Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 INTERNACIONAL DOMINGO 9 s 9 s 2007 ABC La UE trata de evitar que el conflicto de Kosovo le estalle otra vez en las manos Los 27 países de la Unión sólo están de acuerdo en que han de ponerse de acuerdo ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL VIANA DO CASTELO. La UE se ha puesto de acuerdo... en que debe ponerse de acuerdo sobre el futuro de Kosovo. Los ministros de Asuntos Exteriores de los Veintisiete ven venir el mes de diciembre con una situación en la que no tendrán más remedio que optar por preservar la unidad a costa de tener que permanecer inactivos en este conflicto, o sacrificar la unidad en aras de la voluntad de intervenir y no sufrir el ridículo de dejar que decida el problema Estados Unidos. No puedo prever cuál será el resultado, pero al final estoy convencido de que prevalecerá la unidad junto a la responsabilidad para preservar la credibilidad de la UE en política exterior dijo el titular portugués de Asuntos Exteriores, Luis Amado, que presidió la reunión. Los ministros han dejado esta amable ciudad costera del norte de Portugal tratando, sin éxito, de convencer de que no hay que preocuparse de nada, mientras el reloj avanza implacable. Para España, la cuestión es especialmente sensible, puesto que como han puesto de manifiesto altos funcionarios, aceptar una declaración unilateral de independencia de Kosovo, sin el consentimiento de Serbia, sentaría un precedente inédito en el derecho internacional. El ministro Miguel Ángel Moratinos no ha salido de su ambigüedad: Kosovo es un asunto europeo y somos nosotros los que debemos resolver la situación. Estoy seguro de que cuando llegue el momento España permanecerá unida con la posición europea España mantiene la misma posición: que haya un acuerdo entre las partes y que la ONU intervenga en la decisión final que es, en efecto, un matiz un tanto más flexible comparado con la exigencia de que hubiera una resolución del Consejo de Seguridad respaldando la independencia de Kosovo. Por ahora, ni Serbia ni Rusia (en la troika con EE. UU. y la UE, y en la ONU) parecen por ahora ni lejanamente dispuestos a ceder en su intransigencia. Su Santidad, durante la celebración de la Misa en el santuario de Mariazell REUTERS El Papa denuncia una Europa pobre en niños por egoísmo Benedicto XVI advierte en Austria que la pérdida de interés por la verdad es el núcleo de la crisis de Occidente J. VICENTE BOO ENVIADO ESPECIAL VIENA. El Papa que llegó caminando con un bastón de peregrino al Santuario de Mariazell, la Magna Mater Europae tiró ayer vigorosamente de las solapas al Viejo Continente por dos problemas graves que Europa no consigue afrontar: el declive de la natalidad y el declive de la razón. El frío gélido y la lluvia incesante de estos días en Austria están pasando factura a la voz de Benedicto XVI, pero no a la agudeza de su diagnóstico. Durante la misa del 850 aniversario de Mariazell, el Santo Padre llevaba una mitra decorada con una concha de vieira, el símbolo del peregrino universalizado desde Compostela, que figura también en su escudo papal y marca un estilo de vida pues, según dijo, estar seguros de la meta confiere al camino y al esfuerzo una belleza especial La falta de un destino claro y de la capacidad de sacrificarse por el futuro son síntomas de un declive egoísta, y el Papa denunció que Europa se ha vuelto pobre en niños precisamente porque queremos todo para nosotros mismos, y quizá no nos fiamos demasiado del futuro La solución es revalorizar el amor humano, servir a los demás, emplear valientemente la razón y confiar en Dios, que es Amor, como subrayó en su primera encíclica. A su llegada a Austria, el Santo Padre había recordado a Europa que el primero de los derechos humanos es el derecho a la vida, el derecho a nacer, y por eso pidió hacer todo lo posible para que los países europeos vuelvan a ser acogedores para los niños. ¡Animad a los jóvenes a fundar nuevas familias en el matrimonio, a llegar a ser madres y padres! Ayer, a los pies de la Virgen de Mariazell, la Gran Madre de Europa el Papa insistió en que la fe cristiana lleva a confiar en la razón y a valorar la verdad como guía de la propia conducta. La tragedia intelectual y filosófica de nuestros días es considerar al hombre incapaz de llegar a la verdad, y ese desinterés frente a la verdad es el núcleo de la crisis de Occidente y de Europa Cuando se abandona el esfuerzo por distinguir entre lo verdadero y lo falso, se pierde el rumbo racional y también el ético pues, según el Papa, el hombre para el que no existe una verdad tampoco puede distinguir entre el bien y el mal. Y así, los maravillosos avances científicos se vuelven ambiguos: pueden hacer un gran bien pero también convertirse en amenazas terribles de destrucción del hombre y del mundo Pérdida del rumbo ético Moratinos se animó con un baile regional en Viana do Castelo REUTERS