Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 21 s 9 s 2007 Israel redobla su presión a Gaza INTERNACIONAL 35 Los habitantes de Gaza creen que Israel cortará los suministros, aunque no totalmente, sino poco a poco dania- -narra Usama- y su sindicato médico nos anunció hace cuatro semanas que debíamos hacer huelga y trabajar sólo de 9 a 11 de la mañana para boicotear a Hamás... Y está todo lleno de espías. A los que obedecieron, Hamás les ha anunciado represalias. Hay gente pasando por los calabozos. A los que no, Ramala les ha enviado la nómina en blanco y no cobrarán el mes. Quién sabe si el siguiente. En la carta dicen que no recibirán su sueldo por no cumplir las órdenes de la legislación En este escenario de existencia en suspenso, con el 85 por ciento de las fábricas cerradas desde que Israel dio el cerrojazo al paso de mercancías de Karni tras el asalto islamista, 70.000 nuevos parados, salarios medios de 1.500 shekels al mes (unos 275 euros) Usama cree que todavía todo puede empeorar. Está convencido de que Israel cumplirá las amenazas anunciadas el miércoles de apagar la franja, no totalmente pero sí como para multiplicar al límite los cortes de luz de entre dos y tres horas que sufren todos los días desde junio de 2006, unos barrios por la mañana, otros por la tarde Y también sabe que la angustia y las restricciones solamente aumentarán el odio de Hamás contra los ocupantes, que reaccionarán con nuevos castigos. Y en medio estaremos nosotros, pagando la factura reflexiona sereno, pero amargo, el doctor Usama. No, en Gaza ni pensamos en tener una vida como la de todo el mundo Existencia en suspenso Un grupo de ciudadanos palestinos transporta el cadáver de un muchacho de 17 años muerto en una operación militar israelí AP ¿Qué va a ser de nosotros? Cientos de miles de palestinos en Gaza nunca han visto un cohete kassam, pero padecen el embargo de Israel y, desde junio, la caza de brujas de Hamás. Una doble cárcel. Un corte de luz y gas que dan por seguro será su próximo castigo POR LAURA L. CARO JERUSALÉN. Claro que tenemos miedo, miedo porque no sabemos qué va a pasar con nosotros. La gente está muy angustiada pensando que en cualquier momento nos van a cortar la luz definitivamente, el gas... Estamos encerrados entre el Gobierno palestino, el Gobierno de Hamás y los judíos. ¿Qué va a ser de nosotros? Usama Said Aklouk, neurocirujano del hospital Sheefa ubicado en la capital de la franja, habla siempre del territorio donde vive- -declarado el miércoles por Israel entidad enemiga -como el centro penitenciario de Gaza Una prisión al aire libre donde cientos de miles de personas como el, que nunca han visto un cohete kassam, que jamás han militado en un partido y que sienten una animadversión natural hacia la política, que siempre juega en su contra, padecen junto a sus familia un doble cerco de carceleros. Uno el de Israel- nos echan de comer un poco por la frontera, como a las gallinas Otro, el de Hamás. La autoridad islámica que el pasado mes de junio se hizo al asalto con el poder en Gaza y que en su lucha a distancia con los adversarios de Fatah expulsados allí, y legitimados en Cisjordania, no ha dudado en imponer en la franja una red de espías, un régimen de caza de brujas, que ha convertido a los ciudadanos, ya prisioneros, en sospechosos. Mejor no moverse. Que nadie repare en ti. Usama lo sabe muy bien. En el hospital donde trabaja, hace tiempo que sobreviven con lo básico que el Estado judío permite entrar en Gaza. Ya ni recuerda cuándo se terminaron los medicamentos oncológicos. No hay quien se acostumbre a la escasez, a estar pendientes de que Israel haya accedido a transportar gasolina para alimentar los generadores que abastecen de electricidad al centro. Pero de un tiempo a esta parte, la clínica Sheefa, donde los doctores hacían milagros laicos en equipo para sobreponerse a la miseria, se ha convertido en un infierno de persecuciones. Políticas, como en una dictadura apostilla Yamal, funcionario del Ministerio de Vivienda. A nosotros nos paga el Gobierno de Abbás desde Cisjor- Prisión al aire libre