Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 9 07 EN PORTADA Tallas XXL Soy gorda. ¿Y qué? (Viene de la página anterior) mismas que han visto tres veces esta semana Hairspray porque se identifican con la gordita Nikki Blonsky. Y las mismas que idolatran a Crystal Renn, la musa en carnes de Mango, que tiene los 75 kilos más atractivos de la profesión. Sus medidas convencen de que para estar guapa no hace falta ser un palo. Como lo hacen las modelos de la agencia ChicXL. com, que han logrado desafiar a las leyes de la estética y de lo socialmente correcto. Son chicas de belleza generosa que, cansadas de tanta delgadez, exhiben sus curvas sin complejos. Y defienden su atractivo sexual. Estamos hartas de flacas que nos miran mal y queremos demostrar que, con todos nuestros kilos, podemos ser muy sexies cuentan. De hecho, van vestidas con trajes que delinean la figura y leggins que marcan lo mejor de sus curvas femeninas. No nos gustan los sacos que nos cubren el cuerpo, nos gusta el diseño. ¡Por algo somos modelos! bromean. Han posado para un calendario, participado en certámenes de belleza (Miss ChicXL y Mini ChicXL, para bajitas) rodado anuncios... Y cuando se suben a una pasarela se sienten atractivas. Yo soy guapa y la gente me ve guapa repetían como un mantra el jueves, antes de desfilar en el Hotel Ac Cuzco de Madrid, donde se celebraba la 1 edición de la Pasarela ChicXL Fashion 46 60 (la próxima será el día 30 en el Hotel KrisDomenico de Toledo) De Giacometti a Rubens Así, mientras en Cibeles se contemplaban giacomettis con un IMC 18 (índice de masa corporal) aquí veíamos a Rubens en todo su esplendor. Diez rebosantes chicas salieron al escenario luciendo desde pijamas de la firma Lumen hasta escotes, aberturas y pantalones pitillo de las colecciones de Femme y Drossian. Y, como broche final, sus exuberantes cuerpos, en- Cine de peso JAVIER CORTIJO Cuenta la leyenda que Fellini invocaba a las musas dibujando curvas, redondeces, michelines y lorzas lustrosas en un cuadernito. Un mecanismo a base de trazo grueso quizá pedestre y machista pero de indudable eficacia, comprobando el milagro de la carne hecho celuloide en, por ejemplo, Amarcord cuya estanquera pitonera fue a su vez musa de más John Travolta, o los caballeros se prefieren gordas, en Hairspray de una iniciación a la hormona masculina. Hablando en plata: las gordas siempre han pisado con fuerza una pantalla a la medida de sus anchuras. Bueno, casi siempre, puesto que, en los albores mudos del negocio, las ninfas sílfides estilo Mary Pickford eran quienes partían la pana taquillera, mientras que las morsas desparramadas eran pasto de cine porno clandestino. El doble rasero, esa capa de grasa extra infinita. Pero todo va por rachas y modas, a veces obligatorias. Pasadas las penurias de entreguerras, el puritanismo de Hollywood pedía chicha a espuertas, por lo que pinups como Jane Mansfield, Marilyn o, un poco después, las maggioratas Sofía Loren o Claudia Cardinale mostraban con generosidad sus formas. Los 60, liberales y expansivos, trajeron consigo el flower power y la liposucción en el celuloide, aunque Russ Meyer salvó los muebles con su apoteosis pechugona. El culto al cuerpo de las últimas décadas confinó a las actrices obesas al cine independiente Badgad Café ¿A quién ama Gilbert Grape? Léolo ¿Y ahora mismo? Pues un poco de todo, desde la carnosidad de Scarlett Johansson o Beyoncé a la escualidez audreyherpburniana de Gwyneth Paltrow, pasando por chicas- acordeones como Renée Zellweger. Lo mejor, sin duda, la corriente nutricionista de filmes como Super Size Me o Fast Food Nation Si se luce molla, al menos que sea saludable y sin colesterol. vueltos en mantones de Nava, pasearon a ritmo de castañuela. Olé por ChicXL. com. Para algunas de las chicas no era su primera vez. Natacha desfiló en el centro comercial M 40 y no olvidará nunca los gritos de ¡Guapa! mientras hacía su paseíllo; Ana viene de otra agencia de modelos para todas las tallas que le hacía sentirse incómoda; Natalia se había presentado a un certamen de belleza donde se alzó con el título de Miss Simpatía; y para Maite, a pesar de su 1,65 de estatura, es su tercer desfile. Hemos pasado de ser las gorditas de la clase a ser maniquís de tallas grandes. Suena tan bien... comentan entre risas. Como risas provocó Raquel, aspirante a actriz, cuando apostilló es que también tiene que haber modelos para el antes en los antes y después del teletienda, ¿no? Entre las novatas, estaba Raquel, a la que fichó Alejandra Yá-