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86 CIENCIAyFUTURO Medio ambiente MIÉRCOLES 19 s 9 s 2007 ABC La CE dará 50 millones a países pobres para luchar contra el cambio climático MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL BRUSELAS. La Comisión Europea anunció ayer la creación de un fondo de ayuda a los países más pobres para luchar contra el cambio climático, al que destinará 50 millones de euros entre 2008 y 2010. Con esta cantidad, según el comisario europeo de Desarrollo, Louis Michel, estos países dispondrán en total de 300 millones de euros procedentes de Bruselas para intentar frenar el calentamiento del planeta hasta 2010. Según Bruselas son precisamente estos países los que más están sufriendo las consecuencias del cambio climático, sobre todo en forma de condiciones climatológicas extremas. El grupo intergubernamental creado por Naciones Unidas para el seguimiento del cambio climático ha pronosticado que precisamente los países pobres y en vías de desarrollo serán los más afectados por los fenómenos meteorológicos adversos. El comisario Michel explicó ayer que las nuevas tecnologías son el único medio para desarrollar una sociedad viable sin poner en riesgo el desarrollo y la calidad de vida. Esta iniciativa de ayer se enmarca dentro de la estrategia global decidida por los jefes de Estado y de Gobierno en marzo de 2007 en esta materia, que consiste en el compromiso de reducir los gases de efecto invernadero a partir de 2012, año en que termina el actual Protocolo de Kyoto. El dinero comunitario lo emplearán estos países en poner en marcha medidas concretas contra el cambio climático, como la reducción de la tala de árboles, la participación en el mercado mundial de emisiones de CO 2 la mejora de las infraestructuras ante catástrofes naturales, y la integración del cambio climático dentro de las estrategias de cooperación al desarrollo y de la lucha contra la pobreza. Las estadísticas de catástrofes naturales demuestran claramente que éstas han aumentado a medida que se ha agravado el calentamiento del planeta. Así, siete de cada diez de las catástrofes más mortíferas ocurridas durante las últimas dos décadas han tenido lugar entre los años 2000 y 2006. Sólo desde julio pasado Bruselas ha enviado ayudas de emergencia por importe de 24,5 millones de euros para ayudar a las víctimas de estos desastres naturales en varios países. Las razones para el mal estado de los mares van desde la sobrepesca y las artes inadecuadas hasta la acuicultura ABC La mayor planta solar del mundo La energía producida por la mayor planta solar del mundo por la potencia conectada a red, que será de 13,8 WM- -alcanzará los 25 en una segunda fase- instalada en Salamanca y ya en funcionamiento, ahorrará a España la importación de unas 3.800 toneladas al año de petróleo y evitará la emisión de 6.100 toneladas de CO 2. Uso de nuevas tecnologías Proponen la creación de una red global de reservas marinas Un estudio del Instituto Worldwatch afirma que es la única solución para frenar la sobreexplotación de los stocks pesqueros ARACELI ACOSTA MADRID. Crear parques nacionales en el mar puede ser la única solución efectiva para revertir las tendencias de degradación actuales, que han llevado a que el 76 de los stocks pesqueros del planeta estén sobreexplotados y que han puesto en riesgo la biodiversidad marina. Así se pone de manifiesto en el último informe del Instituto Worldwatch. Bajo el título Océanos en peligro: Protegiendo la Biodiversidad Marina los autores llaman a un cambio radical en el manejo de las pesquerías. Los océanos no pueden salvarse a sí mismos asegura Christopher Flavin, presidente del Instituto Worldwatch. Las razones para el estado actual de nuestros mares son muchas, desde la sobrepesca al uso de redes de arrastre, que arrasan con todo lo que encuentran a su paso, hasta otras técnicas pesqueras destructivas y una acuicultura insostenible, así como la pesca ilegal. Diferentes casos alrededor del mundo demuestran que una red global de reservas marinas bien diseñada, que cubra ecosistemas y habitats clave, puede ayudar a revertir los efectos de las devastadoras acciones humanas, dice el estudio. Entre estos ejemplos está una reserva marina en la isla de Santa Lucía, en el Caribe, donde después de tres años de protección se ha triplicado la biomasa de especies pesqueras comerciales. Tras cinco años, en áreas fuera de la reserva, la biomasa también se duplicó y las capturas aumentaron entre un 46 y un 90 por ciento dependiendo del tipo de arte utilizada. Por su parte, en el mar Rojo, la reserva establecida en 1995 incrementó las capturas fuera del área protegida en un 60 por ciento sólo cinco años después de su creación. Actualmente no hay ningún mecanismo bajo acuerdo internacional para crear una red global de reservas marinas, que abarque las áreas de alta mar bajo jurisdicción nacional. Por eso, los autores sugieren que se impulse un nuevo acuerdo sobre la Ley del Mar bajo el marco de Naciones Unidas para poder establecer y manejar correctamente estas reservas. De la misma forma los autores recomiendan que las negociaciones sobre pesca y productos pesqueros salgan del ámbito de la Organización Mundial del Comercio y pasen a tratarse en un foro internacional donde los intereses comerciales y de negocio no sean los dominantes. En este sentido, instan a acabar con lo que ellos llaman acuerdos de corazón blando que permiten a los países industrializados pescar libremente en aguas de países en desarrollo. Así, en el caso de la pesca del atún en el Pacífico sólo revierte a esos países en forma de permisos y licencias que pagan las flotas extranjeras un 5 por ciento de los 2.000 millones de dólares que valen esas capturas. Pero los peces no son las únicas criaturas marinas afectadas por la pesca desenfrenada. Esas redes de arrastre causan daños masivos colaterales en los fondos marinos, por ejemplo a los corales, que además son el hábitat de otras muchas especies. La captura accidental es un problema creciente que mata o hiere a cientos de miles de aves marinas, tortugas, mamíferos marinos y otras especies cada año. En algunos casos, los pescadores industriales descartan alrededor de la mitad de sus presas, que retornan al mar sin vida o moribundas. La creciente industria de la acuicultura es en algunos casos tan intensiva que requiere más cantidad de carne de pescado que el peso de los simétricos peces que saldrán de esas granjas. Por ejemplo, producir salmón requiere de una cantidad de carne de pescado que representa 2,5 a 5 veces la producción final. En el caso del atún se necesita 20 veces más. Si a todo esto se le añade la contaminación y que el calentamiento global aumentará la temperatura de la superficie de los océanos, provocará el aumento del nivel del mar y reducirá la extensión de los hielos marinos, con los consiguientes efectos sobre la vida marina, por ejemplo, el krill, base en la cadena alimentaria, las previsiones no son nada halagüeñas. Daños masivos colaterales Seguir el ejemplo Más datos sobre el informe: http: www. worldwatch. org