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12 ESPAÑA Precampaña electoral s Nuevas vías SÁBADO 8 s 9 s 2007 ABC La madre de Joseba Pagaza asistió al acto: Mi hijo hubiera estado aquí; no está porque lo asesinaron la bandera, sí. Porque defenderla es defender derechos y libertades en un país en el que por los símbolos se ha asesinado a mucha gente. Y para los que nos dicen que para eso ya estamos nosotros (en alusión al PP) les diría que no puede haber sólo un partido que defienda al Estado Antes, Fernando Savater había argumentado que la formación defiende la unidad de España no en clave metafísica, sino porque sólo así se consigue la igualdad de los ciudadanos Comentó también que antes de final de mes la Plataforma Pro difundirá un comunicado explicativo de las razones por las que da este paso al frente. Carlos Martínez Gorriarán, por su parte, explicó algunos pormenores de la creación de un partido cuyas demandas girarán sobre tres ejes: La reforma de la Constitución mucho más allá de la sucesión de Infantes e Infantas, la reforma de la Ley Electoral y medidas de regeneración democrática. No puede ser que ahora un fiscal general tenga la potestad de vaciar el contenido de una ley, como así ha ocurrido Estos días los impulsores del nuevo proyecto político han colgado en la web de Basta Ya precisamente, una fotografía tan elocuente como desgarradora en respuesta a las invectivas que desde las filas del PSOE se han lanzado contra la nueva fuerza política, referidas todas ellas a su connivencia o concomitancia con el PP. En ella se ve a Rosa Díez, Fer- Unidad de España De izquierda a derecha, Fernando Savater, Rosa Díez, Pilar Ruiz, madre de Joseba Pagazaurtundúa, y Carlos M. Gorriarán TELEPRESS Defenderemos la bandera de España, por la que ha sido asesinada tanta gente Rosa Díez, Martínez Gorriarán y Savater presentan su proyecto político en San Sebastián BLANCA TORQUEMADA SAN SEBASTIÁN. El acto celebrado anoche en San Sebastián fue mucho más que la puesta de largo de Rosa Díez como miembro activo del partido impulsado por Basta Ya Las doscientas personas que llenaron la sala del hotel que acogió la convocatoria volvieron sus miradas a la madre de Joseba Pagaza, Pilar Ruiz Albisu, en cuanto pisó el recinto, revestida del inmenso coraje que siempre la acompaña. Llegó con su nuera, Estíbaliz Garmendia, viuda del jefe de la Policía Municipal de Andoain asesinado en 2003. Las dos quisieron testimoniar con su presencia que los promotores de esta nueva vía política han estado siempre a su lado, el de las víctimas. En otras ocasiones han demostrado ese mismo reconocimiento al PP asistiendo a actos de homenaje a víctimas organizados por ese partido. Su inquebrantable firmeza viene a decir que el de los demócratas es un solo bando. Pero no sólo eso: una emocionadísima Pilar Ruiz explicó que se sumaba a esta reunión para representar a mi hijo, porque él hubiera estado aquí. No está porque lo mataron. Pero yo le digo hijo, perdiste la vida, pero no perdiste la dignidad Arropada por cálidos aplausos y con la voz quebrada, tuvo que ser confortada por Rosa Díez. La que se perfila como líder del futuro partido quiso mostrar brío y empuje, después de dejar el PSOE, y cerró las intervenciones iniciales (por algo Fernando Savater comentó que Carlos Martínez Gorriarán y él asumen su condición de teloneros con un discurso contundente y desacomplejado. Primero ironizó Díez sobre la opinión de sus ex compañeros cuando estaba, me decían que me fuera, y ahora que me he marchado, me critican por irme y aludió a su tan reiterado mensaje de que la nueva fuerza perjudica sólo al PP: Si así fuera, sus medios afines nos estarían dando entrevistas de cuatro páginas, y ocurre más bien lo contrario El momento más vibrante de su intervención llegó cuando reivindicó la creación de una nueva fuerza política con sentido de Estado: El Partido Socialista ha renunciado a él, y el PP dice que sólo él lo va a defender. Y no va a ser así Por ello, alentó la defensa de los símbolos constitucionales. De Edurne Uriarte LA MARCA ESPAÑA DE UPD l partido de Rosa Díez, la nueva UPD, tiene y tendrá un problema. El mismo que afectó al llamado constitucionalismo vasco. La identidad. España sí, España no. Estado a secas, Constitución sin apellido, identidad puramente legal, E o identidad nacional. El nuevo partido quiere fortalecer el Estado, recuperar lo esencial del modelo de 1978, lo explicaba ayer Mikel Buesa, pero, ¿figurará el fortalecimiento de la nación, España, en ese proyecto, o habrá únicamente Estado? Este nuevo partido es obra del ala izquierda del constitucionalismo vasco, un movimiento que surgió de la confluencia histórica entre el PP y el PSOE para resistir a ETA y ofrecer, además, una alternativa al nacionalismo dominante. Pero el constitucionalismo también tenía un problema. Carecía de alma. O sea, de identidad. Ofrecía ley pero no una nación a los ciudadanos a quienes mataban, o silenciaban y arrinconaban por la nación. Por la nación innombrable, España. El problema lo tenía la izquierda más que la derecha, aunque la derecha tampoco fuera completamente inmune. El mensaje de consenso fue por eso la Constitución, que no era solamente el punto de encuentro entre la izquierda y la derecha, sino también entre la derecha que quería hablar de nación española y la izquierda que se sentía reacia. Por creer que todo tipo de nacionalismo, por muy político y poco étnico que sea, encierra un germen antidemocrático. Aquel constitucionalismo vasco reprodujo en sus entrañas la carencia esencial de to- do el Estado de las Autonomías, la escasa presencia de la identidad. En todas las regiones, no sólo en la vasca. El Estado se vacía, en Cataluña, en Andalucía o en la Comunidad Valenciana, porque no hay alma identitaria que lo sostenga. Y esto es un problema incluso para el PP, el partido que ha ido más lejos en la reivindicación de ese alma y que, sin embargo, no ha podido evitar la sangría regionalista en las propias comunidades que gobierna. La respuesta está, con toda claridad, en la incorporación de la izquierda a la construcción de una identidad para el modelo de 1978. Pero para eso hace falta que quiera algo más que Estado y Constitución.