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ABC JUEVES 13- -9- -2007 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo 83 FÓSILES DE MEDIO MILLÓN DE AÑOS Tracto vocal humano Tracto vocal de un chimpancé GRAN DOLINA- Homo antecessor- Instrumentos de piedra de 650.000 años. -Restos de fauna (oso, rinoceronte, león, elefante, etc. GALERÍA- Utensilios- Hachas Atapuerca Ibeas Hueso hioides CUEVA MAYOR El hioides, debajo de la lengua y en la cima de la laringe, es responsable de la deglución de los alimentos, protege la tráquea y, en los humanos, permite la producción del habla Ligamento Laringe humana Cartílago cricoides Tráquea Los dos hioides hallados en la Sima de los Huesos CUEVA DEL SILO Atapuerca Burgos Hurones Zona de las excavaciones Ibeas de Juarros Río Arlanzón Cardenadijo SIMA DEL ELEFANTE TRINCHERA DEL FERROCARRIL SIMA DE LOS HUESOS (Acumulación de numerosos fósiles humanos) Dos huesos hallados en Atapuerca remontan la capacidad del habla al Homo antecessor Los hioides de dos Homo heidelbergensis demuestran que su antepasado común con el hombre hablaba hace 900.000 años S. BASCO MADRID. Los loros, los periquitos y hasta algunas especies de córvidos son capaces de hablar a su manera. ¿Por qué ningún primate, ni siquiera el inteligente y simpático chimpancé, el rey de los imitadores, es capaz de hacer lo propio? Veterinarios y zoólogos, médicos y antropólogos explicarían, sin margen alguno para la duda, que su garganta, su boca y su lengua no están adaptadas para emitir palabras tal como nosotros las emitimos. Tampoco su aparato auditivo es eficaz para captar la gama de frecuencias que el ser humano emplea al hablar. La evolución de los primates les ha llevado por otro camino, hasta estancarles en la utilización de gritos y aullidos cuyo significado- -alerta, advertencia, alimento, desafío... -es más o menos conocida por los primatólogos. Pero nunca han tenido la menor oportunidad morfológica de desarrollar el habla como los hombres. Siendo propia en exclusiva de nuestra especie, la pregunta inmediata es ¿cuándo adquirió el hombre la capacidad del habla? ¿Desde cuándo hablan los hombres? Pues, como mínimo, los individuos del género Homo, al cual pertenecemos todos aunque en algunos casos no lo parezca, hablamos desde hace al menos entre 800.000 y 900.000 años. Como mínimo. Según se desprende del hallazgo y posterior estudio de dos huesos hioides encontrados, cómo no, en los yacimientos de Atapuerca, la meca de la Paleoantropología en Occidente. El estudio que así lo sostiene ha sido co- dirigido por Ignacio Martínez Mendizábal, profesor de Paleontología de la Universidad de Alcalá, y Juan Luis Arsuaga, catedrático de Paleontología de la Complutense y director del Centro Mixto (UCM- ISCIII) para el Estudio de la Evolución y el Comportamiento Humanos, y aparece hoy publicado en la revista especializada Journal of Human Evolution tal vez la más prestigiosa en el campo del estudio de la evolución humana. El hioides, hueso propio de los mamíferos, se halla en la base de la lengua, justo en la cúspide de la laringe, y en él se insertan hasta once músculos que permiten múltiples funciones. Entre otras, permite casi todos los movimientos de la lengua y la laringe, tales como la correcta deglución de alimentos hacia el esófago, impidiéndoles que penetren por la tráquea. En el hombre, el hioides permite además la producción del habla, una capacidad que nos pertenece en exclusiva. Por ello, el hioides humano es claramente distinto en su morfología del de nuestros parientes más próximos, chimpancés, orangutanes y gorilas. Hasta hace apenas dos décadas sólo se conocía un hioides fósil perteneciente a un individuo del género Homo. Fue hallado en el yacimiento israelí de Kebara y perteneció a un neandertal de hace unos 60.000 años. Ese hioides es sensiblemente similar al del hombre moderno, y muy diferente del de los chimpancés. Eso sugirió a sus descubridores que los neandertales podían hablar, en contra de la opinión entonces generalizada en la Antropología, que sostenía que sus gargantas eran más parecidas a las de los primates, lo que les vedaba la capacidad de hablar. Eso, a su vez, habría contribuido a su extinción ante el Homo sapiens, mejor preparado para la competencia. El segundo hioides fósil fue hallado en Etiopía. Perteneció a un ejemplar de Australopithecus afarensis, homínido que habitó esa región hace 3,3 millones de años. Su morfología se asemeja mucho a la del chimpancé, luego aquellos primeros homínidos no podían hablar. El tercer hioides fue localizado en el yacimiento asturiano de la cueva del Sidrón. Como el israelí, pertenecía a un neandertal, en este caso de unos 40.000 años de antigüedad, y era del tipo del humano moderno. Los antropólogos de Atapuerca, mientras tanto, ahondaban en una línea de investigación propia relacionada con la capacidad del habla. Los restos fósiles hallados desde hace veinte años en la Sima de los Huesos han permitido determinar que el oído de aquellos Homo heidelbergensis, antecesores de los neandertales, era hace medio millón de años similar al oído del hombre actual. Es decir, estaba adaptado a percibir con la mayor sensibilidad posible el abanico de frecuencias en las que se propaga el sonido de la voz humana, el habla, mientras que el oído de los primates trabaja en las frecuencias correspondientes a sus voces y gritos de llamada. Si aquellos neandertales estaban especializados en percibir esas frecuencias, habrá que (Pasa a la página siguiente) El oído humano La biblia de la evolución Sólo han sido hallados cinco hioides fósiles en todo el mundo, a causa de su gran fragilidad y de su pequeño tamaño La morfología del hioides humano es muy distinta de la que presentan los primates, incapaces de hablar ABC CG. Simón- F. Rubio PORTALÓN GALERÍA DEL SILEX