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Martes 11 de Septiembre de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.508. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Reagan era poco para ella Ha muerto Angela Channing, la mala de la televisión en Falcon Crest, o al menos la actriz que le dio vida, Jane Wyman. Primera esposa de Ronald Reagan, había ganado un Oscar en 1948 por Belinda ANNA GRAU una edad imprecisa, en la que sus biógrafos no se ponen de acuerdo, ha muerto Jane Wyman. Con ella mueren la mala de Falcon Crest y la exmujer del presidente Ronald Reagan. También una actriz seria, que fue nominada a cuatro Oscar y que ganó uno (por su papel de sordomuda en Belinda dirigida en 1948 por Jean Negulesco) y una mujer indómita que hizo del divorcio un arte, en un país donde suele ser un negocio. No es nada raro en los Estados Unidos que una mujer alcance notoriedad gracias a haber pescado un marido prominente. Incluso después de la revolución feminista menudean las Anna Nicole Smith, la exconejita de Playboy que murió famosa por ser viuda de un anciano multimillonario. Jane Wyman hizo todo lo contrario. Se casó con Reagan en 1940 y se divorció de él en 1948, se dice que harta de sus ambiciones políticas. También vale la pena fijarse en la coincidencia de fechas entre el divorcio y el oscar de ella, que siempre obtuvo un reconocimiento como actriz muy superior al de él como actor. Desde que se rompió el vínculo, Wyman no volvió a mencionar a Reagan para nada, hasta que en 2004 lamentó públicamente su muerte, y asistió a su funeral. Hay quien ve en ello una dignidad ejemplar, a la vez que un temperamento diabólicamente orgulloso. Desde luego orgullo no le faltó nunca a esta mujer, casada entre cuatro y cinco veces en total (hay dudas de si llegó a formalizar el vínculo con un tal Wyman, de quien tomaría su nombre artístico; ella nació llamándose Sarah Jane Mayfield) y que, al hacerse por fin católica romana, acabó pidiendo el perdón de la Iglesia por su sarta de divorcios. Obtuvieron la COSAS MÍAS Edurne Uriarte BONDADES NAZIS uando de nazismo se trata, los alemanes no abren debates sobre la libertad de expresión. Simplemente, fulminan la libertad de expresión de quien crea que el nazismo es susceptible de puntos de vista y de opiniones. Como la de la presentadora despedida por haber encontrado bondades a los genocidas. Asesinaban, pero eran muy sensibles hacia las madres. Hacia las madres que no enviaron a los campos de concentración, creo que se le olvidó añadir. Seis millones de judíos asesinados explican la radicalidad alemana en asuntos de libertad de expresión. Nadie verterá una sola línea de lamento por la presentadora castigada. Ninguna asociación de periodistas se alarmará. Ni en Alemania ni en el resto del mundo, lo que muestra nuevamente que la apelación a la libertad de expresión en otros muchos casos es cuestión de ideología y no de libertad. La ideología dirige este debate, no la libertad. Más allá de los nazis, se admiten los puntos de vista sobre la mayor parte de los crímenes, incluidos prácticamente todos los terroristas. Se impone el derecho al punto de vista sobre el derecho a la vida. Y sobre los otros derechos, salvado quizá el de la igualdad de razas, se amoldan como pueden a la libertad de expresión, aunque sea a la de esta presentadora que, además de añorar el régimen nazi, también quiere enviar a las mujeres de vuelta a las tareas del hogar. Porque las feministas nos han engañado, dice. Con su despido, ella va a ser coherente con sus propios consejos. Los demás, sobre todo, las demás, descansarán una temporada de su libertad de expresión. Al menos, en la TV pública alemana. C A Jane Wyman en el papel de la maquiavélica terrateniente de Falcon Crest misma indulgencia ella y su amiga Loretta Young. Mujer fuerte es todavía hoy para muchos sinónimo de mujer mala. Quizás por eso Wyman, una formidable actriz de carácter, transitó al estrellato por la pasarela de televisión, encarnando a la perversa Angela Channing de la serie Falcon Crest. Se dice que Reagan en persona le recomendó aceptar el papel, que antes que a ella había sido ofrecido a Barbara Stanwyck. La serie fue un éxito, ayudó no poco al despegue de la in- REUTERS dustria vinícola en los EE. UU. y convirtió a Wyman en una celebridad. Atrás quedaban más de cien apariciones en el cine y en la televisión y muchas horas de vuelo muy duras. Después del fallecimiento prematuro de su padre, fue adoptada informalmente y criada por unos vecinos. Sobrevivió a las dos hijas biológicas que tuvo con Reagan. En los últimos años vivió enclaustrada y aquejada de diabetes y artritis. Mantuvo una presencia pública de bajo perfil, asociada a obras de caridad.