a los jóvenes españoles. Hicimos un estudio local en Valencia con más de 750 adolescentes y los resultados son más o menos los mismos que los del estudio belga o incluso arrojan cifras ligeramente más altas. Encontramos que el 52,8 por ciento de los jóvenes encuestados reconocían que iban a clase con déficit de sueño por las mañanas, con menos de nueve horas de descanso. Y si contábamos también a los que dormían menos de 8 horas, la cifra sobrepasa el 60 por ciento. Es decir, que al menos uno de cada dos adolescentes tienen sensación de somnolencia cuando están en clase. Y esa falta de Dormidos en clase sueño matutina hace que les resulte más difícil mantener la atención necesaria para un correcto aprendizaje explica el responsable de la Unidad del Sueño. En cuanto al número de horas que necesitan dormir los adolescentes hay una variación importante respecto a lo que se pensaba hace unos años: Antes se estimaba que necesitaban dormir menos que los preadolescentes. Hoy en día sabemos que entre los 11 y los 14 años, la cantidad de horas de sueño se incrementan entre 20 y 25 minutos anualmente respecto a lo que dormían en la etapa anterior Y es que no debemos olvidar que durante la aparente inactividad en que nos sume el sueño se segregan hormonas importantes para el correcto funcionamiento del organismo, como la del crecimiento- -fundamental en esta etapa del estirón- Y cuando la falta de sueño es crónica, además de los efectos inmediatos sobre el humor y la capacidad de concentración, se producen también secuelas orgánicas: Muchas sustancias químicas producidas por el sistema inmunológico- -que nos protege de las infecciones- -se segregan mientras dormimos El reloj del adolescente El uso de nuevas tecnologías durante el tiempo de sueño se une a lo que el doctor Pin denomina el gran problema de la adolescencia, el síndrome del MIKEL CASAL