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10- 11 S 6 LOS SÁBADOS DE VINO Y VINO ¿Barrica francesa o americana? La Encina Bodegas y Viñedos es una bodega cuyo primer vino, el Tobelos 1999, sorprendió por su elegancia y su equilibrio. Con la añada de 2001 se consolidaron definitivamente. Llegó luego un interesante monovarietal de garnacha y ahora nos sorprenden con un divertido experimento, el Leukade. La originalidad consiste en envejecer la mitad del vino en barricas de roble francés y la otra mitad en barricas de roble americano, embotellarlas por separado y venderlas juntas en un estuche con la idea de que se puedan apreciar las diferencias de la crianza en ambos tipos de barricas. Se aprovechó la excelente cosecha de 2004, con uvas procedentes de un viñedo viejo en la falda de Sierra Cantabria. Tras dieciséis meses de crianza por separado, salieron al mercado poco más de 7.000 botellas de cada uno. Los dos presentan un color rojo cereza muy similar, pero ya en la nariz aparecen las diferencias: el americano es más profundo y frutal con Braulio Simancas, en su tasca El Silbo Gomero Carlos Maribona Leukade 2004 La Encina Bodegas y Viñedos Ficha: D. O. Rioja Añada: 2004. Variedades: tempranillo (100 Crianza: 16 meses en barricas nuevas de roble americano y francés. Precio aproximado: 27 euros. Calificación: 7,5. Dirección: La Encina Bodegas y Viñedos. N- 124, km. 45. Briñas (La Rioja) Tel. 941 30 56 30. www. laencinabodegas. com Pedro Rodríguez muestra aperitivos, en La Gañanía rizo, pollo y morcillo; algunos garbanzos, y todo lo demás verduras: col, zanahoria, papa, batata, bubango, judías verdes, calabaza... y un trocito de pera para suavizar. Perfecto de punto y todo muy sabroso. En la misma línea tradicional, en el sur de la isla está El Jable. Cocina auténtica, con mojos de primera y buenas papas negras en temporada. Aquí destacan los pescados, viejas, samas, atunes, congrios y otras especies de las aguas isleñas. Volviendo a la capital, un sitio muy de moda es El Covacho. Propietario colombiano y cocinero danés. Se come bien, pero falta ese enraizamiento que uno busca cuando viaja. Entre otras cosas, impecable mero con espinacas, muselina de papas y bígaros; o un magnífico pichón de Bresse en su jugo con verduritas y romero. Muy buena carta de vinos. Hay más direcciones interesantes: Lucas Maes, El Archete, Los Limoneros... Al sur de la isla, sobrado de sol, de playas y de golf, todavía le queda ponerse al día en lo gastronómico. toques de vainilla y regaliz; el francés, más elegante, con torrefactos, especias y un fondo mineral. Diferencias menos acusadas en boca, donde los dos resultan sabrosos, con gran presencia de fruta madura y un final largo y persistente, especialmente acusado en el francés, que también resulta más complejo y, de nuevo, elegante. El americano aporta mayor potencia y carnosidad y resulta más redondo y fácil de beber.