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70 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos próximo año en Chicago, la exposición itinerante con un centenar de obras de este icónico pintor- -más que nada dedicado a reclutar e intrigar imaginaciones- -resulta una cita indispensable en la escena cultural de Estados Unidos. En este itinerario acompañado por multitudes, la Galería Nacional de Washington se ha volcado con el lacónico gigante figurado y literal de Edward Hopper, que medía dos metros y practicaba silencios monumentales. La exposición supone el privilegio de contemplar por primera vez en la capital de Estados Unidos su cuadro Nighthawks (1942) el lienzo sin duda más emblemático y reproducido hasta el infinito dentro de una limitada carrera artística resistente a las definiciones fáciles, con influencias iniciales de los impresionistas franceses, pero, también, del Hollywood noir Marcada por una sentida repugnancia hacia el expresionismo abstracto junto a una posterior reivindicación dentro de la corriente del Pop Art e incluso aseveraciones como las de André Breton insistiendo en que Hopper era lo más parecido a un surrealista en versión americana. Nacido en un pueblecito del Estado de Nueva York, junto al cauce del escénico río Hudson- -lo que supuestamente marcó su genuina fascinación con los paisajes acuáticos- Edward Hopper tuvo oportunidad de estudiar en la New York School of Art y de realizar varios viajes formativos por Europa, incluida España en virtud de la admiración de unos de sus principales profesores por Velázquez y su propia devoción por los grabados de Goya. En 1913, el pintor se establecería definitivamente en un estudio- apartamento del neoyorquino Greenwich Village. A pesar de la astronómica cotización actual de su obra, Hopper no logró vender el primero de sus cuadros hasta los 41 años de edad. Para subsistir, el artista tuvo que dar clases de dibujo y aceptar trabajos de ilustración, actividad que detestaba. En esa época de principios de siglo XX, reflejada en la exposición ordenada cronológicamente, el artista se dedica a dibujar escenas de Nueva York en blanco y negro con un muy marcado estilo como precursor de la estética más actual del cómic o las novelas gráficas. Desde 1923, Hopper pasó SÁBADO 15- -9- -2007 ABC Pintor de ventanas indiscretas La Galería Nacional de Washington abre la temporada con un homenaje a las meditadas soledades de Edward Hopper, tan sugerente como definitivo en la iconografía de EE. UU. PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Parece que cuanta más obviedad destila la cultura popular, más gusta Edward Hopper (1882- 1967) O quizá porque sus cuadros son una prueba infalible de que menos es siempre más en las mezclas del arte con mayor poder de conmover. O porque resulta casi imposible no caer en la tentación de perderse en sus ventanas indiscretas y completar narrativas levemente insinuadas. Pero lo cierto es que primero en Boston, desde este domingo en Washington, y el Autorretrato, 1925- 30. Museo de Arte Whitney (Nueva York) ABC Junto al río Hudson Habitación en Nueva York 1932. Galería de Arte Sheldon ABC La exposición supone contemplar por primera vez en Washington el cuadro Nighthawks Hopper viajó a España en parte por la admiración que sentía por los grabados de Goya El artista estadounidense no logró vender por primera vez un cuadro hasta cumplir 41 años cuatro veranos en la localidad de Gloucester, un pueblecito de pescadores sin pretensiones en la costa de Massachusetts. Allí se entregaría a lo que él mismo definió como su verdadera vocación: pintar la luz que el sol refleja en las paredes de casas. Con precisas acuarelas, el artista, a su manera, se concentró en imágenes arquitectónicas en lugar de postales marineras. Allí también conoció a la que se convertiría en su esposa, Josephine Nivison. Siguiendo su consejo, Hopper presentó varias de esas acuarelas a una exposición del Museo de Brooklyn, lo que serviría para lanzar su carrera como pintor. Con sus crecientes ingresos vino la posibilidad de adquirir primero un coche y después una casa- estudio en Cape Cod, la exclusiva protuberancia costera no muy lejos de Boston. Fa-