Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
15 9 07 SALUD Discapacidad Tecnologías para una vida mejor TEXTO: JESÚS BASTANTE FOTOS: ABC ¿Cómo pueden contribuir los avances tecnológicos a la mejora de las condiciones de vida de mayores y discapacitados? La empresa FIK, entre otras, trata de responder al reto de una sociedad envejecida Nuevas fórmulas Teleasistencia Según el IMSERSO, la teleasistencia llega al 3,5 por ciento de las persoans mayores de nuestro país. Es decir: de las 7.477.761 personas mayores de 65 años, 261.433 están atendidas. Ley de Dependencia Para Gorka Aizmendi, la Ley de Dependencia puede aprotar soluciones, pero no será la gran solución Sí solicita que exista una partida específica para la investigación privada El poder de la familia Pese a la profusión de centros de día y residencias de mayores, el 77,1 de los mayores de 65 años prefieren vivir en su casa según María Teresa Sancho. Además, el 90 habla a diario con sus hijos. mpulsar la inclusión a través del diseño y las nuevas tecnologías. Éste fue el mensaje lanzado por la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad, Amparo Valcarce, durante la clausura de la jornada Un nuevo reto social para el siglo XXI: envejecimiento y discapacidad celebradas esta semana en la Casa de ABC con el patrocinio de FIK Research, iniciativa privada de investigación científica y tecnológica especializada en las demandas relacionadas con el envejecimiento y la discapacidad. Y es que las nuevas tecnologías tienen un papel fundamental a la hora de observar el futuro inmediato de los millones de personas mayores o con algún tipo de discapacidad que viven en nuestro país. Según las estimaciones, en 2050 España será, junto a Japón, el estado más envejecido del mundo. Y en ese futuro, la tecnología puede ser un elemento facilitador. Porque el envejecimiento encierra una oportunidad real, además de una gran responsabilidad social afirma José Miguel Azkoitia, director científico de FIK. Esta empresa, líder en el sector, ha desarrollado un amplio programa de investigación, dividido en cuatro áreas (hogar, prevención, discapacidad motora y discapacidad cognitiva) en el que invertirá 50 millones de euros durante los próximos diez años, con más de un millón de horas de actividad investigadora. Junto a FIK, el otro gran baluarte de este proyecto es el Centro de Investigación Fatronik, que en los últimos meses ha desarrollado todo una serie de proyectos y patentes de vanguardia tecnológica, que a corto o medio plazo podrán facilitar la vida de las personas con algún tipo de discapacidad, ya sea física o psíquica. Se I trata de alta tecnología que en algunos casos todavía está en fase de prototipo, como el robot asistido para mayores que viven solos, y en otros ya se está implantando, como el exoesqueleto para compensar y rehabilitar debilidad muscular de las piernas. Conscientes del progresivo envejecimiento de la sociedad, y del aumento del número de personas dependientes, José Miguel Azkoitia plantea la siguiente pregunta: La industria tecnológica, ¿está haciendo todo lo que debería? En su opinión, no hemos sabido penetrar en este espacio, algo que sí ha hecho el mundo de la farmacéutica En buena medida, por el rechazo de las generaciones anteriores al uso de las nuevas tecnologías. Algo que ya no va a suceder apunta Azkoitia, puesto que, en el futuro próximo, las personas mayores ya habrán utilizado el ordenador como medio de trabajo, y estarán familiarizadas con la presencia de aparatos tecnológicos en su casa. Una de las apuestas más cercanas está, precisamente, en domesticar los hogares Esto es, facilitar la vida cotidiana de los ma- Domesticar los hogares yores dependientes que no desean abandonar su hogar. El proyecto desarrollado por FIK Research y Fatronik pone el énfasis en la automatización de los hogares, que incremente la seguridad y la autonomía de los usuarios, al tiempo que ofrezca soluciones fáciles tanto para las personas dependientes como pa- Apuesta por el diseño para todos José Luis Fernández Iglesias es periodista especializado en temas de discapacidad. En su opinión, y pese a los pasos que, cada vez más se están dando, es preciso apostar por el concepto de diseño para todos Esto es: que la tecnología se utilice para las pequeñas cosas, que facilitan la vida de las personas mayores y discapacitadas Unos utensilios sencillos, baratos y, lo que es mejor, muy útiles. Desde el clásico teléfono con las teclas grandes para las personas con dificultades visuales hasta abridores de latas de todo tipo, pasando por ganchos para subir o bajar cremalleras, abotonadores, cortauñas con brazos para las personas con poca movilidad, despertadores y relojes parlantes para ciegos, calzadores de zapatos, enhebradores de hilos o zurcidores. Sin olvidar los vasos flexibles, indicados para personas con tetraplejia, o cubiertos con una inclinación de 90 grados para los que no se pueden mover indica Fernández Iglesias. Para este periodista, resulta vital compaginar la alta tecnología con los pequeños inventos que puedan ser accesibles al colectivo de discapacitados.