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98 DEPORTES LUNES 10 s 9 s 2007 ABC ¡ES LA GUERRA! En La guerra del fútbol Kapuscinski da cuenta del conflicto entre Honduras y El Salvador a raíz de un partido de clasificación para el Mundial de México Latina, la frontera entre el fútbol y la política es tan tenue que resulta casi imperceptible. Una línea de sombra que separa al hombre de las tinieblas y que, una vez cruzada, ya no tiene vuelta atrás. Tal vez sea herencia de nuestra sangre, acostumbrada a guerrear con el prójimo por cualquier sandez, pues aquí ya se sabe que los calostros negros que sorbimos cuando chicos, los utilizamos para hacer la mortaja de nuestro hermano. Con todo, la guerra que se traen por estos pagos no es una guerra cuerpo a cuerpo, qué va, es una guerra entre grupos que se denominan de comunicación, dirigidos por personal que, al no poder en las alcobas, se dedican a joder en los despachos, valga grosería tan acertada. Sin embargo, las víctimas son las mismas de todas las guerras, o sea, la población civil, a la que tienen con el corazón en un puño y la pantalla de plasma pegada a los ojos, alerta, preguntándose qué relación hay entre un partido de fútbol televisado y todo este baile de siglas. Por un lado están los de ese grupo con nombre de apretón, o sea, PRISA. Y por la izquierda tenemos a los hijos del apretón que, un buen día, decidieron matar al padre, emancipándose, no sin antes pegar sirla al monedero del viejo. Estos últimos aparecen capitaneados por un cachondo que dice ser un marxista convertido al capitalismo con la intención de cambiarlo. Manda güevos. Y como el cisma hace más daño que la herejía, lo que no consiguió el ejército de Pancho Villa, que diría el Butanito, lo han conseguido los hijos díscolos del retortijón. Las guerras intestinales traen estas cosas. Ahora resulta que los equipos de fútbol no son de la afición, qué va. Ahora los equipos de fútbol son de grupos mediáticos que poco o nada tienen que ver con el verdadero periodismo, el mismo que practicaba Kapuscinski. Y mientras tanto, los que sabemos que la vida caduca y gozamos en las alcobas de la misma manera que gozamos frente al televisor, viendo jugar a nuestro equipo, pues aquí andamos, a la espera de que terminen de hacer de cuerpo, no nos vayan a borrar el alma con su descomposición. Por favor, que alguien tire de la cadena. EL MUNDO ES UNA HISTORIA Montero Glez Escritor n todas las guerras, la derrota de las almas siempre es mayor que la de los cuerpos. Con tal exceso, Ryszard Kapuscinski, periodista de raza, escribió sus mejores crónicas. Desde la antigua Persia, hasta el Congo, pasando por Latinoamérica, el reportero polaco sorteó toda clase de peligros para denunciar las sombras que envuelven los conflictos bélicos. Humanista y rompemundos, Kapuscinski, antes de borrarse para siempre, nos dejó una visión lúcida de la historia actual, convirtiendo el pasado más inmediato en memoria viva del tiempo presente. Sus crónicas no tienen desperdicio. Y de todas ellas, y con la que está cayendo por estos pagos, viene al dedo mencionar la titulada: La guerra del fútbol. En la misma, Kapuscinski da cuenta del conflicto que mantuvo Honduras con El Salvador, dos naciones hermanas que un mal día se vieron revueltas. Y todo ocurrió a raíz de un partido de fútbol en el que ambos países se jugaban la clasificación para el Mundial de México del año 70. Y es que, como bien dejó escrito Kapuscinski, en América E Diego Maradona, con Hugo Chávez en uno de sus recientes viajes a Venezuela AP El prófugo Maradona Un juez de Buenos Aires ha cursado orden de busca y captura contra Maradona tras darse a la fuga de un accidente de tráfico en el que hubo dos heridos; el Pibe está en Colombia, donde pasa el tiempo cantando y arreglándose la dentadura POR CARMEN DE CARLOS BUENOS AIRES. Que la vida es un tango para Maradona se sabía, pero que al ex futbolista la Justicia argentina le pisa otra vez los talones, es nuevo. Esta semana, el fiscal Gustavo Galante pidió una orden de busca y captura en su contra, cansado de que no se presente en el Juzgado. Al ex número 10 le reclaman por daños y perjuicios después de que protagonizara un accidente de tráfico, hace más de un año, que terminó con dos personas heridas, su automóvil abollado y una cabina de teléfonos arruinada. El juez encargado del caso dio curso a la solicitud y declaró al Pelusa que abandonó el lugar del siniestro sin auxiliar a los heridos, en rebeldía. Pero el ídolo de años pasados no se dio por enterado. Mientras la noticia saltaba a los titulares de la prensa de medio mundo él cantaba, con lo que le queda de pulmón, en Colombia. No está claro quién hacía de coro de quién pero lo cierto es que las voces eran de primera línea: nada menos que Carlos Vives y Juanes. Una cámara amiga filmó la escena y ésta se reprodujo, de nuevo, en las televisiones de millones de espectadores. (por lo del juez, no por el cante) Sus hijas, Dalma y Yannina, no han pronunciado palabra y, como siempre que llegan momentos difíciles, el encargado de poner la cara fue el Doctor Alfredo Cahe. El médico que soporta desde hace años las recaídas de Maradona explicó que Diego no estaba de fiesta, que fue a retocarse los dientes, que siempre los tuvo blancos y enteros pero que una manita de barniz le venía a pedir de boca. Al odontólogo que se ocupa de sus muelas, Marlon Becerra, le faltó tiempo para decir lo contrario y anunciar que su paciente estaba siendo sometido a una cirugía de sonrisa. Quiero que sus dientes se vean bien organizándolos un poco Futbolista y dentista se conocieron en Colombia hace dos años, cuando Maradona se recortó el estómago para quitar espacio a las grasas, las comilonas y el alcohol. Perdió peso y ganó salud, pero el último abril volvió a las andadas y terminó, de nuevo, en una cama al borde del coma etílico y de la cirrosis. Deambuló, con descansos, de un hospital a otro y cuando, otra vez, la gente pensaba que se iba... volvió. La fecha de su regreso, a Buenos Aires, se desconoce. Cuesta abajo se llama el tango que cantó en Colombia y cuesta arriba lo tiene cuando decida volver... a esta ciudad. En América Latina, la frontera entre el fútbol y la política es tan tenue que resulta casi imperceptible. Tal vez sea herencia de nuestra sangre, acostumbrada a guerrear por cualquier sandez Diego, suficiente en Argentina para saber de quién se habla, daba el do de pecho empapado en sudor. A su alrededor, la concurrencia seguía la letra y se movía al son de la música. En algún rincón del alma de Maradona y en una esquina oculta de la cámara, una mujer seguía la fiesta: Verónica Ojeda, la novia que ya presenta como oficial. Los allegados del Pibe se escondieron abochornados. Nueva novia Ahora resulta que los equipos de fútbol no son de la afición; son de grupos mediáticos que poco o nada tienen que ver con el verdadero periodismo Mientras la noticia saltaba a medio mundo, Maradona cantaba en Colombia con Carlos Vives y Juanes