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ABC MARTES 4- -9- -2007 El compositor Alberto Iglesias, premio Nacional de Cinematografía 71 En Vietnam, que es un buen referente, teníamos a un montón de periodistas- -no sólo grandes, sino valientes- -cuyos jefes publicaban lo que pasaba, sin miedo. No pasa en Irak Gere, corresponsal de guerra, y Maribel Verdú, mami de zona residencial El director Wes Anderson encabezó ayer el fracaso del cine a competición en la Mostra de Venecia con la inenarrable The Darjeeling Limited E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL VENECIA. Y también hay días que por más veces que vaya el cántaro a la fuente, no hay modo de que éste se rompa... Hasta en tres ocasiones se intentó que la sección oficial rompiera ayer por algún lado, y no hubo modo. Tres películas de esas que se escapan de los dedos como el agua en una canasta, aunque la más insustancial de todas era la del celebradísimo Wes Anderson (el de los Tenenbaum y La vida acuática cuya única aportación a la causa ha sido traerse hasta el festival a Bill Murray, a Adrien Brody, aunque no a su otro protagonista, Owen Wilson, quien se intentó suicidar hace algunos días. La última flacidez de Anderson se titula The Darjeeling Limited y es una comedia desternillante de la que acabarán ofreciendo un premio al primero que se ría durante su proyección: es de tal simpleza y de tan poca sustancia que hasta el gran Bill Murray, en un rapto de lucidez, decidió no subirse a su tren en la primera escena y ya no vuelve a salir hasta el final, después de que ese tren sin sentido se recorra la India con sus bobos protagonistas dentro. Fue muy aplaudida, ¿por qué? Pues, por si acaso. La china The sun also rising de Jiang Wen, y la coproducción francesa La graine et le mulet de Abdellatif Kechiche, completaron la función oficial. La primera era un absoluto derrame cerebral con una mujer que se sube a los árboles y tira una oveja mientras que su hijo salta, corre y berrea durante la primera hora, luego cambia a otra cosa que sorprendería hasta al propio Kusturica bien cargado. En cuanto a la francesa, transcurre en un puerto cercano a Marsella y entre una familia magrebí; el jaleo es de gallinero y la problemática pues justamente ésa que cualquiera se figura: el trabajo, los hijos, los sueños imposibles... Santa paciencia. A falta de carne para el León, hubo que recurrir a los tentempiés de las secciones de al lado. La hispano- mexicana La zona que dirige Rodrigo Plá y protagonizan Daniel Giménez Cacho y Maribel Verdú, y la más norteamericana The Hunting party de Richard Shepard y protagonizada por Richard Gere y Terrence Howard. El canoso Gere es un reportero de guerra en Serbia a la caza de un criminal que persigue (poquito) la OTAN, la CIA, La Haya... una especie de Karadzic o Mladic que está de sangre hasta las trancas y que todavía reina por allí ante la indiferencia de los organismos internacionales. The Hunting party es un sarcasmo de principio a fin, se diría que tienen intención hasta todas esas escenas al borde del ridículo, como si hubiera tratado tal y como se merece, en efecto, buena parte de la realidad que rodeó y rodea aquella inmundicia. A poco que el tal Shepard hubiera esquivado la grasa de tanta escena mala, tópica y hasta burlesca, la cosa se le hubiera podido quedar mucho más afinada, pero menos sarcástica y socarrona. Sin duda, The Hunting party tiene un repensar. En cuanto a La zona presenta un México DF como sacado de Mad Max con una zona residencial en la que no se entra y de la que nadie sale. La trama es la caza y captura de unos ladrones pero lo que de verdad le preocupa al director no es la acción sino la reacción: el retrato de una sociedad que entra en esa pendiente de confundir seguridad y libertad, algo que tiene que ver con el mundo que nos rodea; nos rodea, nos mira, nos chachea y luego nos quita el bote del champú. Cambiando de tema: qué cosas tan raras hace Maribel Verdú. ¿Cómo le ha afectado esta película a un nivel puramente personal? sin miedo. No pasa en Irak. Y voy a decirte algo más: los marines son unos hijos de puta muy fuertes, esos tipos no son una broma y pueden lidiar con un montón de cosas malas, cosas que nos matarían a ti y a mí. No son la clase de tíos que piden ayuda a nadie. Sin embargo, más de 50.000 veteranos de Irak han pedido ayuda de forma oficial porque no pueden asimilar lo que está pasando. O sea, les pedimos a esos hombres y mujeres que vayan allí, que hagan cosas horrorosas en nombre de la democracia y cuando nos piden ayuda les damos la espalda. Sarcástica y socarrona -Al principio simplemente oía las historias y las incorporaba al guión si me parecían relevantes, pero hace dos semanas un grupo de soldados vio la película en un pase privado. Varios pidieron al final a mi productor si podían hablar conmigo y finalmente dos de ellos vinieron a mi casa. Uno de ellos era un marine que había sido promovido tres veces por su valor en combate. Después de volver de Irak notó que algo no iba bien y pidió ayuda al ejército por conducto reglamentario. Su oficial le dijo que si le daban la ayuda que pedía se acabarían las promociones y los ascensos, que de hecho le olvidarían. Así que el tipo vuelve a la acción pero poco después lo deja y decide pedir ayuda aun asumiendo las consecuencias para su carrera militar. ¿Sabes lo que hicieron? Le pusieron una camisa de fuerza y le aislaron durante tres meses durante los cuales trató dos veces de suicidarse. ¿Como crees que debe sentirse un americano después de oír una historia así? ¿Así es como tratamos a nuestros hombres? Todos los americanos con un mínimo de conciencia deberían sentir vergüenza. La actriz Diane Kruger y el actor Richard Gere posan ante los fotógrafos en Venecia AP Sólo haré películas que me gustaría ver como espectadora T. G. VENECIA. Convertida ya en uno de los seguros de vida del cine español, Maribel Verdú parece haber entrado en una madurez interpretativa que le ha dado algunas de las mejores películas de su larga carrera. En Venecia presenta La Zona del mexicano Rodrigo Plá. Sobre su personaje afirma que es la única persona racional, serena, normal del filme. La voz de la conciencia. Me identifico muchísimo con ella Más información sobre el festival: http: www. labiennale. org it ya que yo hubiera hecho exactamente lo mismo. Trabajamos mucho el hecho de que ella estuviera siempre sola, como aislada en casa La actriz cree que esta película es una consecuencia directa de la actual obsesión que tenemos por la seguridad. Cuando cayó el muro de Berlín todos estábamos muy contentos, y ahora lo único que hacemos es construir muros y más muros... Verdú reconoce que durante los últimos años se ha vuelto muy selecta con los papeles que escoge. Sólo voy a hacer los filmes que me gusten mucho y que me gustaría ver como espectadora. Seré fiel a mis principios en lo que respecta a hacer un cine en el que crea