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88 DEPORTES www. abc. es deportes JUEVES 13- -9- -2007 ABC Victoria sin alma ni orgullo La selección, sin vida ni tensión, se limita a cumplir el expediente con un juego anodino, triste y escaso de profundidad España Letonia 2 0 bol de elite- -el Oviedo está en Tercera- -es un claro síntoma de que la comunión equipo- afición no vive un momento dulce. No han pedido el divorcio, pero llevan un tiempo sin terminar de entenderse y precisamente lo de ayer no ayuda en nada a que la relación mejore. Todo lo contrario. Los que no se quisieron perder la oportunidad histórica de ver a Luis y sus hombres en vivo y en directo a pocos metros de distancia se mostraron animosos, hasta que se fueron contagiando de la escasa vida de lo que en los carteles se presentaba como un partido de fútbol, pero no pasó de ser un tedioso e intrascendente entrenamiento con público. Así jugó España Casillas: s. c. Ramos: regular. Juanito: regular. Marchena: regular. Pernía. bien. Joaquín: bien. Albelda: regular. Xavi: notable: Silva: regular. Villa: mal. Torres: regular. Iniesta: bien. Cesc: bien. Angulo: regular. El técnico. Luis Aragonés: regular. Parte de responsabilidad debe tener de la pobre demostración del equipo, aunque la falta de energía sea más imputable a los jugadores. La presencia de Iniesta y Cesc desde el principio podría haber activado al equipo. Lo mejor: los tres puntos y que no hubo lesionados. Lo peor: la sensación de que se conformaban con la faena de aliño. Ritmo lento. Juego horizontal España (4- 4- 2) Casillas; Ramos, Juanito, Marchena, Pernía; Joaquín (Angulo, m. 77) Albelda, Xavi, Silva (Cesc, m. 69) Torres y Villa (Iniesta, m. 48) Letonia (4- 4- 2) Vanins; Klava, Gorkss, Ivanovs, Zirnis; Bleidilis (Visnakovs, m 74) Astarfjevs, Laizans, Rubins; Verpakovskis (Blanks, m. 89) y Karlsons (Pahars, m. 63) Árbitro: Yefet (Israel) Tarjeta a Ivanovs. Goles: 1- 0. m. 13: Xavi. 2- 0, m. 85: Torres. ENRIQUE ORTEGO OVIEDO. Una victoria más y un partido menos. Afortunadamente ya sólo quedan tres de esta eterna y lastimosa fase de clasificación que tan pocas alegrías ha deparado a la selección. Los tres que restan, decisivos. Vital el próximo (13 de octubre) por aquello de que ahora Dinamarca se ha convertido en el rival directo. España deberá al menos empatar en Aarhus para depender de sí misma y sellar la clasificación en los dos últimos encuentros en casa, ante Suecia e Irlanda del Norte. Para ello deberá cambiar mucho, muchísimo, como de la noche al día, tanto en juego como en actitud. El desencanto del último partido de Islandia todavía reciente y el escaso atractivo futbolístico que arrastra tradicionalmente la selección se vieron reflejados en un Carlos Tartiere con demasiadas butacas libres. Media entrada larga antes de que alguna puerta se abriera con el partido comenzado en una ciudad ávida de fút- El mismo once y al mismo paso Después del secretismo del entrenamiento de vísperas a puerta cerrada y de no conceder la más mínima pista sobre el posible once, Luis apostó por el mismo equipo de Reykjavik con la obligada entrada de Albelda por el sancionado Xabi Alonso. Muy de Luis. Voto de confianza a los que ante Islandia jugaron mal. Ni Iniesta ni Cesc. Ni siquiera Luis García, el único delantero suplente, que no se sentó en un banquillo en el que sí había tres defensas. El partido- monólogo se jugó a cámara lenta desde que el balón echó a rodar. Bien es cierto que con ese ritmo cadencioso y esas largas circulaciones de balón horizontales a los de Luis les bastaba para arrinconar a los letones en torno a su área, pero tampoco hubiera estado de más meter una marcha superior. Poner un poco más de al- ma. De espíritu. De vida. Al fin y al cabo se trataba de ganar y jugar bien. Reivindicarse del oscuro pasado. Ni marcar pronto, en una preciosa acción de Joaquín con remate casi bajo los palos de Xavi, animó a la selección, que mantuvo el mismo paso cansino todo el partido. Sólo cuando el balón pasaba por los pies de Xavi se imprimía un mínimo de velocidad y perpendicularidad. También Silva intentaba ese juego entre líneas que tanto reclama el técnico, pero sin finalizar casi ninguna jugada. Torres y Villa estaban, pero apenas aparecieron. El del Liverpool no brilla igual cuando se viste la roja de España que la roja de Anfield Ayer tuvo bastantes ocasiones, pero en unas eligió mal y en otras remató fuera. Tuvo más presencia cuando se fue su compañero de fatigas y se quedó solo arriba como referencia ofensiva. Entonces fue cuando, por fin, encontró el tanto- -un año después- -al aprovechar un rechace del portero. El asturiano no se mostró tampoco demasiado entusiasmado de jugar cerca de casa. Anda seco. No está en forma y Luis le mandó a la ducha a los tres minutos del segundo tiempo entre las protestas de parte de los asistentes, se sobreentiende que gijoneses. De Letonia sólo se puede decir que vino a no salir goleada y lo consiguió. Se acercó una vez en la primera parte a la puerta de Casillas y el resto del tiempo se lo pasó defendiendo con cierto orden y mucho empeño sin el menor ánimo de intentar algo más. La entrada de Iniesta le dio un poco más de viveza al enfoque ofensivo. Colocado como segunda punta, por detrás de Torres- -se fue a la izquierda cuando entró Cesc- intentó un juego más profundo, pero sin ser capaz de revolucionar del todo lo que sus compañeros no estaban por activar. Aún así, se crearon muchas más ocasiones, aunque sólo se materializara una. Patética situación en vestuarios: Luis y muchos jugadores, mudos ENRIQUE ORTEGO OVIEDO. Verdaderamente bochornosa y patética la situación que se creó ayer en los vestuarios del Carlos Tartiere. Carreras, aglomeraciones, empujones, palabras salidas de tono... Una vez finalizado el partido, Luis Aragonés se negó a atender a los representantes de los medios de comunicación. No acudió a la sala de Prensa, como es su costumbre, y tampoco dio ninguna explicación. Ni él, ni nadie de la Federación. El portavoz, Jorge Carretero, decía que no sabía lo que estaba pasando y Paloma Antoraz, responsable de Prensa, simplemente se remitía a que las conferencias con el técnico sólo son obligatorias en la fase final y no en los partidos de clasificación. Tensión en los vestuarios Feo panorama para jugar en Dinamarca Deberá haber un antes y un después de lo sucedido anoche. Si en las próximas horas no se produce ninguna decisión drástica, que se podría producir, Luis y sus jugadores deberán dar explicaciones por su mutismo. En los últimos días, la tensión en torno a la selección ha sido latente. Los capitanes pidieron reunirse con Luis y éste se mostraba tremendamente serio la víspera del partido y ayer en el mismo. Luis confesó a ABC la noche del martes que no estaba harto de su cargo y que el día que lo estuviera no seguiría ni un minuto más. Con este panorama el equipo se juega dentro de un mes su futuro contra Dinamarca con la obligación de conseguir como mínimo un empate. Algo sucedió en el vestuario del equipo nacional que provocó esa reacción de Luis de no hablar con nadie. Posición también adoptada por más de la mitad de los jugadores, que desfilaron ante los representantes de los medios sin detenerse y sin dar tampoco ninguna explicación. Sólo al final sí dieron la cara Casillas, Albelda, Joaquín y Cesc. La versión oficial fue que los jugadores no se pusieron de acuerdo para no hablar y que cada uno hacía lo que quería y que sólo responde- rían preguntas sobre el partido. La presencia de Ángel Villar, presidente de la Federación, y su séquito de directivos, en el vestuario español, dieron pábulo a toda serie de especulaciones. Desde que Luis hubiese podido presentar la dimisión y que ya durante todo el partido había estado abatido en el banquillo, a que el silencio de los jugadores se debía a su malestar con los medios de comunicación por el diferente trato que están recibiendo en comparación con la selección de baloncesto. Luis abandonó el estadio con gesto desencajado y seguido de cerca por todos los directivos.