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ABC MARTES 4 s 9 s 2007 DEPORTES 85 Con Capello Casillas 5 S. Ramos 18 m Helguera Cannavaro R. Carlos (Torres) 7 Con Schuster Casillas 30 m LIGA DE CAMPEONES AEK SEVILLA 1 4 5 2 Emerson Robinho (Reyes) S. Ramos Cannavaro Pepe (Metzelder) Diarra Drenthe (Heinze) 7 AEK (4- 2- 3- 1) Moretto; Edson Ramos, Geraldo, Papastathopoulos, Bourbos; Zikos, N Saliwa (Tzoser, m. 46) Manduca, Rivaldo, Julio César (Pappas, m. 49) y Liberopoulos. Sevilla (4- 4- 2) Palop; Alves, Fazio, Escudé (Mosquera, m. 59) Dragu; Navas, Poulsen (Maresca, m. 61) Keita, Capel; Kerzhakov y L. Fabiano (De Mul, m. 47) Diarra Guti (Higuaín) Raúl 3 Sin balón Robinho Guti 6 ABC 6 V. Nistelrooy 2 3 Raúl V. Nistelrooy Sneijder Árbitro: S. Farina (Italia) Amarilla a Zikos, Bourbos. Papastathopoulos, Goles: 0- 1, m. 31: Luis Fabiano, de penalti. 0- 2, m. 40: Keita. 0- 3, m. 44: Luis Fabiano. 0- 4, m. 51: Kerzhakov. 1- 4, m. 80: Rivaldo, de penalti. 1 4 Con balón 1 4 El Sevilla vuelve a dar una lección de fútbol al AEK y pasa a la fase final del torneo ABC ATENAS. Al final, el fútbol de verdad acaba imponiéndose. El AEK lo intentó empujando y buscando siempre a Rivaldo, pero era uno contra muchos porque el Sevilla aguantó con todo el bloque agazapado esos minutos griegos de continua avalancha. Los de Juande jugador de forma inteligente, se replegaron, taparon huecos y Palop, siempre Palop, hizo el resto con paradas excelentes, sobre todo una a un golpe franco de Rivaldo. Una vez pasado el ímpetu inicial del AEK, el Sevilla dijo que ahora le tocaba a él. Comenzó a sacar las líneas de atrás, a combinar el juego y a abrir el juego a las bandas, donde empezó a ser realmente peligroso, especialmente por la banda derecha donde el dúo Alves- Navas destrozó a los griegos. Por ahí llegó el primer gol en una pared entre ambos que acabó con una clara patada de Julio César a Alves dentro del área. El claro penalti lo transformó Luis Fabiano y el AEK se desplomó con estrépito. Desde ese momento sólo mandó el Sevilla, que comenzó a lanzar andanada tras andanada hasta dejar listo el partido, mucho más la eliminatoria. En el 40, Alves botaba un córner y Keita cabeceaba a la red. Cuatro después, un segundo córner desde el otro palo lo remató de forma inapelable Luis Fabiano con otro cabezazo. El partido quedó sólo para engrosar la lista de goles de gente como Kerzhakov, que marcó el cuarto tras un pase interior y luego poco más. El AEK se rindió sin condiciones, sobre todo cuando Palop le paró un penalti a Manduca. Luego marcó Rivaldo de otro penalti injusto, pero ya dio igual. Un dibujo con siete diferencias Dos partidos de Liga permiten encontrar suculentas diferencias entre la pizarra de Capello y la de Schuster. El Madrid intenta recuperar el protagonismo futbolístico ENRIQUE ORTEGO MADRID. Dos partidos no son base suficiente para asegurar que futbolísticamente entre el Madrid de Capello y el Madrid de Schuster existen diferencias abismales, pero sí sirven para aventurar un cambio importante en cuanto a conceptos balompédicos se refiere. Como además esta mutación ha estado acompañada de dos victorias- -siete goles a favor y uno en contra- el madridismo tiene argumentos para ilusionarse con su equipo. ABC encuentra siete diferencias sustanciales entre el fútbol que predicaba el Madrid de la temporada pasada y el que ha practicado ante el Atlético y, preferentemente, ante el Villarreal. una cuestión de principios. Schuster intenta que su equipo sea protagonista de los partidos, tenga la posesión del balón y practique un juego combinativo, lo que no significa que se abuse del toque y se caiga en el pecado de la lentitud o el juego horizontal. Todo lo contrario. El equipo está siendo profundo y perpendicular. En tres- cuatro- cinco toques es capaz de llegar de área a área, pero no con balones largos como antes, sino con un juego combinativo. El domingo la gran virtud del Madrid fue que se asoció en torno al balón, algo impensable con Capello, que no tenía inconveniente en ceder la posesión al contrario y esperarlo para buscar la contra con transiciones rápidas y un juego más directo. Sus líneas actuaron muy juntas y los apoyos fueron constantes. La variedad en la forma de fabricar los goles también es un dato a tener en cuenta. El primero fue un pase frontal de 30- 35 metros de Sneijder a Raúl. El segundo, en una acción de estrategia, falta directa. El tercero, cuarto y quinto llegaron en jugadas elaboradas. ha recaído en Guti, con la efectiva ayuda de Sneijder. Raúl, en su sitio. Hasta los últimos partidos, Capello insistió toda la temporada en alejar a Raúl del área, su hábitat más natural. El gran sentido táctico del capitán y su acusado profesionalismo era una garantía para el juego colectivo, pero Raúl se perdía y desgastaba corriendo por todo el campo sin apenas entrar en juego. Sus mejores actuaciones llegaron en los últimos partidos, cuando jugó como segundo delantero, cerca de Ruud Van Nistelrooy. Ahí es donde ha jugado estos dos encuentros. Menos desgaste y, como resultado, dos goles, uno por partido. 3 tende que su equipo no defienda tan atrás como lo hacía la temporada pasada. Quiere ganarle entre diez y quince metros. Que la zaga achique permite que todas las líneas estén más juntas y el equipo sea más corto, lo que beneficia extraordinariamente el juego colectivo y combinativo. Uno de los dos laterales siempre tiene libertad para incorporarse al ataque y éste será Sergio Ramos, que debe aprovechar los huecos que le deja por delante Robinho con su movilidad por todo el frente del ataque. 4 1 Ahora manda el balón. Es 2 Para Capello era innegociable el modelo de los dos medios de corte defensivo. El tándem Diarra- Emerson comenzó y acabó siendo titular con alguna licencia para Guti y Gago cuando el brasileño cayó en desgracia. Ahora, Schuster coloca a Diarra por delante de los centrales- -se incrusta entre ellos en muchos momentos- -y le concede tareas absolutamente defensivas, coberturas a los laterales incluidas. La organización propia del juego No al doble medio centro. De uno a dos delanteros. El dibujo del Madrid de Capello no se podía considerar defensivo. El equipo se parapetaba atrás con seis hombres- -los cuatro defensas y los dos medios centro- -y los otros cuatro jugadores tenían vocación ofensiva y además libertad para moverse por todo el frente del ataque. Eso sí, tenían unas cargas defensivas que machacaban prioritariamente a los hombres de las bandas, que eran más delanteros (Robinho, Raúl, Reyes, Higuaín) que centrocampistas. Ahora, el equipo tiene un centrocampista natural más, Sneijder, pero juega con dos referencias arriba: Raúl y Van Nistelrooy. Sneijder, un acierto. Escrito está en ABC antes de que se vistiera de blanco. El Madrid fichaba un buen jugador. Un futbolista de equipo, trabajador, que domina las dos piernas, tiene visión de juego y un gran disparo. Además a balón parado es una garantía. En dos partidos lleva tres tantos y dos pases de gol y eso que se ha sacrificado por el conjunto jugando demasiado escorado a la izquierda, que no es su puesto idóneo. Más centrado entra más en contacto con el balón y es mucho más desequilibrante. Sólo tres de once. Es curioso, ocho de los titulares de Schuster lo eran con Capello, aunque sus posiciones y sus responsabilidades no fueran las mismas. Sólo tres caras nuevas. Drenthe- -a partir de ahora Heinze- -en el puesto de Roberto Carlos o Torres. Pepe o Metzelder- -cada uno ha jugado un partido- -en la posición de Helguera- -y Sneijder. 6 7 5 Defensa más arriba. Aunque es algo que está aún trabajando, Schuster pre-