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ABC LUNES 3- -9- -2007 El adaptador de Todo sobre mi madre al musical contó con el apoyo de Almodóvar 67 Se caen dos mitos: Woody Allen y Jesse James Cassandra s Dream es lo más soso que ha hecho nunca el director, y Brad Pitt cambia la buena imagen del bandido E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL VENECIA. Aunque muchos no lo sepan, Woody Allen antes de rodar su película en España había hecho una tercera en Londres; es decir, tras Match point y Scoop filmó esta titulada Cassandra s Dream y lo más sencillo que se puede decir de ella es que está tan claro que le sobra a la filmografía de Woody Allen como una melena afro a Yul Brynner. Esperemos que este flato creativo que le ha dado al director de Manhattan fuese pasajero y no lo tuviera también al escribir y rodar la siguiente, Midnight in Barcelona o como sea que llame a su próxima película. Tropezón, pues, de un mito, que fue a caerse el mismo día que otro, Jesse James, personaje legendario que habíamos visto en numerosos western y que se desmorona como un guiñapo en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford Se desmorona el personaje, pero no el actor que lo ocupa, Brad Pitt, pues deja que le asome todo el fondo patológico, la anormalidad, la crueldad y la amenaza constante que significaba para el resto del mundo el psicópata Jesse James. Pero volvamos al revolcón de Woody Allen, a quien parece que le hubiera hecho otro esta película. Los protagonistas son Colin Farrell y Ewan McGregor, dos hermanos que no tienen el don de la profecía como la Casandra del título (no la hubieran hecho, en ese caso) sino el de la inoportunidad y la sosez, y toda la película consiste en esperar que por el interior de alguno de ellos, personajes y actores, pase aunque sólo sea un instante alguna de las ideas brillantes de Woody Allen, o alguna de sus frases, o algo de lo que sea. Aunque es supuestamente una intriga, al director se le ha quedado algo tan soso, tan falto de gracia y sorpresa, que al final se le queda a uno cara de sudoku. Ya en la trama se ve que Allen ha recogido del suelo las escasas ideas que hay: dos merluzos y sus merluzas novias, un tío rico de América, deudas, crímenes, culpas, disculpas... Todo ya muy sobado por su filmografía, siempre rica, siempre graciosa y espumosa, salvo misteriosamente aquí, en su tercer Londres Todo esto, dicho por alguien al que le gustan todas las películas de Woody Allen, unas mucho y otras menos. Pero ésta debe de ser para los que lo detestan; tal vez ellos sí le encuentren el punto. El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford en cuyo título viene ya no sólo el desenlace sino también la moraleja de la película, está hecha por Andrew Dominik de tal modo que se pueda decir de ella eso tan gracioso de que es un western atípico (ya sabe el lector que los western se dividen en clásicos, atípicos y crepusculares, segun el crítico chirle) El director busca el punto de vista del cobarde Robert Ford, que lo mató por la espalda, que era el único modo inteligente, según lo retratan aquí: desconfiado y cruel, a James lo temían tanto sus amigos como sus enemigos, y producía tanto relajo a su alrededor como el cohete en un encierro de sanfermines. Pero ese punto de vista del hombre que mató a Jesse James lo convierte a él en el protagonista de la historia (Casey Affleck, hermano menor de Ben y, por lo visto aquí, con bastante más recorrido como actor) aunque la propia película sólo le permite asumir ese protagonismo ya muy al final de este larguísimo y también lentísimo western atípico. Cosas del cine, del western y de las leyendas: El hombre que mató a Liberty Valance fue admirado por todos y senador de su país; en cambio, el hombre que mató a Jesse James fue un cobarde y lo madrugaron un mal día en la barra de un bar. Stone rodó 30 horas de entrevista con Castro para Comandante ABC Falta de inspiración Oliver Stone rodará ahora al presidente iraní, que acepta con condiciones El cineasta se marca como objetivo reflejar una imagen cierta de Irán en EE. UU. EFE TEHERÁN. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha aceptado ser el tema de un filme del cineasta norteamericano Oliver Stone, pero bajo algunas condiciones Según dijo ayer el asesor artístico del ultraconservador líder iraní, Yavad Shamghadri, Stone expresó su deseo de rodar una película sobre Ahmadineyad en una carta enviada al Gobierno iraní, informó la agencia Fars. Seguramente le vamos a pedir explicaciones sobre el proyecto y el programa que tiene previsto en cuanto a hacer este documental dijo Shamghadri. Agregó que le vamos a preguntar sobre el tiempo previsto para terminar el filme, el resultado que prevé conseguir y lo que quiere demostrar, además de pedirle el guión de la película para estudiarlo Según el asesor artístico de Ahmadineyad, el cineasta estadounidense debe evitar reconstruir las imágenes después de que hayan ocurrido los hechos, ya que pierden su belleza y hacen perder el tiempo Shamghadri no dio a conocer detalles sobre el contenido de la carta de Stone, si bien señaló que no era la primera. El presidente Ahmadineyad no había respondido con anterioridad de forma negativa a la petición de Stone, sino que su respuesta era que preferiría que lo hiciera un director iraní Mas tarde, recibimos una carta de Stone en la que el razonamiento del cineasta nos pareció interesante, ya que decía que su objetivo es reflejar la verdadera imagen de Irán al pueblo estadounidense explicó Shamghadri. En esta última carta el director decía que actualmente no existe una imagen correcta de Oriente Medio, de los musulmanes y de Irán en Occidente, y que su película puede romper con esta imagen negativa, agregó. Allen, flanqueado por (de izquierda a derecha) Ewan McGregor, Halley Atwell y Colin Farrell REUTERS