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26 ESPAÑA Tragedia en aguas del Atlántico DOMINGO 9 s 9 s 2007 ABC La noticia de que un robot ha encontrado un cadáver en el cuarto de baño del pesquero hundido es el único momento de cierto alivio de todo el día Regresan tristes y cansados, pero hoy mismo volverán a intentarlo Los flota de Barbate regresa a puerto en la tarde de ayer tras una jornada buscando a los compañeros desaparecidos JAIME GARCÍA Una aguja en mil pajares Ante la creciente desesperación de las familias de los cinco desaparecidos en el naufragio de Nuevo Pepita Aurora la cofradía de pescadores de Barbate salió a la mar para buscar los cuerpos. ABC fue testigo del primer día de su angustiosa búsqueda POR ALBERTO LARDIÉS BARBATE. A las seis de la mañana los marineros empiezan a llegar a la taberna del puerto, donde se saludan, se desean suerte unos a otros y toman el primer café del día para coger fuerzas. En línea con lo ocurrido estos días, muchos se quejan de que el barco hundido aún no haya sido remolcado a aguas menos profundas para que los buzos puedan entrar en él, algo que prometió Fomento hace un par de días. A las siete y diez, el barco Hermanos García Lara zarpa junto a otros quince pesqueros. Esta embarcación fue una de las que participó en el rescate del Nueva Pepita Aurora y sus tripulantes consiguieron salvar a Gabriel Crespo, pero no tuvieron la misma suerte en el caso de Manuel Corrales Orive, quien murió ahogado a sólo unos metros del casco. Sacamos a Gabriel cuando ya no le quedaban fuerzas, tras una hora en el agua. Se desmayó al subirlo a cubierta, ni él mismo se explicaba cómo había cogido el cabo que le lanzamos. Decía que no podía más y que no sentía las manos recuerda Miguel Ángel Meléndez, uno de los tripulantes. Al otro no le pudimos salvar- -añade con tristeza- se ahogó a sólo diez metros de nosotros Una hora después de abandonar el puerto, toda la flota, coordinada por Salvamento Marítimo, inicia el rastreo en la zona del Paralelo 36, entre Barbate y Tarifa. Otros barcos, estos procedentes de Cádiz, buscan entre las costas de esa ciudad y Cabo Trafalgar. Los pescadores son conscientes de que su empresa es muy difícil, como buscar una aguja en mil pajares Pero no se resignan y aseguran que hay que intentarlo porque se sienten plenamente identificados con las víctimas y sus familias. Les ha tocado a ellos, pero nos podía haber tocado a nosotros asegura Juan José Camacho, otro de los marineros del Hermanos García Lara En la tripulación existe división de opiniones respecto al paradero de los desaparecidos. Algunos creen que todos los cadáveres están dentro del barco porque quedaron atrapados y otros opinan todo lo contrario y afirman que con la fuerza de las corrientes de la zona los cuerpos pueden aparecer muy lejos. Sea como fuere, el caso es que el suceso ha marcado a estos hombres de la mar. Antonio Junquera, el cocinero, dice que el año que viene, cuando cumpla los 55 años, me quiero jubilar. Le he cogido mucho miedo a esto con lo que ha pasado Hemos navegado muchas veces con temporal de Levante- -añade- -y nunca había ocurrido nada. Esto puede repetirse, y es angustioso pensarlo De todas maneras, el humor es, junto al tabaco, uno de los antídotos para sobrellevar estas horas. Aunque la zozobra esté por dentro, algunos hacen bromas para tratar de animar a los demás. Es el caso de Fernando Ureba, conocido como el Barbitas un tipo entrado en carnes, pequeño, con cara de buena gente y que hace honor al tópico del salero andaluz. Las horas pasan con lentitud, y la conversación también deriva en la queja generalizada de que en Barbate apenas hay salidas más allá de la pesca. Quien apenas abre la boca durante todo el día es el dueño y patrón del barco, Francisco Reyes, que no sale del puente de mando ni un instante y que mantiene la mirada atenta al horizonte. Fue él quien primero se dio cuenta de que el Nueva Pepita Aurora estaba con la quilla al sol y por ello parece especialmente afectado, como si cada segundo rememorara las terribles escenas vividas. Tras la comida- -lentejas, lirio empanado, picadillo de melva y melón, que comparten con el nuevo e improvisado tripulante- -reciben la noticia de que un robot ha encontrado un cadáver en el cuarto de baño del pesquero hundido. Por primera vez dan muestras de cierto alivio; al menos una familia más podrá enterrar a su ser querido. No obstante, también son conscientes de que se trata de una macabra lotería que añade más sufrimiento al sufrimiento de esas personas que han visto cómo su vida se rompía en mil pedazos. A la caída de la tarde, el cansancio y el desánimo crecen a partes iguales. Ha habido varios sobresaltos que hicieron pensar en que el milagro de encontrar algún cuerpo era posible. Tras más de trece horas de búsqueda regresan a puerto. No han conseguido su objetivo, pero no se resignan. Hoy mismo volverán a intentarlo. En el puente de mando Dos presos peligrosos hieren a un funcionario en un intento de fuga ABC ZARAGOZA. Un funcionario de la prisión de Zuera (Zaragoza) resultó herido ayer por dos internos, que lo retuvieron y amenazaron con sendos objetos punzantes con la intención de fugarse, objetivo que no llegaron a cumplir al ser reducidos por otros funcionarios. La víctima, informa Efe, que presenta una herida incisa en el costado y arañazos en el cuello y está en observación en la clínica Quirón de Zaragoza, fue abordada por los dos reclusos a la hora del desayuno en el módulo de presos reincidentes y multirreincidentes de la prisión, en el que hay un centenar de internos. El incidente se produjo cuando el trabajador, al dirigirse a la parte de arriba de la sala en la que está el comedor y donde hay celdas, fue seguido por los dos internos que le amenazaron con pinchos carcelarios El otro funcionario que vigilaba el comedor se vio obligado a facilitar la salida de los dos presos y de su compañero para no poner en peligro su vida, mientras el resto de los reclusos permaneció tranquilo. Tras salir del comedor y llegar al edificio donde está el deparmento de comunicaciones (visitas y locutorios) unos veinte funcionarios, alertados por el compañero que había presenciado lo sucedido, lograron reducir a los dos reclusos, que fueron conducidos al módulo de aislamiento.