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86 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo bre las propiedades de las plantas medicinales. En Paraguay resiste todavía una lengua que habla con los dedos (como otros cuentan con ellos) para decir once, dice al llegar al pie, uno y dice veinte con la expresión cuando ya se han terminado los dos pies También existen 54 lenguajes de pueblos aborígenes en peligro al norte de América, en una amplia región comprendida entre la zona anglófona canadiense y los estados norteamericanos de Washington y Oregón. Mientras que 40 variantes amerindias más están a punto de extinguirse mucho más al sur, entre los estados de Oklahoma, Texas y Nuevo México. En una región al este de Siberia que afecta a Rusia, Japón y China se tambalean 23 lenguas más. En muchos casos eso es así porque se ha ejercido una represión directa. Al este de Siberia la obligación de hablar las lenguas mayoritarias es férrea. En otras latitudes esta represión se ha relajado bastante con el tiempo, aunque no conviene olvidar que muchos indios norteamericanos comenzaron a perder sus raíces lingüísticas cuando sus niños empezaron a ser castigados si no hablaban el inglés en la escuela. Toda una ironía si tenemos en cuenta que los servicios de inteligencia de los Estados Unidos se sirvieron durante la Segunda Guerra Mundial del idioma navajo para que sus comunicaciones militares fueran indescifrables para el enemigo. JUEVES 20- -9- -2007 ABC La Torre de Babel se viene abajo En el mundo actual se hablan siete mil lenguas distintas, pero se extinguen a un ritmo de una cada quince días y a final de siglo habrán desaparecido la mitad s Apenas 80 idiomas agrupan a más del 80 por ciento de la población mundial POR ANNA GRAU. SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Hay lenguas que se extinguen más rápido que muchos peces, muchos mamíferos, muchos pájaros y muchas plantas. Hay lenguas extinguiéndose ahora mismo, porque ahora mismo se está muriendo la última persona en el mundo que entendía y que hablaba una de ellas. Hay alrededor de 7.000 pequeños grandes lenguajes en el mundo, que desaparecen a razón de uno cada quince días. La Torre de Babel, o lo que queda de ella, se viene abajo. Tiene un punto entre significativo y agridulce que esto se esté poniendo de relieve en un estudio que patrocina Nacional Geographic cuya curiosidad esta vez se aventura en un desierto lingüístico. Alrededor de 80 lenguas, habladas por el 80 por ciento de la Humanidad, resisten hoy porque mantienen un cierto impacto global. El resto, que como se ve son miles y miles, desaparecerán todas con el tiempo. daderos idiomas- -nunca dialectos- -con los que llevaban comunicándose ancestralmente entre sí las comunidades aborígenes. El segundo punto crítico se localiza en Suramérica, concretamente entre la cordillera andina y la cuenca del Amazonas, incluyendo territorios de Ecuador, Colombia, Perú, Brasil y Bolivia. Los expertos han localizado ahí hasta 113 idiomas indígenas al borde de la desaparición. Se da el caso curioso, y significativo, de la etnia Kallawaya, que usa indistintamente el español y el quechua en la vida cotidiana, pero que en cambio recurre a un lenguaje propio casi secreto para preservar sus tradicionales y esotéricos conocimientos soDe todos modos, los expertos concluyen que la caída final de la Torre de Babel no se deberá tanto a la represión como a un abandono espontáneo por parte de los mismos hablantes. La globalización empuja a los individuos hacia las lenguas mayoritarias desde la infancia, cuando toda ventaja competitiva es poca. Un idioma empieza a estar condenado cuando se pierde su continuidad en el seno de las familias: cuando los hijos dejan atrás la lengua de sus padres, para abrazar la que predomina entre sus amigos, en la escuela y en los medios de comunicación. El retrato robot de una lengua que se muere coincide, entonces, con un habla muy restringida y muy tradicional, que frecuentemente ha perdido su expresión escrita, si es que alguna vez la tuvo. De ahí la determinación del equipo de Voces Duraderas de llevar a cabo un registro sonoro de las lenguas que una por una se van extinguiendo a un ritmo vertiginoso. Las reservas indias Sin expresión escrita Un idioma muere si pierde la continuidad familiar, cuando los hijos abandonan la lengua de sus padres Más información sobre el estudio: http: www. languagehotspots. org Testamento lingüístico Así lo concluyen en The New York Times los implicados en el proyecto interdisciplinar Voces Duraderas, que está intentando elaborar una especie de testamento lingüístico del planeta. Ante la evidencia de que muchas de las lenguas inventariadas no tienen salvación, Voces Duraderas se dedica a grabar sus destellos últimos, las últimas palabras de sus postreros hablantes. Hacen con las lenguas como el arca de Noé con las especies animales, intentan preservar por lo menos un ejemplar- -mejor si son dos- -de cada una de esas lenguas. Estos expertos han señalado cinco zonas del mundo particularmente calientes por lo que a extinción lingüística se refiere. La más expuesta se halla en el noroeste de Australia, en una zona que acoge hasta 153 lenguajes distintos, algunos de ellos sólo con tres hablantes vivos. En su mayoría se trata de ver-