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30 INTERNACIONAL www. abc. es internacional MIÉRCOLES 19- -9- -2007 ABC Sarkozy desafía a los sindicatos y lanza la reforma del modelo social francés Las poderosas centrales derribaron todos los intentos de los anteriores gobiernos JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Nicolas Sarkozy considera que el modelo social francés es injusto, insostenible, ineficaz y favorece la irresponsabilidad, la desigualdad y la improductividad El presidente propone un nuevo contrato social que deberá armonizar los distintos regímenes de seguridad privilegiados, impulsar el trabajo después de los 65 años, flexibilizar la jornada laboral de 35 horas semanales y favorecer contratos y despidos más flexibles El presidente de la República abrió ayer la segunda fase de reformas económicas y sociales de base, cuando se le atribuye la intención de un cambio de gobierno para profundizar en la misma línea de más apertura a centristas, reformistas y socialistas independientes El Elíseo desmintió la inminencia de un cambio de gobierno. Sin embargo, los rumores no han cesado desde finales de agosto y muchas fuentes hablan de contactos de Sarkozy con personalidades socialistas con quienes estaría sosteniendo un diálogo de fondo El diálogo de Sarkozy y destacados miembros de su equipo con personalidades políticas de muy distinto signo forma parte del proceso en marcha: el presidente desea acelerar sus reformas y las maniobras de disuasión contra quienes puedan oponerse. La segunda fase de reformas que se prolongará todo el próximo semestre, debe atacar el más grave e inflamable de los problemas: la ineficacia, injusticia y alto coste de un modelo social basado en los privilegios del sector público. En primera línea de crisis están los sistemas de seguridad social privilegiados del sector público en los que los trabajadores se jubilan mucho antes con mejores pensiones y menos años de cotización. Esa injusticia de Estado ha sido objeto de miles de batallas en las que siempre han vencido los sindicatos, humillando a todos los gobiernos que intentaron armonizar tales privilegios. Nicolas Sarkozy no olvida que otro proyecto de reforma de tales privilegios ya provocó una grave crisis en 1995 en la que Chirac terminó cediendo; Alain Juppé, su primer ministro, se vio forzado a dimir; se convocaron elecciones generales anticipadas y el presidente Chirac se vio forzado a cohabitar con un gobierno y una mayoría parlamentaria socialista entre 1997 y 2002. Con tan desastrosa experiencia en mente, Sarkozy avanzó ayer nuevos peones de su proyecto de reformas. A lo largo del verano se votaron leyes para asegurar los servicios mínimos de los transportes públicos para impedir que los sindicatos puedan paralizar Francia en semanas. Ayer Sarkozy anunció una nueva maniobra táctica: la reforma de los regímenes sociales especiales se hará empresa por empresa, sector por sector con el fin de favorecer la dispersión sindical y terminar por imponer la reforma global desmenuzándola en diversos capítulos a negociar con distintos calendarios. Armonizar objetivos El ministro de Trabajo propondrá a primeros de octubre una ronda inicial de concertación para armonizar objetivos y, a continuación, los sectores y empresas públicas irán negociando por separado. Se espera con avidez la respuesta sindical a la maniobra táctica de Sarkozy, que anuncia muchas otras reformas de fondo. La semana laboral de 35 horas sufrirá una nueva reforma. Los contratos serán revisados imponiéndose flexibilizaciones de todo tipo. Se penalizarán fiscalmente las jubilaciones anticipadas y se favorecerá a las empresas y trabajadores que decidan extender el trabajo después de los 65 años. Nicolas Sarkozy promete fu- Sarkozy desvela sus planes de reformas sociales en un discurso pronunciado ayer en París REUTERS El actual modelo es injusto, insostenible, ineficaz, y favorece la irresponsabilidad y la improductividad La arriesgada reforma debe atacar el alto coste de los privilegios sociales del sector público El presidente trata de garantizar los servicios mínimos para que los sindicatos no puedan paralizar el país turas reformas de fondo y sitúa el calendario concreto del nuevo modelo social en un marco político de crítica frontal contra la herencia de veinticinco años de demagogia. A juicio del presidente, el modelo social francés ha llegado a un límite insostenible Víctima de sus viejas tentaciones intervencionistas y socializantes, el Estado francés ha terminado transformándose en un ogro filantrópico (Octavio Paz) creando pobreza, dando el peor ejemplo de improductividad e injusticia. A juicio de Sarkozy, Francia necesita con urgencia un nuevo contrato social incrementando las libertades y consolidando la solidaridad. ABC. es Visiones del mundo en abc. es juanpedroquinonero