Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 MADRID Veinte años del incendio de Almacenes Arias MARTES 4 s 9 s 2007 ABC Montera olvida a los bomberos de Saldos Arias La calle que vio arder Almacenes Arias hace hoy veinte años ya no es la misma. Los comercios han cambiado, los vecinos también, y sólo una placa recuerda que allí perdieron la vida diez hombres POR LETICIA TOSCANO FOTO: JULIÁN DE DOMINGO MADRID. Cada día cientos de personas recorren la calle Montera ajenas a la tragedia que hace hoy 20 años sepultó bajo los escombros a diez bomberos del Ayuntamientos de Madrid. El 4 de septiembre de 1987, hace dos décadas, un incendio se desató en una gran superficie de esa calle, los Almacenes Arias, y dio pie a la mayor catástrofe que ha vivido el Cuerpo de Bomberos de la capital. En el lugar donde se erigían los conocidos como Saldos Arias ahora se levantan unos multicines, los Cines Acteón, que en el momento de su inauguración, en 1995, tuvieron el honor de ser el complejo cinematográfico más grande de toda España. La mayoría de los espectadores que cada día se dirigen a sus salas poco recuerdan de la triste historia que dio lugar a su construcción y los turistas que se acercan despistados por la zona no pueden ni imaginar que la célebre catástrofe de Almacenes Arias tuvo lugar en esa calle ahora tomada por las prostitutas. Y es que la calle que vio arder los grandes almacenes ya no es la misma. De los comercios de la Montera de entonces muy pocos sobreviven y algunos de los que aquel día pasaron a la historia del Cuerpo de Bomberos ya han desaparecido. Es el caso de la cafetería Lucky que permaneció abierta durante toda la noche, repartiendo leche y bocadillos a los bomberos que participaban en el desescombro y a los familiares que esperaban en vilo el rescate de los fallecidos. De Lucky no queda rastro igual que de tantos otros que han desaparecido con el paso del tiempo. Actualmente, la calle está repleta de sex- shops, locales de juego y tiendas de tatuajes y piercings que poco a poco consiguieron desplazar al comercio más tradicional. Otros establecimientos se mantienen, como el hotel Ateneo donde se hospedaron durante días algunos familiares de los fallecidos que tardaron más tiempo en ser rescatados. Sin embargo, aunque sus instalaciones siguen en pie, ya no trabaja ninguno de los empleados que vivieron aquella tragedia. Parece que el olvido se ha adueñado de la calle Montera, ahora famosa por las meretrices que se apuestan en las esquinas en busca de clientes. El recuerdo de la catástrofe se limita a una pequeña inscripción situada en una de las fachadas de los Cines Acteón. Anodina, sin brillo y colocada en un rincón, lejos de las taquillas, la placa pasa desapercibida para los viandantes que desconocen que la historia de la placa de la fachada es la historia de la decepción de los cientos de bomberos que participaron en el rescate de sus diez compañeros y el dolor de sus familias. Según recuerdan los bomberos que sobrevivieron a la tragedia, cuando sucedió el siniestro todo fueron promesas por parte de las autoridades. Desde el Ayuntamiento se dijo que en el lugar de la catástrofe ningún otro edificio volvería a levantarse, como símbolo de las consecuencias de una mala construcción para la seguridad humana. Las crónicas de la época cuentan que el alcalde, el socialista Juan Barranco, se reunió después del sepelio con los bomberos y prometió atenderles en todas sus peticiones. Conceder becas a los huérfanos y trabajo a las viudas, poner todos los medios para que una tragedia semejante no vuelva a repe- Promesas incumplidas La placa situada en la fachada de los cines decepcionó a los bomberos que esperaban un monumento Las calles aledañas estaban llenas de profesionales intentando descansar Los Cines Acteón ocupan, en la calle Montera, el lugar de los Almacenes Arias