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32 INTERNACIONAL MARTES 4 s 9 s 2007 ABC Kirchner pierde las elecciones de Santa Fe, una provincia clave de Argentina CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL BUENOS AIRES. Una de cal y otra de arena. Esto es lo que ha recibido el Gobierno peronista de Néstor Kirchner en las elecciones provinciales de Santa Fe y de Córdoba, los dos distritos más importantes después de Buenos Aires. En el primer caso, el socialista Hermes Binner se impuso, con más del 38 por ciento de los votos, frente al candidato de la Casa Rosada y ex ministro de Asuntos Exteriores, Rafael Bielsa (38 por ciento de sufragios) En el segundo, por un punto, la victoria se la llevó el oficialista Juan Schiaretti pero su adversario, Luis Juez, denunció fraude y- -al cierre de esta ediciónno aceptaba el resultado. La victoria de Binner, primer gobernador no peronista de los últimos 24 años en Santa Fe, representa una amenaza a la manera de hacer política del Gobierno. El columnista del diario La Nación Joaquín Morales Solá, sostiene su tesis en que el socialista está lejos del populismo latinoamericano y huye del uso de recursos públicos para el clientelismo Además, Binner ha dado la puntilla a la carrera política de Rafael Bielsa- -perpetuo perdedor en todas las elecciones a las que se ha presentadoy ha vuelto a demostrar que no basta el empujón del presidente para ganar en las urnas. Néstor Kirchner hizo algo que no es frecuente en él: se involucró personalmente en la campaña de su ex ministro y, junto a su mujer, viajo en cinco ocasiones a la provincia para ofrecerle su respaldo. No fue suficiente. Oficialmente en Córdoba el triunfo fue de Juan Schiaretti, por una diferencia de un punto con Luis Juez pero éste insiste, después de un recuento en cuentagotas, en denunciar fraude: Me preparé para gobernar y también para perder pero no para que me roben y nos han robado. De Londres al zoco Khalil Haddaoui, ex embajador de Marruecos en Gran Bretaña, deja el barrio londinense de Chelsea y se une a los islamistas del PJD como única opción honesta para las elecciones legislativas del próximo 7 de septiembre TEXTO Y FOTO: LUIS DE VEGA CORRESPONSAL SIDIBETTACH (MARRUECOS) Los zocos, esos mercados populares adonde cada semana se acerca la población rural de Marruecos para comprar y vender, son estos días el escenario de una auténtica guerra electoral. Los seguidores de los partidos organizan sus batidas uniformados repartiendo octavillas, gritando sus consignas y enarbolando pancartas. Los estrechos pasillos que quedan entre los puestos se convierten en un auténtico frente de batalla cuando se cruzan dos formaciones compitiendo por atraer la atención de la gente. Ése no es nuestro estilo afirma Khalil Haddaoui en el zoco de Sidi Bettach, al sureste de Rabat. Intenta alejarse del compadreo, no permite a los suyos que griten y se toma su tiempo no sólo para saludar y posar ante la cámara sino también para saber hasta qué punto su partido es conocido y cuáles son las preocupaciones de sus interlocutores. Apatía y promesas incumplidas esa es la principal conclusión a la que llega al hablar con la gente. Algunos ya dan todo por perdido añade. Haddaui ha sido durante décadas diplomático en varios países de Europa, África y la sede de Naciones Unidas en Nueva York hasta que en 1999 regresó a su país dejando su puesto de embajador en Londres. Cuatro años después se afilió al Partido Justicia y Desarrollo (PJD) de corte islamista y, por primera vez, concurre a unas elecciones legislativas, las que se celebran este viernes. Khalil Haddaoui, durante su recorrido por el zoco de Sidi Bettach, en Rabat daui encabezara la lista de otra circunscripción en la que tuviera más fácil la obtención de un puesto en el Parlamento, pero él insiste en que todo esto que está viviendo forma parte de un reto para cambiar las cosas En el campo, así como en los barrios más desfavorecidos de las ciudades, es habitual la compra de votos, incluso con una práctica tan sencilla como dando una barra de pan o unos simples dirhams como reconoce el politólogo Mehdi Lahlou. Sabemos que pasa, pero es difícil acusar comenta Haddaoui. Las zonas rurales concentran además los mayores índices de analfabetismo del reino- -hasta un 90 por ciento entre mujeres- -y de poco sirve repartir panfletos si cada partido no identifica su imagen con un símbolo (está el león, la abeja, el caballo, el coche, el tractor, el candil, la balanza, la llave... Haddaoui y los suyos reparten unas hojas volanderas con el símbolo del PJD tachado con una cruz para que los electores sepan cómo tienen que ejercer su derecho a voto. El candidato se lo explica a este periodista junto a un puesto donde venden una televisión de los años setenta. Piense que estamos lejos de las pantallas de plasma comenta. Soy musulmán practicante y he visto que el único partido que casaba con mis opiniones y era honesto es el PJD explica el ex diplomático en un exquisito español (negoció durante meses el acuerdo bilateral España Marruecos con Miguel Ángel Moratinos entre 1990 y 1991, cuando vivía en Madrid) Critica el inmovilismo de partidos como la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP) y el Partido Istiqlal (PI) que lideran la coalición gubernamental y que han olvidado sus discursos También estima que en el Majzén el entorno del palacio real, los hay que no quieren perder su sitio a base de dar órdenes. El primer ministro debe mandar a la porra al entorno del Rey y dimitir si no es capaz de aceptar sus responsabilidades. Meras comparsas del Rey La elección Vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer para hacer valer nuestros derechos, vamos a impugnar el resultado. Acá se consumó un robo clamaba ayer el candidato. En este contexto, a dos meses de las elecciones presidenciales, Cristina Fernández de Kirchner, pese a los casos de corrupción del Gobierno de su marido y que éste ha perdido en la mitad de las elecciones provinciales de este año, continúa como favorita en los sondeos. Compra de votos El PJD, actual líder de la oposición, aparece al frente de todos los sondeos como favorito (esperan pasar de 42 escaños a 60 ó 70) pero no tiene tanto peso en el campo como en las grandes ciudades. El partido quiso que Had- El PJD, actual líder de la oposición, es el favorito en los sondeos y espera lograr entre 60 y 70 escaños Pero en Marruecos las apariencias son más sencillas que la realidad. Haddaoui, como buen conocedor de los entresijos del poder, lo sabe en el fondo. El primer ministro que elija a dedo el Rey tras las elecciones deberá rendir cuentas a palacio antes que a nadie. La actual configuración del poder marroquí ofrece- -entre otros resultados- -un Parlamento y un Ejecutivo que no van más allá de ser meras comparsas. No tiene apenas margen de maniobra, aunque desde el entorno del Soberano se anuncia que esta vez el jefe de Gobierno saldrá elegido de entre la mayoría ganadora. Ver para creer.