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ABC JUEVES 6- -9- -2007 ECONOMÍA 39 www. abc. es economia Solbes reconoce que hay una situación de incertidumbre que es mala para la economía La OCDE revisa a la baja sus estimaciones de crecimiento para los principales países de la zona euro y para Estados Unidos Y. G. MADRID. Un día después de que un rosario de indicadores (más paro, menor confianza, tipos más altos y precios disparados) cortaran de raíz la euforia gubernamental sobre la situación económica, tal y como reflejó ABC, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, reconocía ayer que hay una situación de incertidumbre y de indefinición que es mala para la economía. En declaraciones a la Cadena Ser, Solbes señaló que aunque hace sólo dos meses veíamos un 2007 terminando estupendamente ahora hay una cierta incertidumbre sobre el futuro. Al analizar la situación actual el ministro explicó que no existe un problema de solvencia en las entidades financieras, e insistió en que si hay un problema de liquidez no es por falta de dinero, sino porque a la gente que tiene dinero lo que menos le gusta es la incertidumbre Pese a ello, este país va a seguir creciendo en 2008 con cifras próximas al 3 subrayó Solbes, lo que, a su juicio, es algo excepcional en un país que lleva mucho tiempo creciendo de forma importante. Respecto a la decisión que tomará hoy el Banco Central Europeo (BCE) sobre el precio del dinero, se mostró partidario de dejar libertad total a la institución para tomar sus decisiones. Pero insistió, como ya hiciera el pasado viernes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en que los responsables de la política monetaria no son autómatas que toman las decisiones en función de una cifra o de un hecho de última hora sino excelentes profesionales que consideran todos los elementos que establecen la línea estratégica del banco, principalmente la expectativa de la inflación y la evolución de la economía. Solbes insistió en que es bastante evidente que el recorrido fundamental al alza de los tipos de interés se ha producido ya y manifestó que el nivel actual de tipos puede parecer bajo en España pero es relativamente alto en términos alemanes. Sobre las cifras de paro, el ministro señaló que el dato de agosto no es una buena cifra pero recordó que se refiere a un mes concreto y que hay que analizar los comportamientos interanuales. Tras afirmar que es razonable que el sector de la construcción ocupe cada vez a menos gente en España y destacar el descenso del empleo en el sector servicios y en agricultura, Solbes dijo que la salida a esta situación pasa por aumentar el empleo en industria y en otros servicios. Y mientras ésto ocurría en España, la OCDE se unía a otros organismos y reflejaba la nueva situación de turbulencias financieras en un recorte de sus perspectivas de crecimiento. En concreto, la organización internacional redujo una décima sus previsiones de crecimiento en la zona euro para este año 2007, desde el 2,7 al 2,6 En cuanto al PIB de Esta- PREVISIONES OCDE Crecimiento del PIB Variación anual en porcentaje EE. UU. Japón Zona euro Alemania Francia Italia Reino Unido Canadá Abril 2,1 1,9 2,4 2,4 2,7 2,6 2,9 2,6 2,2 1,8 2,0 1,8 2,7 3,1 2,5 2,7 Septiembre ABC Cifras de paro Solbes, en una rueda de prensa reciente me estadounidense. El presidente del organismo, Jean Philippe Cotis, señaló que, aunque es demasiado temprano para medir los efectos de esta crisis financiera, lo cierto es que ha ocurrido en un sólido momento económico, por lo que los recortes en las previsiones de crecimiento son bastante modera- FRANCISCO SECO dos Unidos, la nueva previsión es que aumente un 1,9 en 2007, dos décimas menos que lo que se estimaba en primavera. El organismo explica que las nuevas previsiones de crecimiento global reflejan los riesgos derivados de las tensiones existentes en el mercado financiero por la crisis del subpri- dos. Las perspectivas son claramente menos boyantes y con más incertidumbres agrega la nota. Los riesgos son ahora más elevados en un contexto donde las condiciones globales del mercado financiero podrían endurecerse de manera duradera explicó Cotis. Fernando Fernández SE ACABÓ, YA ES OFICIAL L os que pensamos que los analistas económicos no estamos para glosar el régimen sino para suscitar debate y prevenir riesgos, estamos de enhorabuena. Con su habitual tono docto y monocorde, el vicepresidente Solbes ha declarado oficialmente terminado el ci- clo alcista de la economía española. Ha durado mucho. Nos ha permitido mejorar la calidad de vida y al Gobierno extender las prestaciones sociales más allá de lo razonable a la vez que criticaba el crecimiento económico como ideología reaccionaria. La última sinrazón nos viene de Andalucía, viviendas garantizadas a coste tasado. Los síntomas de punto de inflexión eran evidentes antes de la crisis de las hipotecas basura: recaudación del IVA, consumo privado, ventas de automóviles, precios de la vivienda, contención del crédito, aplazamiento de pagos, comportamiento del empleo y de la afiliación a la Seguridad Social. Aunque su simple enumeración se había convertido en un alegato político, tal era la complacencia oficial. Los economistas temíamos un evento, un hecho no especialmente significativo que cambiara radicalmente las percepciones de los agentes y provocase un ajuste rápido e intenso. Y a juzgar por la caída de la confianza de los consumidores en agosto, me temo que ese evento se ha producido con las tensiones financieras y de crédito. Lo grave no es que el ciclo cambie, tenía que pasar, sino que nos pilla con el pie cambiado, el discurso populista a toda máquina, las disputas territoriales disparadas y los deberes sin hacer. Somos la economía desarrollada más endeudada del planeta, más incluso que Estados Unidos, a tipos más cortos y por tanto más sensibles al ciclo, y más especializada en la producción de un solo bien, la construcción, tremendamente vulnerable al deterioro de la condiciones de crédito. Veremos si somos capaces de hacer política de estabilización en el nuevo marco de competencias compartidas y si la concertación social sobrevive al deterioro de las condiciones del mercado de trabajo. Pero primero, el vicepresidente económico tiene que convencer a sus colegas de gabinete de que esta vez va en serio y de que los fríos de agosto no explican los malos datos. Y luego imponerse a los que sólo piensan en ganar las elecciones a cualquier precio.