Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 ESPAÑA Tribuna abierta MIÉRCOLES 12 s 9 s 2007 ABC Gracián Colectivo que reúne a 60 intelectuales y profesores de reconocido prestigio LOS DERECHOS A relación que pueda existir entre el presente y el pasado y el análisis de situaciones históricas en su invocación actual, en ningún caso cuestiona la existencia milenaria de identidades colectivas, históricamente contrastadas. En el Preámbulo de la Constitución de 1978 se nos dice que La Nación Española... proclama su voluntad de: Proteger a todos los españoles y pueblos de España en... sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones Es más, el hecho histórico está presente en el origen del nuevo orden territorial, pues podrán acceder al autogobierno y constituirse en comunidades autónomas en el ejercicio del derecho a la autonomía las provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas comunes, los territorios insulares y las provincias con entidad regional histórica Se trata de una remisión a determinadas realidades colectivas sedimentadas a través de la historia que, eventualmente, han tenido expresión en el pasado en territorios integrantes del Estado, con unos vínculos especiales de homogeneidad histórica, cultural y lingüística de la población que agrupan, como es la posesión de una lengua propia o de la existencia de un derecho especial o foral propio. Sin embargo, la Constitución no exige todo ello como premisa para el acceso a la autonomía, y por eso que permite que adquieran la condición de comunidades autónomas territorios cuyos hechos diferenciales radican en una base meramente geográfica como las regiones de raíz y cultura castellana, o peculiaridades derivadas de la insularidad. HISTÓRICOS (III) Es la Constitución la que puede proceder, y de hecho ha procedido, a la recuperación de las realidades históricas, en primer lugar, reconociendo su existencia, y en segundo lugar, estableciendo los mecanismos para su actualización, es decir, los únicos con arreglo a los cuales pueden tener vigencia efectiva L mente explícita, pues si esta concreción no existiera, si la invocación fuera genérica, la remisión a la historia permanecería varada en indeterminación y abstracción, carente de seguridad jurídica y, en consecuencia, ajena a los principios del Estado de Derecho. Más aún, cuando la invocación se hace para llevar a cabo un nuevo proceso de distribución de competencias, es decir, de atribución de poder normativo, la recuperación de la historia no es posible. Otra interpretación que abra las puertas a un reconocimiento ilimitado de situaciones históricas de los distintos territorios que conforman España llevaría a desigualdades intolerables entre comunidades y a la inseguridad jurídica. Por ello, no hay otras situaciones históricas que las que reconoce la Constitución, ni más competencias que las que la norma constitucional habilita con identificación del destinatario o beneficiario de esta atribución, así como también del objeto de las mismas. n otro caso, o las llamadas a la historia son superfluas, para redescubrir elementos que se hallen ya presentes en las competencias autonómicas, o es lisa o llanamente inconstitucional si se utiliza como fuente de ampliación de los poderes de las comunidades autónomas, a modo de un título autónomo para obtener nuevas competencias, pues no se encuentra en la Constitución la existencia de un supuesto derecho del territorio a ser considerado él mismo, como tal, un hecho diferenciado propio y singular, para dar encaje constitucional a una nueva situación institucional y competencial de su titular en y con el Estado. n definitiva, es la Constitución la que puede proceder, y de hecho ha procedido, a la recuperación de las realidades históricas, en primer lugar, reconociendo su existencia, y en segundo lugar, estableciendo los mecanismos para su actualización, es decir, los únicos con arreglo a los cuales pueden tener vigencia efectiva. Por ello no es asumible jurídicamente ni admisible políticamente la recuperación potestativa a través de las reformas estatutarias que, al margen de la Constitución, pretenden el reconocimiento y apertura a situaciones históricas preexistentes que puedan consolidarse y crecer como ordenamientos jurídicos propios de base territorial desde los parlamentos autonómicos. E E Y los Estatutos de Autonomía deberán contener: a) La denominación de la comunidad autónoma que mejor corresponda a su identidad histórica... A partir de aquí, la opción por la autonomía acompañada de la historia se ha generalizado y todas las regiones postulan su reconocimiento propio como nacionalidades históricas. Sin embargo, aunque dicha posibilidad tiene una licitud jurídica que está fuera de cuestión, la irrelevancia jurídica que en la Constitución tiene, que no las define jurídicamente, se evidencia tanto más en el momento presente de reformas estatutarias, en las que a base de la utilización del término éste ha terminado no sólo por no ser pacífico, sino inútil, como muestran los agregados de muy complicada comprensión y de definición casi imposible e incluso absurda que se contiene en las reformas recientemente aprobadas a la hora de definir en la historia a la comunidad autónoma, con invocaciones en muchos casos apenas literarias. Y es que nadie tiene más historia. ¿Es más importante la historia de Cataluña o el País Vasco que la de Castilla o Asturias? La Constitución y, con sub- La Constitución y, con subordinación a la misma, el Estatuto de autonomía pueden garantizar instituciones sedimentadas a lo largo de la historia ordinación a la misma, el Estatuto de autonomía pueden garantizar instituciones sedimentadas a lo largo de la historia, pero la remisión histórica sólo es asumible jurídicamente por ser material-