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4 OPINIÓN LUNES 10 s 9 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro LA ABSTENCIÓN GANA EN MARRUECOS AS elecciones parlamentarias celebradas el pasado viernes en Marruecos han tenido un claro vencedor: la abstención. Los marroquíes están cada vez más desapegados del sistema político imperante y la democracia- -como demuestra la ausencia de entusiasmo electoral- -pierde adeptos. Resulta difícil determinar cómo ha logrado esta vez el Majzem disimular de nuevo la efervescencia islamista, pero que los resultados hayan servido para proclamar la victoria de un partido de la mayoría saliente, el Istiqlal, tampoco parece ser la mejor manera de garantizar que los marroquíes- -votantes o abstencionistas- -conserven la impresión de que acudir a las urnas sirve para algo. Las políticas que llevan al desprestigio de la democracia suelen ser el abono de futuros líderes demagógicos, o de dictaduras. El Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) que partía como vencedor, ha obtenido un resultado remarcable, teniendo en cuenta las circunstancias del país, pero se ha quedado en puertas de una victoria que todo el mundo daba por segura, tanto mejor si el resultado oficial fuera reflejo de un mecanismo de serenidad por parte de la sociedad marroquí, asustada por el vértigo de un cambio hacia un sistema demasiado vinculado a la religión islámica en una zona que, ahora en Argelia, vuelve a sentir el azote del terrorismo fundamentalista. Pero, de cualquier modo, dado que los nacionalistas del Istiqlal se han proclamado siempre islamistas, tampoco puede pensarse que esta haya sido la causa. Aún peor sería atribuir, en un ejercicio hipotético de cálculo, el voto masivo de la abstención a los integristas radicales del movimiento Justicia y Espiritualidad, que habían pedido precisamente a sus seguidores que no acudieran a las urnas. No hay más remedio que reconocer que resulta poco convincente que los pocos electores que han votado hayan discernido tan precisamente entre los socialistas- -a los que han castigado soberanamente después de haber sido los más votados hace cuatro años- -y los nacionalistas del Istiqlal, a los que esta vez han premiado como partido más votado, siendo ambos parte de un mismo Gobierno que, en su conjunto, tenía muy pocos logros que presentar a los votantes. El nuevo Parlamento representa un mensaje contradictorio y hecho a medida de las necesidades inmediatas del Mohamed VI. Sin embargo, al elegir el camino de las componendas de siempre, el Rey no hará sino seguir erosionando el régimen, sin que por ello el país obtenga el progreso y la mejora de las condiciones de vida que sus ciudadanos están reclamando. Mohamed VI se encuentra ante un momento, decisivo, en el que se juega su credibilidad. Llegó al trono con promesas de regeneración del régimen y, en cambio, está haciendo grandes esfuerzos por llevar a los marroquíes por los viejos derroteros de siempre. No están los tiempos para ignorar la realidad, y mucho menos en un país musulmán y pobre como Marruecos. L ETA BUSCA COARTADAS L comunicado que ayer difundió ETA a través de sus medios habituales puede interpretarse como la confirmación de que la banda terrorista está dispuesta a sostener una campaña violenta de larga duración, golpeando las estructuras del Estado español en todos los frentes A estas alturas, no cabe duda de que, otra vez, los etarras aprovecharon la tregua para rearmarse y organizar nuevos comandos Afortunadamente, la acción policial combinada en Francia y España está evitando que los atentados se consumen, pero, como sucediera en Durango, no cabe pensar que la Policía siempre va a llegar a tiempo. Por lo demás, ETA es fiel a sí misma y reitera los tópicos de los comunicados que ha emitido en sus más de tres décadas de actividad criminal. Por tanto, ni cabe ahora sorprenderse de lo que dice, ni hace un año existían motivos para pensar que los terroristas habían cambiado lo suficiente como para convertirse en los interlocutores razonables de una negociación política. El espejismo- -imagen engañosa- -de una ETA distinta a la real fue fundamental para que el Gobierno socialista hicieracreer alos españolesqueera posiblepactarlapaz con losasesinos. Ahora parece que toca rectificar y los miembros del Gobierno y del PSOE se relevan sin solución de continuidad para transmitir a ETA y, sobre todo, a los votantes de las elecciones de 2008 que no habrá más que acción policial y ninguna negociación política. Ayer mismo lo repitió José Blanco, secretario de Organización socialista, utilizando una contundencia similar a la que pedía Mariano Rajoy al Gobierno y por la que el mismo Blanco acusaba allíderdelPP de buscar el fracaso dela tregua. Bienvenidas sean estas rectificaciones del Gobierno y del PSOE sólo si son sinceras, porque el futuro que anuncia ETA va a necesitar que uno y otro se olviden pronto de los cinco años de contactos clandestinos con ETA y Batasuna y retornen lo antes posible al consenso antiterrorista con el Partido Popular, el único que realmente funciona para acabar con la banda etarra. ETA, con su nuevo comunicado, vuelve a justificarse ante la izquierda proetarra por los atentados cometidos E y los que cometerá en el futuro. Lo hizo culpando a otros de la vuelta a la violencia, eximiéndose de cualquier responsabilidad por lo que suceda y presentándose como víctima de la intransigencia del Gobierno por no aceptar un acuerdo sobre la autodeterminación durante el proceso de negociación. También reitera que el Ejecutivo incumplió los puntos pactados Pero sólo ETA es responsable íntegramente de su violencia: las culpas que lanza contra Zapatero no son más que excusas para seguir atentando, pues la responsabilidad del Gobierno socialista por el nefasto proceso de negociación es una cuenta que debe rendir democráticamente, por el fraude cometido contra los ciudadanos y la oposición, nunca como coartada de los terroristas. Además, los graves enfrentamientos que ayer protagonizaron en San Sebastián la Policía vasca y manifestantes proetarras demuestran que la violencia callejera y los desórdenes públicos van a ser otro instrumento de presión terrorista creciente en los próximos meses. Los terroristas han vuelto a demostrar que la negociación es inviable. En primer lugar, porquesu objetivo es romper elorden constitucional, que consideran una imposición En segundo lugar, porque no son capaces de abandonar voluntariamente la violencia. Deben ser derrotados policial y políticamente sin ninguna contrapartida y, para lograrlo, después de tres años perdidos, hay una premisaque estáal alcancedel Gobierno y que es, al mismo tiempo, una retractación: comprometerse públicamente a no retomar el diálogo con ETA aunque los etarras anuncien más treguas. Mientras ETA crea que tiene en su mano la activación del diálogo con un simple cese temporal de los atentados- -y algunos dirigentes del socialismo vasco siguen a día de hoy jaleando esta idea- -el Estado no tendrá nunca lainiciativacontra los terroristas. Y esa iniciativa exige privar de toda esperanza a ETA, cerrar filas en torno a la Constitución y el estatuto de Guernica, aplicar la ley de Partidos sin medias tintas, aunque ya sea tarde contra Acción Nacionalista Vasca, y recuperar el consenso antiterrorista con el Partido Popular. EL EUROPEÍSMO DE BENEDICTO XVI N la primera jornada de su viaje apostólico a Austria, que ayer cerró con un llamamienton al voluntariado, Benedicto XVI pronunció un importante discurso sobre la situación de Europa y el papel que debe asumir en el mundo actual. El Santo Padre, quien durante el vuelo desde Roma había comentado a los periodistas su preocupación por el relativismo, que hace que el bien y el mal no se distingan emplazó aEuropaa servanguardia en la lucha contra la pobreza y la búsqueda de la paz, mensaje que implica un voto de confianza para el Viejo Continente, de cuyo peor pasado también se hizo cargo Benedicto XVI al recordar el Holocausto judío. Lohizo de forma explícita, juntoalGran Rabino de Viena, mostrando nuevamentela sincera aproximación dela IglesiaCatólica al sufrimiento histórico de los judíos, a quienes Juan Pablo II calificó como hermanos mayores de los cristianos Benedicto XVI, al igual que su predecesor, piensa constantemente en Europa, y no tanto para defender un eurocentrismo católico, incompatible con la universalidad de la Iglesia, sino para reanimar la conciencia europea, cuyo adormecimiento está siempre presente en los discursos del Santo Padre y tiene una directa relación con el relativismo moral que denuncia. En concreto, pidió a Europa que no se desentienda de África y de problemas como la plaga del sida, la explotación injusta de los recursos naturales o el tráfico de armas Pero el Papa tampoco dudó en señalar la responsabilidad de las instituciones E europeas, a las que se pueden plantear críticas justificadas El Santo Padre no entró en detalles de estos reproches, aunque no es difícil ver en ellos la negativa de Bruselas a incluir en la Constitución Europea una referencia al cristianismo o la falta de políticas activas por la familia o el derecho de la vida de los no nacidos. En definitiva, las palabras de Benedicto XVI plantean a Europa un compromiso con su pasado histórico, absolutamente incomprensible si no se reconoce la aportación esencial del cristianismo a la construcción de su identidad, y con los valores- -porejemplo, la solidaridad- -quelaopinión europeareconoce actualmente como propios, aunque, al mismo tiempo, haya sido Europa la protagonista de los episodios más atroces de la historia de la humanidad y tampoco estén presentes en las relaciones de hoy en día con el Tercer Mundo. El resurgimiento de Europa no es un empeño aislado del Papa, aunque tanto Benedicto XVI como, en su momento, Juan Pablo II sean modelos de un concepto ético de europeísmo coherente con la vocación vertebradoracon laquelaIglesiaseofrecea Europa. Algunos de los planteamientos pastorales de Benedicto XVI comparten elementos con discursos políticos actuales que, desde Alemania o Francia y con posiciones laicas y estrictamente ideológicas, han introducido en el debate sobre el futuro europeo conceptos como el esfuerzo personal, la responsabilidad colectiva o el valor de la autoridad, la disciplina y el respeto.