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78 CIENCIAyFUTURO MARTES 11 s 9 s 2007 ABC El cáncer con mayor incidencia de muerte en los hombres es el de pulmón EFE MADRID. El cáncer con mayor incidencia de mortalidad entre los hombres es el de pulmón, mientras que entre las mujeres es el cuarto, aunque con tendencia ascendente, según informó ayer la Sociedad Española de Medicina General (SEMG) con motivo de la Semana Europea del Cáncer de Pulmón. El tabaquismo, según la SEMG, continúa siendo el responsable de entre el 80 y el 90 de esos tumores, y en la mujer entre el 55 al 80 El resto de las causas más importantes son la exposición ocupacional al arsénico, asbesto o hidrocarburos aromáticos, entre otras sustancias tóxicas; la contaminación atmosférica y las radiaciones ionizantes. Según el registro de Incidencia y Mortalidad en Pacientes con Cáncer (RIMCAN) realizado en 2005, la supervivencia a los cinco años tras el diagnóstico de cáncer de pulmón está en torno al 10 La imagen en color refleja las diferencias entre un rostro de un niño con síndrome de Williams (centro) y sin él (izquierda) El azul señala las partes que son mayores, el verde identifica a las que son iguales y el rojo a las más pequeñas UCL Una imagen en 3 D permite identificar en el rostro trastornos genéticos Un programa informático desarrollado en el Reino Unido presenta modelos de caras de niños con los síntomas de síndromes hereditarios poco comunes EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Descubrir tempranamente y a simple vista posibles desórdenes genéticos en personas de corta edad es el objetivo de un programa informático desarrollado en el Reino Unido, que presenta modelos en tres dimensiones de rostros de niños con los síntomas propios de determinadas condiciones médicas hereditarias. Se trata de establecer un rápido diagnóstico, luego comprobable con exámenes clínicos mejor focalizados, a partir de síntomas que pueden sospecharse a partir del espacio que existe entre los ojos, la posición y forma de las orejas, la prominencia de la boca y la mandíbula, o las dimensiones de la cara. La investigación parte del hecho de que alrededor de setecientos desórdenes genéticos producen ligeros cambios en el desarrollo facial. Probablemente, las alteraciones características más conocidas son las relativas al síndrome de Down, pero existen otras manifestaciones faciales que permiten dar una alerta temprana a padres y médicos. El programa informático elaborado por Peter Hammond, del Instituto de Salud Infantil del University College London, consiste en comparar por ordenador la imagen en tres dimensiones tomada por cámaras de alta resolución de la cara de un niño con la imagen estandarizada de alguien que padece determinada enfermedad, compuesta por decenas de rostros de personas con anomalías específicas. El programa diagnostica ya una decena de desórdenes genéticos en niños con más del 90 por ciento de exactitud (como en el caso de los síndromes de Williams, Jacobsen y Smith- Magenis) y se calcula que podrá detectar también con alta probabilidad la presencia de otra veintena de ellos. El propósito es proveer a los médicos de un nuevo instrumento para el examen de niños con inexplicables condiciones médicas; el uso del programa pone de manifiesto potenciales síndromes genéticos que pueden ser luego confirmados con análisis moleculares. Ello permite apuntar más rápidamente a determinados tests clínicos, ahorrando así gasto hospitalario, pues cada análisis genético cuesta entre 700 y 1.500 euros. No es sólo un beneficio económico. Según el profesor Peter Hammond, para el niño, un diagnóstico más temprano quiere decir que podrá recibir antes el tratamiento adecuado y podrá ser observado pensando en ciertas enfermedades asociadas, como ocurre en los niños con síndrome de Costello, que tienden a desa- Enfermedades raras Se trata de una técnica rápida y no invasiva para capturar la imagen del rostro y compararla con modelos de cambios faciales asociados a condiciones genéticas. El público reconoce fácilmente a personas con síndrome de Down, pero hay más de 700 síndromes que se reflejan en los rasgos faciales. Para cada uno de ellos, sólo hay unos pocos casos documentados en el mundo. Así, el síndrome de Jacobsen aparece en 1 de cada 100.000 nacimientos; el de William, en 1 entre 10.000- 20.000, y el de Smith- Magenis, en 1 cada 25.000. Alta exactitud El programa es capaz de diagnosticar ya una decena de desórdenes genéticos con más del 90 de exactitud rrollar tumores En la presentación ayer del programa ante la comunidad médica británica en la ciudad de York, el profesor Peter Hammond se refirió especialmente a cuatro síndromes que el uso de las imágenes en tres dimensiones diagnostica con gran efectividad. Algunos de los síndromes En el caso del síndrome de Williams, la cara del niño es más estrecha, con una corta y ligeramente respingona nariz, y una mandíbula pequeña. En el de Smith- Magenis, que suele estar relacionado con problemas de conducta, como agresividad, y rever- sión del ciclo del sueño, el espacio entre los ojos, sobre todo en la zona del puente nasal, es plano, y el labio superior está algo levantado. Por lo que afecta al síndrome de Jacobsen, que causa defectos en el corazón y los ojos y dificultades en el aprendizaje, los ojos están más separados entre sí de lo habitual. Características faciales del llamado síndrome Frágil X, que desarrolla con frecuencia síntomas en la conducta similares al del autismo, son prominentes orejas, caras alargadas y grandes mandíbulas. El sistema desarrollado por el Instituto de Salud Infantil del University College London será especialmente útil para doctores con poca experiencia que hayan visto pocos casos médicos de extraños desórdenes genéticos, así como para diagnosis en grupos de minorías étnicas, cuya constitución facial puede complicar el reconocimiento de las características típicas de cada caso. Curiosamente, como han destacado los medios británicos, la evolución tecnológica recupera con este programa informático la idea de hace más de un siglo de que la apariencia física tiene que ver con otros aspectos más internos de la persona. Aunque ciertamente la fisionomía y la frenología no superan el carácter de pseudociencias- -ya nadie defiende que el tamaño y la forma del cráneo preanuncie futuras conductas criminales- el estudio de los rostros aporta ahora claves para diagnosticar rápidamente desórdenes genéticos. Más información sobre la investigación: http: www. ich. ucl. ac. uk