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14 ESPAÑA Convulsión en el nacionalismo vasco s La sucesión de Imaz SÁBADO 15 s 9 s 2007 ABC Arzalluz descalifica la gestión de Imaz y apuesta por Egibar para dirigir el PNV Las maniobras del sector duro dinamitan el optimismo de la Moncloa J. PAGOLA MADRID. La actitud que mantiene el sector más duro del PNV que ayer insistía en impo, ner un candidato propio a la presidencia del EBB y en su defensa de una consulta popular aún bajo la presión de ETA, augura una radicalización de su estrategia, que choca frontalmente con el optimismo exhibido por el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, seguro de que los nacionalistas vascos no variarán su postura frente al terrorismo. Ayer mismo, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, expresó su convicción de que el Ejecutivo y el PNV mantendrán los mismos niveles de fluidez y confianza que hasta ahora y garantizó que no existen razones para pensar que ese partido vaya a cambiar su posición respecto a ETA. De la Vega desveló que Zapatero e Imaz han conversado tras el anuncio de este de retirarse de la actividad política. Pero las maniobras del sector más duro en el proceso electoral interno abierto en el PNV para la sucesión de Imaz sí auguran un giro radical. Si hace unos días el ex presidente del PNV Xabier Arzalluz, critica, ba abiertamente el rumbo emprendido por su sucesor en el cargo, ayer hacía leña del árbol caído y le volvía a reprochar su desacuerdo con la consulta popular que pretende convocar el lendakari, Juan José Ibarretxe. Arzalluz aseguró que, en esa oposición a un referéndum bajo la presión de ETA, Imaz no ha encontrado los apoyos que le llevaron en su día a la presidencia del PNV Dicho esto, el ex dirigente nacionalista, al que aún se le considera un poder fáctico en el partido, apostó por la candidatura del duro Joseba Egibar. Ya lo hizo cuatro años y entonces eligió el caballo perdedor, por lo que con esta nueva apuesta soplan aires de venganza. Egibar, por tanto, nunca sería un candidato de consenso, entre otras razones, por constituir un marcado exponente del nacionalismo guipuzcoano que tradicionalmente ha marcado sus diferencias con el vizcaíno Y en su caso personal, es, además, un radical, rotundo defensor de la política de acercamiento- -hermanamiento- -con Batasuna. Egibar defiende la negociación política con ETA, aunque haya atentados, y para ello esgrima que, precisamente, la persistencia del terrorismo es lo que hace más necesario el diálogo. Arzalluz sacó pecho y se jactó de que tras el abandono de Imaz, a los políticos españoles les ha embargado la angustia, muy especialmente a los socialistas y también a Rajoy Un jarro de agua para el optimismo que transmite Moncloa respecto al relevo en la dirección del PNV Mientras, el senador Iñaki Anasagasti irrumpió ayer en la campaña electoral del PNV para reivindicar un presidente vizcaíno Anasagasti recordó que desde 1935 el EBB no lo preside un candidato de Vizcaya, pese a que esta provincia acoge la organización que concentra al 40 por ciento de la afiliación total del partido y pese a tratarse del territorio donde el PNV obtiene sistemática- Angustia del PSOE y PP Juan José Ibarretxe, Josu Jon Imaz y Xabier Arzalluz, en una imagen de archivo mente los mejores resultados electorales. En este contexto, la secretaria del EBB, Josune Ariztondo, declaró que los dirigentes del PNV estamos trabajando para conseguir una candidatura de consenso para la presidencia y el resto de la ejecutiva, acorde con el gesto de generosidad de Josu Jon Imaz al renunciar a su candidatura para favorecer la unidad en el partido. AFP ABC. es Vídeo con las declaraciones de Xabier Arzalluz sobre la situación interna del PNV e imágenes de los protagonistas de la crisis, en www. abc. es nacional Javier Fernández Arribas CÓMO DECAPITAR ETA l Gobierno dice no saber quién manda en ETA de verdad, más allá de Josu Ternera o de Garikoitz Aspiazu, Txeroki Siempre ha sido complicado certificar las suposiciones construidas tras las detenciones de activistas. Después de la ruptura de la tregua el pasado 6 de junio y la celebración, entre junio y noviembre de 2005, de varios contactos E frustrados que llevaron al fracaso un proceso gestionado de una manera excesivamente personalista por el propio Zapatero, la incertidumbre e ignorancia sobre por qué, cuándo y cómo se toman las decisiones en la banda terrorista preocupa al Ejecutivo en vísperas de unas elecciones generales ante la certidumbre de que alguno de los intentos de asesinato de la banda pueda tener éxito. Además, la pérdida de Josu Jon Imaz al frente del PNV representa un golpe fundamental contra uno de los pilares de la estrategia frente a ETA, de un perplejo Zapatero, que una vez más tendrá que improvisar superado por los acontecimientos. En la balanza electoral está que los ciudadanos podrían pasar factura si se demuestra que se crearon demasiadas ilusiones sin el debido fundamen- to. Sobre todo, porque no se adoptaron las precauciones indispensables a la hora de valorar la situación interna de la banda y el funcionamiento de sus estructuras que han cambiado: menos ideología, más fanatismo mafioso y agresividad gratuita. El presidente Rodríguez Zapatero no hizo caso en julio de 2006 de un informe de los servicios de inteligencia que le advertía de que los etarras no estaban dispuestos a seguir adelante con las propuestas planteadas por sus intermediarios. Después del verano se comprobaron todos los resortes para verificar la información del informe ante la exigencia y el malestar de Moncloa; el resultado fue el mismo: los etarras iban a romper el proceso, algo que tuvo triste y trágica demostración en la T- 4 de Bara- jas. Ahora, esa desconfianza hacia los profesionales que llevan años luchando contra ETA se ha vuelto consideración por los últimos éxitos con la detención de 26 etarras y el desmantelamiento del centro de Cahors. Sin embargo, el Gobierno está preocupado porque la actuación policial y la colaboración francesa son los únicos instrumentos actuales de la lucha antiterrorista, justo lo que ha defendido siempre el PP. La imposición a los socialistas navarros de permitir a UPN la formación de Gobierno en minoría destroza de un golpe la estrategia electoral de Mariano Rajoy, ya no podrá acusar a Zapatero de haber entregado Navarra a los terroristas. Es la compensación más evidente aunque haya provocado una profunda crisis entre los socialistas navarros.