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ABC VIERNES 14- -9- -2007 Villepin acusa a Sarkozy de aprovecharse políticamente del caso Clearstream 29 Rafael L. Bardají Bush asume una estrategia de retorno de tropas en función del éxito en Irak La polémica sobre el plan para dejar 130.000 soldados llega a la campaña presidencial PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. En su octavo discurso en prime time sobre Irak- -la impopular guerra que ha terminado por monopolizar toda su presidencia- -George W. Bush ofreció anoche por primera vez una retirada militar condicional y limitada. Todo un radical punto de partida, más teórico que práctico, frente a la resistencia de la Casa Blanca a poner plazos en un conflicto que a juicio del presidente resulta crítico para la seguridad de Estados Unidos. Según la interpretación de Bush de la situación creada tras el derrocamiento de Sadam, ahora terroristas y extremistas que están en guerra contra nosotros en todo el mundo intentan acabar con el gobierno de Irak, dominar la región y atacarnos en casa Durante su alocución de veinte minutos desde el despacho oval, el presidente ha reconocido grandes dificultades en el frente de la reconciliación política en Irak pero ha resaltado avances significativos en lo referente a cuestiones de seguridad gracias a los 30.000 soldados de refuerzo ordenados el pasado enero. Logros que según Bush le permiten ahora asumir los planes esbozados esta semana por el general David Petraeus ante el Congreso y que suponen dejar en Irak al menos 130.000 efectivos, el mismo número desplegado antes de la escalada militar ordenada tras la salida de Donald Rumsfeld del Pentágono. Bush ha explicado que sus decisiones sobre niveles de tropas se basan en el principio de retorno en función del éxito insistiendo en asegurar que nuestros comandantes militares sobre el terreno tienen las tropas y la flexibilidad que necesitan para derrotar al enemigo En su argumentación, Bush ha apuntado que el compromiso de Estados Unidos a Irak no es una cuestión a corto plazo y ha rechazado que los avances logrados este verano sean tardíos. A su juicio, nunca es demasiado tarde para atacar a Al Qaida, nunca es demasiado tar- ISLAMOFILIA L victimismo musulmán no es un sentimiento. Es un arma para crear mala conciencia entre nosotros y lanzar acusaciones de xenofobia. Pero en Europa no hay islamofobia, más bien todo lo contrario. Ejemplos: En 1995, el secretario general de la OTAN, Willy Claes, se vio forzado a dimitir tras avisar de que la seguridad atlántica se encontraba crecientemente amenazada por el islamismo, de Marruecos a Pakistán; diez años más tarde, Ayaan Hirsi Ali, coautora del guión de la película Sumisión (por la que, dicho sea de paso, pagó con su vida su director Theo van Gogh) tuvo que exiliarse a América al ser considerada peligrosa para sus vecinos, al pesar sobre ella una fatwa de muerte. Valientes los vecinos; el año pasado, Robert Redeker, un profesor de filosofía francés, tuvo que pasar a la clandestinidad porque afirmaba en un artículo que el islam no es una religión pacífica; poco antes, Flemming Rose, el editor de las viñetas sobre Mahoma, también tuvo que buscar refugio en Norteamérica ante la falta de apoyo en nuestro Viejo Continente; antesdeayer, sin ir más lejos, se disolvía a palos una manifestación en Bruselas convocada para protestar contra la islamización de Europa. Estos y otros muchos casos, como el perdón exigido al Papa por su discurso en Ratisbona, son vistos como actos de justicia, aunque no lo sean. Y frente al hecho de que el nexo que une a los sucesivos atentados terroristas en Europa sea la fe que profesan sus perpetradores, los musulmanes apenas se manifiestan. De hecho, donde se les ha preguntado, como en el Reino Unido y los países nórdicos, una gran proporción de encuestados entiende el terrorismo suicida islamista, por ejemplo. Opinión que es mayoría entre sus jóvenes. Aún peor, un número nada desdeñable los apoya. Y a pesar de ello, los europeos siguen recibiéndoles con los brazos abiertos y se condena a quien se resiste frente al islamismo. No hay islamofobia sino su contrario, islamofilia. Poco importa que sea una enfermedad altamente letal. E Asesinado un jefe suní que se reunió hace diez días con el presidente norteamericano Uno de los principales aliados del ejército estadounidense en Irak, el jefe tribal suní Abdul Sattar Abu Risha, murió ayer en un atentado en el primer día de Ramadán y horas antes del discurso crucial del presidente Bush sobre las tropas en territorio iraquí. El jeque Abdul Sattar fue víctima de una bomba que estalló bajo su automóvil en la localidad de Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar, bastión de la insurrección suní en el oeste del país, que él había contribuido a pacificar. Bajo su autoridad, las tribus y jefes locales abandonaron la lucha armada para colaborar con las tropas iraquíes y estadounidenses contra los combatientes de la rama iraquí de la red terrorista Al Qaida. De unos 40 años de edad, el jeque Abdul Sattar dirigía una coalición de 25 tribus unidas bajo su autoridad y era interlocutor privilegiado de los responsables estadounidenses. El jefe suní había estrechado la mano de Bush durante la visita sorpresa que el presidente estadounidense realizó a Irak el 3 de septiembre. Poco después de conocerse la noticia, la Casa Blanca repudió el asesinato, que calificó de atrocidad Sin embargo, afirmó, esto no frenará la lucha contra la organización liderada por Osama bin Laden en la provincia de Al Anbar. A primera hora de la tarde, esta vez en Bagdad, otro atentado en una frecuentada plaza del barrio chií de Talbiya se cobró la vida de al menos cuatro personas y otras diez resultaron heridas, según el Ministerio de Interior iraquí, aunque el de Defensa elevaba las cifras a seis muertos y 18 heridos. Bush, el 3 de septiembre, con el jeque Abu Risha, asesinado ayer REUTERS de para avanzar la causa de la libertad y nunca es demasiado tarde para apoyar a nuestra tropas en una lucha que pueden ganar Pese a la renovada oferta presidencial de acuerdos bipartidistas, para la mayoría demócrata en el Congreso no hay mucho que celebrar en estos planes de retirada limitada y condicional. Por eso, la oposición política a la Casa Blanca se encuentra perfilando una serie de proyectos legislativos con el fin de modular la futura presencia del Pentágono en Irak. Inevitablemente, toda esta polémica se ha filtrado a la campaña presidencial en curso con los aspirantes demócratas insistiendo en sustanciales retiradas de Irak y los candidatos republicanos secundando la posición de perseverancia de la Casa Blanca, con el senador John McCain a la cabeza. Nunca es demasiado tarde La solución no es militar Desde su autobús electoral bautizado No rendición McCain ha argumentado a favor de dar una oportunidad a una nueva estrategia y un nuevo general que están funcionando En contraste, Barack Obama ha insistido en que no hay solución militar en Irak y nunca la habido defendiendo una retirada completa e inmediata. Mientras que Hillary Clinton ha exigido a Bush honestidad y candor y no otro nuevo montaje de misión cumplida