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4 OPINIÓN MARTES 11 s 9 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro EL 11 DE SEPTIEMBRE EN IRAK E UN SEPARATISTA EN EL PODER JUDICIAL A condición mínima que cabe exigir a todo cargo de un órgano del Estado es el respeto a la Constitución que juraoprometecumpliry hacercumplir. En esecompromiso va incluido la lealtad a la Nación que se rige por esa Constitución y a las funciones del órgano en el que se integra. Por estas razones, los planteamientos independentistas de Alfonso López Tena son incompatibles con su condición de vocal del Consejo General del Poder Judicial. Como ayer informaba ABC, López Tena, notario y nacido en Sagunto (Valencia) fue propuesto por Convergencia i Unió y forma parte del Círculo de Estudios Soberanistas en el que se integran políticos e intelectuales que defienden la independencia de Cataluña. Además es autor del libro Cataluña bajo España. La opresión nacional en democracia cuyo título es una radiografía completa del autor, quien, por si aún hubiera dudas acerca de su extremismo ideológico, llega a afirmar que Cataluña es víctima de un genocidio por parte de España. Hay más citas expresivas del paranoico pensamiento de López Tena, pero lo dicho es suficiente para denunciar, en primer lugar, la hipocresía de quien teniendo tal concepto de España y de sus instituciones, no tiene reparo en ser vocal de uno de sus principales órganos, con el estatuto económico y oficial que conlleva. Por coherencia, López Tena nunca debió ser miembro del Consejo General del Poder Judicial, cuya existencia se debe a la Constitución que él no acepta y a la unidad jurisdiccional del Estado cuya ruptura defiende. Y si los furores independentistas son sobrevenidos, siempre estará a tiempo de irse. Las opiniones de López Tena también reflejan, además de las contradicciones insuperables de los nacionalistas en general, el proceso de radicalización del nacionalismo catalán, bien visible en los prolegómenos de la Diada que hoy se celebra en Cataluña. En la legislatura en la que, según Zapatero, debían calmarse los ánimos nacionalistas que exacerbó el PP re, sulta que el nacionalismo ha alcanzado sus mayores cotas de intransigencia, llegandoaprovocar en un juristadereconocida competencia la ofuscación suficiente como para decir los disparates perpetrados por López Tena. Este tipo de nacionalismo no puede tener acceso a las instituciones del Estado, ni L al Consejo del Poder Judicial ni al Tribunal Constitucional, porque antepone sus particularismos a los intereses generales y al cumplimiento leal de sus funciones. El problema es que la Ley Orgánica del Poder Judicial no prevé supuestos como el protagonizado por López Tena para producir el cesede uno de los vocales del Consejo. La ley únicamente contempla el agotamiento del mandato, la renuncia, la incapacidad, las incompatibilidades o el incumplimiento grave de los deberes de su cargo. Las opiniones de López Tena no tienen relación directa con el ejercicio de sus funciones en el CGPJ y, como no caben interpretaciones extensivas o analógicas en normas restrictivas, no es viable legalmente un procedimiento de remoción del cargo, que debería ser apoyada, además, por tres quintos de los miembros de este órgano. Sin embargo, es más que justificada una reprobación por el resto del Consejo por unos pronunciamientos que inhabilitan política y moralmente a López Tena para seguir en un órgano constitucional. La ausencia de mecanismos legales de respuesta a este caso de deslealtad de López Tena con el cargo que ocupa no significaqueelConsejo hayade guardar silencio. Todo lo contrario, pues son los demás vocales los que deben dar muestras de determinación en la defensa del buen nombre de la institución, ya que si algo le faltaba al CGPJ es que acogiera a propagandistas de la independencia catalana. Por otro lado, López Tena resume todos los motivos por los que el trapicheo que se traen entre manos los partidos en la designación de los vocales del CGPJ es la causa directa de su constante inestabilidad y de la escasa legitimidad que le reconocen los propios jueces y el restodelaopinión pública española. ¿A quién representa López Tena en el gobierno de los jueces? ¿Qué intereses defiende desde este órgano constitucional? Ahora son los demásvocales delCGPJlosque deberían expresar de forma inequívoca su desaprobación por estos pronunciamientos separatistas e inconstitucionales de López Tena. Y no sólo aquellos, también el Gobierno y el PSOE, por estas y todas las invectivas nacionalistas contra España, ahora que Zapatero y su partido quieren ser abanderados de última hora en la defensa de lo nacional. RAJOY, CANDIDATO ARIANO Rajoy ya es oficialmente candidato del Partido Popular para las próximas elecciones generales. Su designación ayer por la Junta Directiva Nacional pone fin a cualquier polémica ficticia, alentada desde el PSOE, aunque nadie se tomaba en serio la posibilidad de un recambio de última hora. Empieza la recta final de una legislatura agotada en términos políticos con las espadas en todo lo alto. A estas alturas, cualquier resultado es posible y ello exige del centro derecha actuar con habilidad estratégica y eficacia en los mensajes a lo largo de una campaña que puede ser agotadora para todos. Mientras el Gobierno intenta cambiar de imagen a toda prisa en materia de política territorial y lucha contra ETA, la oposición pretende rentabilizar la firmeza en sus planteamientos de fondo. Frente al oportunismo táctico de Zapatero, Rajoy no tiene nada que demostrar en cuanto a defensa de la España constitucional porque los ciudadanos saben muy bien que nunca se ha apartado de los principios que comparte una gran mayoría. Debe ahora plantear un programa atractivo en el ámbito social, así como reforzar la política exterior y otros ámbitos en los que es notorio el fracaso del Ejecutivo. Por supuesto, tendrá que estar muy atento a la evolución de la economía, empeñada en contradecir la imagen idílica que presenta el presidente del Gobierno. M El peculiar estilo de Rajoy al ejercer el liderazgo interno puede gustar más o menos en determinados ámbitos. En todo caso, es evidente que el PP, con sus aciertos y errores, se encuentra en una situación que le permite mantener expectativas de triunfo. No era fácil después de la derrota del 14- M en circunstancias dramáticas y de una política tenaz de los socialistas para aislar a su adversario y colocarlo en los márgenes del sistema. En términos personales y de imagen pública, la maniobra para presentar a Rajoy como un representante de la derecha extrema ha sido un rotundo fracaso, pura y simplemente porque no responde a la verdad. El candidato popular exigió ayer a los suyos que se dediquen a partir de ahora al único objetivo de ganar las elecciones. Es, sin duda, una postura inteligente y pragmática para un logro que requiere el esfuerzo y la lealtad de todos. Frente a la inconsistencia en la gestión de Rodríguez Zapatero, que ahora trata de ganarle terreno al PP apropiándose del discurso de firmeza contra ETA y exhibiendo un impostado patriotismo que contradice tres años y medio de legislatura, Rajoy afronta la decisiva recta final con posibilidades de victoria. Una oportunidad que el Partido Popular no puede dilapidar con absurdas batallas internas que contribuyen a desviar la atención y a alimentar las aspiraciones del socialismo. S difícil evocar la palabra optimismo cuando hay que referirse a la situación actual en Irak, pero hacía mucho tiempo que nadie estaba en condiciones de decir lo que comunicó ayer en la sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes el general David Petraeus, máximo representante militar norteamericano en aquel país: que una política más decidida y sensata ha sido capaz de lograr cierta mejora en la situación, hasta el punto de que si las cosas siguen por este camino, las tropas norteamericanas podrían ser reducidas el verano que viene, pero que una retirada precipitada sería catastrófica. Por desgracia, casi al mismo tiempo, Al Qaida está preparándose para conmemorar a su manera la fecha de aquel terrible atentado en Nueva York y Washington con una nueva sarta de amenazas contra los intereses occidentales en todo el mundo. Seis años después de aquellos atentados del 11 de septiembre de 2001 cabe preguntarse si lo que ha sucedido desde entonces no ha contribuido sobre todo a hacer que se haga realidad lo que Samuel Huchtington enunció como una profecía que él bautizó como el Choque de Civilizaciones Irak se ha convertido en un símbolo de ese conflicto planetario, pero, como ha dicho Petraeus, todavía es realista pensar en que, de una forma limitada, aquella intervención militar pueda no ser considerada como un fracaso absoluto para EE. UU. y Occidente. Objetivamente, no se puede acusar a las tropas de ocupación de Estados Unidos y otros aliados de ser los únicos culpables del terrible estallido de violencia sectaria, precisamente por renunciar a utilizar las mismas brutalidades de las que se servía Sadam Husein para aplastar cualquier contestación. Pero el hecho es que esa sucesión de violencia y muerte es la única realidad que se transmite al mundo y que a estas alturas incluso en Estados Unidos son mayoría los que desaprueban la guerra. Para Occidente, se apaga poco a poco el estruendo de los aviones y la impresión del derrumbe de las torres del World Trade Center, mientras que para los musulmanes, el de Irak se ha sumado al conflicto histórico de Oriente Próximo, donde tantos israelíes como palestinos parecen prisioneros de una dinámica que conduce a unos y otros a agravar continuamente el conflicto, lo que a su vez provoca un eco permanente de frustración en todo el mundo musulmán. Pero los propios musulmanes se encuentran sumidos en una profunda crisis, tratando de encontrar su lugar en un mundo en permanente transformación. Irán, con sus ambiciones nucleares, y Paquistán- -que ya tiene bombas atómicas- al borde de una revolución, podrían ser el próximo capitulo de este torbellino de inestabilidad que tarde o temprano nos afectará como lo hace Irak. De nuestra capacidad para hacer prevalecer los principios en los que se basan nuestras libertades dependerá nuestro futuro.