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76 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos JUEVES 20- -9- -2007 ABC Un visitante pasa ante una obra del artista Lee Yong- Deek, expuesta en la feria EFE Colonia aterriza, con mucho arte, en Palma de Mallorca Ayer abrió sus puertas la primera edición de Art Cologne Palma de Mallorca, que reúne a 55 galerías hasta el domingo POR FERNANDO CASTRO FLÓREZ PALMA DE MALLORCA. En el módulo del aeropuerto de Son Sant Joan despega la feria de arte contemporáneo Art Cologne Palma de Mallorca. Siguiendo el modelo, marcado por el éxito, de Miami Basel, la impresionante delegación de los suizos en las cálidas tierras americanas donde el acento cubano impone su ley, los gestores de la verdaderamente clásica feria de Colonia han tenido clarísima su opción: ampliar el mercado en un territorio que, por otra parte, habla alemán con suma naturalidad. En una época artística marcada por las bienales, el sector galerístico se ha tenido que entregar a la experiencia nómada y aplicar, con más pena que gloria para el común, a las grandes citas para ver si el currículo toma el cuerpo debido. Sin duda, el reciente varapalo que se han llevado las galerías baleares, así como un número muy considerable de las españolas, al ser drásticamente excluidas de ARCO 2008, ha convertido esta puesta de largo en una suerte de reivindicación de algunos de los que, no cabe duda, de forma muy injusta no podrán acudir a la capital del reino el próximo febrero a defender a sus artistas y a mantener a flote sus negocios de suyo precarios. dicional de la cita madrileña, legiones de jóvenes con mochila o profesionales de la moqueta brujuleando sorprendidos por la rareza de lo contemporáneo sino a señores muy trajeados y con el aspecto de saber a lo que habían ido. En este evento los que se juegan el todo por el todo, no exagero, son los responsables de la feria de Colonia, en franca decadencia en los últimos años, que no se pueden arriesgar a que la colonización lo digo sin maldad, en Mallorca sea un fiasco. A los lugareños todo, en buena medida, se les pone de cara y pienso que, a medio plazo, este evento comercial será sumamente beneficioso, en todos los sentidos, para el arte español. La ansiedad que produce el monopolio de ARCO, convertido en una especie de paraíso terrenal en el que se legitima lo que vale y se entierra, a golpe de votación secreta y seguramente arbitraria, lo que no merece ser exhibido, ha derivado en patológica. España necesita una segunda feria de arte que tenga un buen nivel y, como es el caso, que no sea un mero cajón de sastre. Ferias como Foro Sur en Cáceres, Art Salamanca o Arte Santander y eventos especializados como Dfoto en San Sebastián y Loop, dedicado al vídeo, en Barcelona, son importantes pero no tienen, de momento, la virtud que me atrevería a denominar catártica de Art Cologne Palma de Mallorca. Entre las cincuenta y cinco galerías presentes destacan, sin dejarme llevar por el chovinismo patriotero, las españolas, que han montado stands de mucho nivel con obras importantes de los artistas que representan. Me han retenido, en un recorrido que no desgasta pero que tampoco sabe a poco, especialmente las esculturas de Kounellis y Cragg en Carles Taché, los cuadros de Guillem Nadal en Pelaires, una silla multi- Mucho nivel patrio Enorme satisfacción Pero, más allá de los obsesivos comentarios o preguntas sobre lo que estaría sucediendo en la reunión del comité de ARCO, hospedado en Estambul, lejos del maremoto, lo que se transmitía por los pasillos del improvisado recinto ferial aeroportuario era una enorme satisfacción. Todo estaba a punto con esa profesionalidad made in Germany la selección de galerías es más que interesante y, como guinda imprescindible del pastel, había llegado una nutrida representación de coleccionistas alemanes. No se veían, a la manera tra- La selección de galerías es más que interesante y ha llegado un nutrido grupo de coleccionistas alemanes color pintada por Alfonso Albacete en Miguel Marcos, las elipses de Sinaga en Adora Calvo, los poemas- escultóricos de Pep Llambías en Fiol, la sutileza pictórica de Javier Garcerá en Alvaro Alcázar, las esculturas de Javier Pérez en Salvador Díaz, los dibujos realizados con alfileres por Amparo Sard, una creadora extraordinaria, en Ferrán Cano o el magisterio de Chema Cobo en Alfredo Viñas. En bastantes galerías extranjeras, muchas de ellas puro mercado secundario, se veían piezas de Valdés y en Mario Mauroner, con uno de los mejores stands dominaba luminosamente Bernardí Roig. Esta primera y prometedora edición de Art Cologne en Palma de Mallorca ofrece al público pintura por un tubo, siendo la fotografía escasa y el vídeo prácticamente invisible. Sin ser rabiosamente contemporánea, esta feria supera las expectativas creadas y, vuelvo a insistir en ello, abre un nuevo horizonte para el comercio del arte. Tendrán que estar ágiles e inteligentes los políticos locales y saber que esta iniciativa alemana tiene que ser tratada con especial mimo. Una vez más turismo y cultura, arte y negocio, pueden entrelazarse sin asfixiarse. Bienvenida sea esta iniciativa que, por el bien de muchos, debería tener éxito. Más información sobre la feria: http: www. artcologne- palma. com