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ABC MIÉRCOLES 12 s 9 s 2007 MADRID 55 Feroces coreografías sobre el ring La Cubierta de Leganés se llenó ayer de chavales jaleando las peleas de los luchadores (o actores) de pressing catch una espectacular modalidad de combate- ficción que desata pasiones POR M. DÍAZ FOTOS: ÁNGEL DE ANTONIO LEGANÉS. ¡Esto es una olla a presión! exclama un padre sorprendido, junto a su chaval de 9 años, al acceder al interior de la inmensa plaza de toros multiusos de Leganés, La Cubierta. Ayer se había convertido en un ring donde tenían los ojos fijos unos 12.500 aficionados al pressing catch una espectacular modalidad de combate- ficción que está de gira por España y que levanta pasiones en medio mundo. Los miles de aficionados, niños y jóvenes en su mayoría, no se conforman con mirar al ring. Participan, gritan como posesos jaleando a su luchador favorito de cada pelea, con pancartas y camisetas, o abucheando a su rival mientras éstos hacen que se pegan con más o menos realismo según el golpe Las caídas, cuanto más aparatosas mejor, son las más aclamadas. No suele haber conflicto entre los seguidores: en cada combate toda la plaza va a una con un contendiente, mientras que su rival es abucheado sin tregua. Si es que se gana a pulso que lo insulten, mira cómo provoca bromea el padre. Su hijo, Adrián, no para de meterse con ese luchador, pero en realidad ya lo tenía entre ceja y ceja antes de provocar al público: estas peleas se emiten diariamente en España en una televisión generalista, con un aluvión de seguidores que ya tiene a sus preferidos. Kane, una inmensa mole blanca rapada, es uno de los preferidos. Suena una música que el público identifica con él y empiezan a surgir pancartas y aclamaciones: ¡Ka- ne, Kane! Él se deja querer, levanta los brazos, estrecha las manos que le salen a su paso- -los aficionados del pasillo han pagado 100 euros, frente a los 50 de la grada- -y, cuando señala a cada lado del cuadrilátero, todo el público de esa zona aúlla. De pronto cambia la sintonía y un son de hip- hop anuncia que llega su rival: Mark Henry, un luchador negro aún más mastodóntico que el anterior. Mark cae peor, y en La Cu- Casi 13.000 aficionados jalearon con pasión a su luchador favorito de cada pelea y abuchearon a su rival Simulan pegarse con más o menos realismo según el golpe las caídas más aparatosas son las más aclamadas Los saltos desde la esquina del cuadrilátero son los más aclamados por los fans del pressing catch Los luchadores- actores se desviven para conseguir el golpe más creíble en cada pelea bierta le dicen de todo, aunque él tampoco tiene ninguna intención de ganarse a la gente. Tras retarse como gallos de pelea, arranca la pelea más coreografiada del mundo de la lucha: Kane es lanzado a las cuerdas y, en el rebote, le espera un codo. ¡Oooohh! lo lamenta el público. El más querido recibe sin parar: patadas, puñetazos, golpes tras grandes saltos... Lo tiene mal, ¿eh? le pregunta con una sonrisita el padre a Adrián, que no pierde detalle. Verás ahora, verás le anticipa su chaval. Y no se equivoca. Kane estaba a punto de ser asfixiado, pero se recupera y empieza a responder. La plaza corea su nombre y, encaramado a una esquina del cuadrilátero, se lanza a por su contrincante. La pelea continúa unos minutos más, con constantes picos de tensión. El padre ya sabe quién va a ganar, mientras su hijo anima a Kane sin parar. No me hace mucha gracia que vea esto, que luego lo imitan en el recreo, pero es que le gusta mucho y lo ven todos sus amigos justifica su padre. Su hijo se conoce todas las reglas, todos los trofeos y a todos los luchadores. Su preferido es Rey Misterio, que siempre luce una máscara que llevaban ayer muchos chavales. El favorito es, sobre todo, Batista explica la organización, que detalla que, tras exhibirse en Madrid, los luchadores continuarán la gira europea antes de competir por títulos mundiales, entre ellos el Estados Unidos ante las cámaras, claro. ¿Saben todos los aficionados que es puro teatro? Muchos sí, pero no todos contestan, destacando que siempre se ha de atender a algún luchador tras caer mal o sufrir alguna brecha El espectáculo continúa. Kane se ha deshecho de su rival sin contemplaciones. Suena una nueva música, y sale otro luchador que es abucheado por el público. Segundos después, aparece el favorito y vuelven las pancartas y los flashes.