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74 CULTURAyESPECTÁCULOS VIERNES 14 s 9 s 2007 ABC Mahani Teave: La música clásica no es aburrida y quiero hacerle justicia La joven pianista de la Isla de Pascua actúa esta tarde en el Ateneo madrileño MANUEL DE LA FUENTE MADRID. Cuenta la leyenda que en su milenaria y misteriosa noche, los colosos de la Isla de Pascua, los moais, esbozaron una sonrisa cuando oyeron por primera vez las notas de una polonesa de Federico Chopin, o tal vez una sonata de Franz Liszt. Desde la lejanía, mientras el sol descendía en uno de los ocasos más bellos de la Tierra, una melodía se deslizaba sobre las aguas cristalinas, casi vírgenes, y las tierras volcánicas. Las estatuas de la más remota de las islas (a tres mil setecientos kilómetros de la costa chilena) sigue contando la leyenda, incluso lloraban cuando oían tocar a Mahani Teave, la joven pianista hija de padre rapanui y madre estadounidense, que con sólo veinticuatro años llama con fuerza, talento y belleza a las puertas del cielo de la música clásica. Desde el lejanísimo y diminuto mundo de Rapa Nui hasta las salas de concierto de medio mundo. Un camino largo, cuyo difícil principio recuerda Mahani. En la isla, cuando yo era pequeña, ni remotamente se conocía la música clásica- -rememora- De hecho, el primer piano llegó cuando yo tenía nueve años. Empecé a interesarme por el instrumento movida por la curiosidad, casi como si fuese un juego Después de estudiar en Chile (en el conservatorio de la Universidad Austral de Valdivia) Teave ingresó en el Instituto de Música de Cleveland, donde hace un año, bajo la tutela del profesor Sergei Babayan, obtuvo su Máster en Piano. Dicen que la distancia es el olvido, pero Mahani lleva intensamente prendido el recuerdo de su tierra entre los pentagramas que estudia e interpreta. Sí, sí, extraño mucho mi isla. Debido a mis clases y recitales, y a que ni siquiera hay un piano con el que practicar, nunca paso temporadas largas allí. Pero vuelvo cada año y medio, cada dos años. Es una inspiración diaria, la patria lejana, las antiguas tradiciones y la música antigua La pianista de Pascua ya ha actuado como solista junto a diversas sinfónicas, y aunque reconoce que todos los compositores son interesantes desde el fondo de esos bellísimos ojos que sus viejos dioses le han regalado, explica que sus autores preferidos son los músicos románticos Son los composito- Mahani Teave, ayer en la Embajada de Chile IGNACIO GIL El primer piano llegó a la isla cuando yo tenía nueve años. Me interesé por curiosidad, como en un juego Liszt, Chopin, me gusta la expresividad de los compositores románticos. Con ellos me siento cómoda res con los que me siento más cómoda, y con los que tengo mayor afinidad porque sus obras son muy expresivas. Nombres como los de Chopin, Liszt, Rachmaninoff preferencias que hoy mismo se podrán comprobar y saborear en el Concierto de Fiestas Patrias (Independencia de Chile) que, organizado por la Embajada del país hermano, se celebra a las siete de la tarde en el Ateneo de Madrid (calle del Prado, 21) Y es que con tales maestros no se podía esperar otra cosa de la aventajadísima alumna que un allegro ma non troppo idealista y soñador sobre su trabajo: Sobre todo, tengo muy claro que quiero hacerle justicia a la música. Porque creo que los jóvenes siempre piensan que la música clásica es aburrida y no creo de ninguna manera que sea así. Digamos que hay algunos intérpretes que tienen la culpa de que se opine de esta forma, y yo quiero interesar y llegar a mucha más gente Quizá demasiada rigidez, demasiado encorsetamiento, que no deja volar libre y espontánea a la belleza y que a Mahani Teave le toca la fibra (y la tecla) del corazón. A veces parece como si los músicos clásicos fuesen una raza aparte. En ocasiones, escucho una obra, y me digo, pero cómo se puede hacer algo tan aburrido con esta partitura. Afortunadamente, con otro intérprete me sabe a gloria, y llega a parecerme mentira que sea la misma obra Allá a lo lejos, en mitad del remoto Océano Pacífico, los milenarios moais seguro que esta tarde volverán a esbozar una sonrisa. O una furtiva lágrima. Más información sobre Mahani Teave: http: www. mahaniteave. com El tren de Alejandro Sanz, por la Puerta Grande de Las Ventas RAQUEL RINCÓN MADRID. Como un torero que regresa a su tierra. Así se sintió durante las dos últimas noches el cantante Alejandro Sanz, que aterrizó en Madrid acompañado por una banda multirracial de músicos y una impresionante escenografía que con cinco pantallas gigantes hizo las delicias de las 18.000 personas reunidas para corear sus temas en Las Ventas. Lleno absoluto para el madrileño, que tras tres años de ausencia llegaba a la capital pasando el ecuador de una gira, El tren de los momentos que recorre 22 ciudades españolas y durante esta parada recuperó varias de las letras de su último disco. Desde baladas como Enséñame tus manos -con la que el coso entero mostró sus palmas abiertas de admiración- -hasta canciones con ritmos cubanos e incluso funk como La peleíta Alejandro Sanz afinó hasta el final con su voz y su guitarra. Pero para los incondicionales del cantante- -que desde los noventa han pasado de ser jóvenes quinceañeras a un público más variado- -los momentos más mágicos se crearon con antiguos éxitos como Amiga mía o un emocionante Lo ves interpretado por Sanz al piano en mitad de un mar de móviles que luchaban por captar el momento. El cantante no sólo se sintió arropado por el público- Esta noche me quedaría aquí hasta el amanecer. Gracias mi Madrid por darme vida gritó entusiasmado- pues contó con el apoyo de sus amigos Malú, que cantó junto a él A la primera persona y Antonio Carmona, que hizo bailar a los presentes con un Para que tú no llores así Dos horas de espectáculo en las que el madrileño, que incluso se arrancó por bulerías y con un taconeao demostró que aún sigue en pie. El cantante, durante el concierto del miércoles en Madrid EFE