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76 AGENDA Necrológicas DOMINGO 16 s 9 s 2007 ABC Pierre Bordeaux- Groult Europeísta de la primera hora Activo protagonista en el Movimiento Europeo, estuvo recluido en un campo de concentración nazi ÍÑIGO MÉNDEZ DE VIGO Con el fallecimiento de Pierre Bordeaux- -Groult, acaecido en París el 22 de agosto de 2007 a los 91 años de edad, desaparece una de esas personas que hicieron de Europa la patria de su elección. Como en tantas ocasiones, la determinación que mostró en su vida estuvo marcada por su biografía. Tras cursar estudios en el Lycée Carnot, la Haute École Commerciale y en el Worcester College de Oxford, la drole de guerre le sorprendió en la llamada Francia libre, donde sus autoridades, que de libres tenían sólo el nombre, le recluyeron en un campo de concentración debido a su ascendencia judía. Tras evadirse, en 1943, puso su talento y sus relaciones al servicio de la causa aliada, lo que le valió numerosas condecoraciones. Terminada la guerra, fue de los primeros en percibir la importancia de la reconciliación franco- -alemana para la superación de los conflictos que habían asolado a nuestro continente. Europeísta de la primera hora, fue un activo protagonista en el Movimiento Europeo, del que llegó a ser vice- -presidente. En 1978 creó el Círculo Chateaubriand, cuyo objetivo consistía en convertir las entonces Comunidades europeas en una unión política. A partir de 1981 consagró su esfuerzo y su patrimonio a los Comités de Acción por la Unión Europea. Siguiendo la estela de Jean Monnet, el propósito del Comité consistía en reunir a las mejores cabezas europeas para reflexionar sobre la manera de avanzar en los campos de la política exterior y la defensa y la seguridad. El fruto de esas reflexiones se plasmaba en memorándums, redactados en su mayor parte por la brillante pluma del embajador FromentMeurice, que eran posteriormente transmitidos a los responsables de los ejecutivos nacionales. El título relativo a la cooperación política del Acta única, el Eurocuerpo, o la figura del Alto representante de la Política exterior y Seguridad común nacieron de los debates en el seno del Comité de Acción por la Unión Europea. En su elegante hotel de París, que otrora había pertenecido a Chateaubriand, personajes de la talla de Leo Tindemans o Jacques Santer, Maurice Duverger o Philipp von Bismarck, Carlos Pierre Bordeaux- Groult Bru o Karl von Wogau fueron desbrozando el camino para que el Consejo europeo adoptara las decisiones políticas que posibilitarían el paso de una comunidad fundamentalmente económica a una unión política. Monárquico, católico, con su aire de lord inglés, estudioso de la Historia y conocedor de muchas historias, con Pierre Bordeaux- Groult desaparece el último mecenas de la causa europea. Su generosidad no se circunscribía a la financiación del Comité; se extendía a la opulencia gastronómica con que agasajaba a sus huéspedes y que contrastaba con la frugalidad de su almuerzo. En los últimos años, BordeauxGroult perdió la fe en los gobiernos europeos, a quienes acusaba de ponerse las anteojeras de los ABC intereses nacionales. Esa desconfianza le hizo dirigir su mirada hacia el Parlamento europeo, tal y como recogió en su último artículo titulado La nouvelle Hansa ou la seconde et tragique illusion Por ello, fue precisamente en el Parlamento europeo, y con la ayuda inestimable de su leal colaboradora Elisabeth Nunn, donde Bordeaux- Groult propició la última iniciativa política de su vida y de la que se sentía particularmente orgulloso: Una declaración escrita avalada por la firma de 279 diputados en la que se solicitaba el establecimiento de una Unión de política exterior, seguridad y defensa antes de 2014, con un ministro europeo de Asuntos Exteriores, un servicio diplomático europeo, un ministro adjunto para Defensa; embajadas y con- sulados integrados; una política común en materia de armamento y una financiación común de los programas y unas fuerzas de defensa comunes, susceptibles de dotar a la Unión Europea de una auténtica capacidad de acción autónoma. Desilusionado con el voto de su país en el referéndum sobre el Tratado constitucional, no han aprendido nada, no han olvidado nada decía rememorando una conocida sentencia de la Revolución francesa, con Pierre Bordeaux- Groult, oficial de la legión de honor, Cruz del mérito de Alemania, desaparece uno de esos personajes que jamás ocupó un cargo gubernamental ni dio una rueda de prensa pero que, respondiendo a una explosiva amalgama de convicciones, perseverancia y ambición, consagró su talento y su esfuerzo a la defensa de un ideal. Y para mantenernos realmente fieles a su persona no tenemos más que un camino: vivir según su manera de pensar, como si su mirada, severa a la vez que bondadosa, observase cada uno de nuestros pasos. Vivir como si quisiéramos recuperar su amistad manteniéndonos honrados y rectos, rechazando todas las tentaciones y compromisos e intentando, una y otra vez, cuánto de indomable y honesto hubo en su actitud. Sólo en la medida en que sus amigos continúen siendo dignos de él, seguirá viva su personalidad, su obra, y nosotros no podemos honrarle de un modo mejor que actuando en su línea y sirviendo al ideal europeo Estas sentidas palabras fueron escritas por otro gran europeo, Stefan Zweig, a la muerte de un amigo. Fue el mismo año en que nació Bordeaux- Groult. Pero parecen pensadas para él. D. DIEGO DEL REAL MARTÍNEZ FALLECIÓ EN MADRID EL DÍA 15 DE SEPTIEMBRE DE 2007 Habiendo recibido los Santos Sacramentos D. E. P. Su mujer, M. Cruz Martínez- Cañavate Moreno; hijos, M. Cruz, Antonio, Diego y Belén; hijos políticos, Rubén, Mamen, Ingrid y Alberto; nietos, Diego, Álvaro, Antonio, Mariana, Ana, Fernando, Carmen, Lucía y Pablo; hermanas, Luisa y María; hermanos políticos, y demás familia RUEGAN una oración por su alma. Se celebrará una misa por su eterno descanso hoy domingo, día 16 de septiembre, a las diecinueve horas, en la capilla del Tanatorio de Tres Cantos, y su posterior incineración, a las veintiuna horas, en el citado tanatorio. (3)