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S 6 15 9 07 ROSA BELMONTE LA VACA QUE RÍE 16 S 6 LOS SÁBADOS DE El feminismo peina canas o tengo muy clara cuál es la figura literaria de la campaña de El Corte Inglés, pero alguna es. Lo del Vuelve la ilusión que ha estado machacando el verano desde las vallas publicitarias no deja de ser una sibilina maldad. Y una figura literaria. Quizá paradoja (enunciado que resulta absurdo para el sentido común o para las ideas preconcebidas) Quizá ironía (dar a entender lo opuesto de lo que se dice) Quizá sarcasmo (ironía hiriente y mordaz con la que se ofende o se humilla) Quizá preterición (un truco en el que, como el que no quiere la cosa, se dice algo con toda claridad e indiscreción) ¿Pero qué ilusión puede haber en la vuelta al colegio? Si se trata de una de las más recurrentes pesadillas de cualquier persona o niño tirando a normal. Ahora bien (y aquí es donde entra en juego la presunta figura literaria) si la ilusión no es de los críos sino de los padres, que vuelven a tener colocados a los chiquillos (aunque la rentrée salga cara) entonces ya nos vamos entendiendo. Pillines. N ¿La ilusión de quién? Sólo su peluquero lo sabe eo en Time (a propósito del libro Going Gray de Anne Kreamer) que teñirse o no teñirse el pelo es la gran cuestión del último feminismo. Amárrame los pavos, el caso es tomar el nombre del feminismo en vano, sea ese ismo lo que sea. El artículo se ilustra con las cabezas de Condoleezza Rice, Hillary Clinton o Nancy Pelosi con el pelo blanco. Aquí podríamos hacer el juego ¿Así mejor? ¿Así mejor? en plan oculista) con las cabelleras de Esperanza Aguirre o con las de las ministras del Gobierno de España (dejamos aparte a la jovenzuela Carme Chacón) Vamos, que sólo le faltaba a la muy criticada Magdalena Álvarez (la de la circuncisión por circunscripción) gastar el pelo canoso. Que no, que no, que semejante frivolidad sólo se la pueden permitir en edad laboral Emmylou Harris (pero porque la cantante también se tinta la melena, aunque sea para mejorar el blanco) Meryl Streep como Miranda Priestly (ni que decir que Anna Wintour, la real Miranda, por supuesto que se tinta) o Marisa Paredes cuando era joven, que ahora ni se le ocurre. Ya lo dice Nora Ephron en su libro I feel bad about my neck and other toughts on being a woman (algo L Meryl Streep, con su poderoso blanco Miranda. El color del pelo no es tan inocente como parece así como Me siento mal por mi cuello y otros pensamientos sobre ser mujer) Asegura la escritora que hay una razón por la que los 40, los 50 y los 60 de las mujeres ya no tienen el aspecto que tenían. Y no es por el feminismo. Ni por los beneficios del ejercicio físico. Es por el tinte del pelo. Por el color, perdón. los del precio inicial, los que no podían aguantar, los que hicieron ridículas colas, han protestado tanto que Steve Jobbs, el presidente de Apple, les va a dar 100 dólares como compensación y para taparles las bocazas (no en pasta, en un descuento para otra cosita de la casa) Que porque le sobra el dinero que si no de qué. Es la cultura de la queja permanente. ¿No queríais ser los primeros en tener el aparatito? Pues os aguantáis. Una cosa por la otra. Yo tenía el bicho previsto entre mis próximas adquisiciones (cuando llegue aquí) pero ahora, una vez manoseado, lo estoy dudando. El teclado numérico, bien. Pero para usar el teclado qwerty, o bien escribo con los meñiques, o bien me limo o recorto los pulgares. Sí es verdad que para lucir hay que sufrir, pero hasta ahora ese lugar común no tenía nada que ver con los teléfonos móviles. No haberte dado tanta prisa l iPhone va a pasar de costar 599 dólares a 399 para la campaña de Navidad (que ya está aquí, fun, fun, fun; vale, no rima) Los primeros compradores, E Los 40, los 50 y los 60 de las mujeres ya no tienen el aspecto que tenían. Y no es por el feminismo. Ni por los beneficios del ejercicio físico. Es por el tinte del pelo