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102 CIENCIAyFUTURO DOMINGO 16 s 9 s 2007 ABC La desertización causará el mayor flujo migratorio de la historia Rajeb Boulharouf s Portavoz de la Convención de la ONU de Desertificación Reconoce que esta Convención es la hermana pobre entre los convenios ambientales de la ONU, pero anima a actuar porque el acceso a una tierra productiva es un derecho básico TEXTO ARACELI ACOSTA FOTO SIGEFREDO MADRID. Finalizada la Cumbre de la ONU de Desertización, que se cerró con un modesto acuerdo el pasado viernes en Madrid, Rajeb Boulharouf analiza los desafíos de un problema que afecta a todas las regiones del planeta. Lo mismo de siempre... Planes, sí; dinero, no Los delegados de los casi 200 países en la octava Conferencia de las Partes (COP 8) de la Convención de la ONU de Lucha contra la Desertificación aprobaron un plan estratégico para los próximos diez años, aunque no lograron acuerdo presupuestario alguno. Este hecho ha provocado que los ecologistas tilden el resultado de la cumbre de fracaso sin paliativos La COP 8, que se inauguró en Madrid el pasado 3 de septiembre y que se prolongó hasta las 7.30 horas de ayer, tras toda una noche de trabajo, no consiguió acordar el incremento de su presupuesto inicial en un 5 por ciento debido a la negativa de Japón, que arguyó la interinidad de su actual gobierno tras la dimisión del primer ministro, y las reticencias estadounidenses. La Conferencia ha decidido convocar en Nueva York un pleno extraordinario en las próximas semanas, en el que únicamente se tratará la dotación presupuestaria. -Hay un problema de concepción, porque el problema de desertificación en muchos gobiernos y opiniones públicas fue, y sigue siendo, considerado como un tema lejano, con efectos limitados, sin una globalidad real en su interpretación y eso de una manera o de otra disminuye los reflejos de solidaridad naturales de la opinión pública. Es un gran peligro, aunque sea desde el punto de vista conceptual, pensar que el problema del medio ambiente pueda ser reducido a un puñado de iconos. Pretender hoy en día luchar contra el cambio climático sin aportar en el enfoque otras políticas es tomar un camino errado que nos llevará a resultados muy limitados. -Hay una preocupación creciente sobre el cambio climático, pero no parece que ocurra lo mismo con la desertización. ¿Por qué? Rajeb Boulharouf, en un momento de esta entrevista, celebrada en Madrid Si se sigue asociando desertización con un problema lejano, se cae en la trampa de la ayuda de emergencia Es un gran peligro pensar que el problema del medio ambiente pueda ser reducido a un puñado de iconos Es verdad que esta cumbre no ha marcado objetivos, pero abre la puerta al diálogo político para fijarlos ta en práctica de la Convención no haya aún metas cuantificables. ¿Qué opina? -Tal vez hemos llegado a ese punto. Pues si se sigue interpretando desertización como un problema lejano, esencialmente africano, la única cosa que vamos a lograr es crear reflejos de solidaridad y caer en la trampa de las ayudas de emergencia. ¿Haría falta un documental de Al Gore para que el problema llegue de verdad a la gente? en peligro por el problema del desarrollo sostenible, particularmente el cambio climático, la desertización podría crear dinámicas de migraciones que nos empujarían ante un flujo migratorio de 50 millones de personas en diez años. Ya no es- tamos hablando de dos balseros en el golfo de Miami, ni de las imágenes de desesperación y tragedia humana que ustedes los españoles conocen bien, estamos hablando de flujos jamás vistos en la historia de la Humanidad: de 50 millo- nes de personas en una década. -El último informe de la Universidad de Naciones Unidas destaca de una manera muy clara que en el marco de equilibrios fundamentales puestos -Los científicos advierten de que el cambio climático provocará millones de refugiados... Precisamente la desertización es la causa de la eterna migración de sur a norte. -La pobreza está concentrada en un 80 en las zonas rurales y la producción agrícola en sistemas áridos o semiáridos también. Cuando la gente pierde la capacidad de producir su sustento, más allá de la noción macroeconómica, su principal actividad desaparece y entonces primero se crean flujos migratorios internos. Y es gente que llega a las ciudades y se transforma en proletarios, en el sentido económico de la palabra, o sea, que es gente que no tiene absolutamente nada más que vender su fuerza de trabajo. Y en los grandes centros urbanos ese tipo de flujos no son viables. Detrás de todo eso está el problema de acceso a tierras y de su degradación. Y el cambio climático no hará sino agravar esta situación. -Ya ha provocado el éxodo del campo y la población que vive en ciudades sobrepasará a la rural el próximo año. -En esta Cumbre se ha criticado que después de 11 años de la pues- -Yo agradezco mucho a las ONG y a los países miembros y observadores el afán que tienen por lograr la puesta en práctica de esta Convención. Y es legítimo cuando se sabe que, por ejemplo, grandes grupos regionales consideran el problema de la desertificación como central para su desarrollo, más que el cambio climático, que lo ven como un problema de los países ricos. Entiendo esa preocupación, pero no hay que olvidar que se trata de un proceso joven, que nace en la Cumbre de Río, y es esencialmente de codificación del derecho público internacional. Lo que hemos hecho durante estos diez años es sentar la base legislativa de un acuerdo marco que especifique los derechos y obligaciones de los Estados miembros. Son 191 Estados parte, más que las convenciones de Cambio Climático y Biodiversidad. Por lo tanto, tampoco es fácil ponerse de acuerdo. Ahora estamos en un proceso de cambio de paradigma y debemos pasar a la puesta en práctica. Y lo hemos hecho en esta cumbre con la aprobación de una estrategia a diez años. Es verdad que no recoge objetivos, pero abre la puerta a un diálogo político de alto nivel para definirlos.