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6 OPINIÓN DOMINGO 2 s 9 s 2007 ABC AD LIBITUM POLÍTICOS PROVERBIOS MORALES EN PATERA A política nos lleva al desvarío. Ayer, en este mismo rincón, le he llamado al secretario general del PP, a quien habré citado más de un millar de veces en la última docena de años, Miguel Aceves. No es que Ángel Acebes, con perdón por el despiste, sea el conde de Metternich; pero, ¿quién soy yo para ascender a arcángel al ángel que le protege y convertirle en cantor mexicano, al nivel de Jorge Negrete y Pedro Infante? Bien dice Josep Antoni Duran Lleida que la política corre el riesgo de morir de descrédito. El catalán, por democristiano, es capaz de ejercer de Pepito Grillo frente a todos sus colegas y sabe, M. MARTÍN y por eso nos previene, FERRAND que empiezan a ser lo mismo ocho que ochenta. Están los jefes de fila, partido por partido, agarrados al mástil de su patera correspondiente. Según el certero diagnóstico del maestro Goethe, pertenecen al grupo humano que, de tanto no proponernos- -ni proponerse- -nada razonable, no se equivocan jamás. Superviven como náufragos amenazados por el oleaje de sus propios movimientos. José Luis Rodríguez Zapatero, con un flotador de memoria histórica abrazado a su proceso de paz Mariano Rajoy, con calabazas de peregrino, asido a una gloria que ya pasó; José Montilla, mucho alcornoque, dispuesto a inventar la barretina de ala ancha... Pero, quizás, el más desesperado, quien necesita mayor amparo en su zozobra, sea Juan José Ibarretxe. El lehendakari, en un arrebato desesperado, con el afán de asirse a un salvavidas, nos anuncia- aunque sea lo último que haga en mi vida política -que, sea cual fuere la actitud de ETA, promoverá un referéndum en el País Vasco antes de 2009. Eso quiere decir que después de las legislativas y, por ello, no deja de ser una renuncia; pero debe ser mucha su soledad, cuando el PNV es víctima de la metástasis que impone la vaciedad, para tirarse al mar con una proclama que nadie le exige, pocos comprenden y no tendrá virtualidad alguna para contener, si eso es lo que busca, la furia etarra. El progreso material, bendito sea, ha vuelto perezosas a las derechas- -los nacionalismos son la conversión de la política en balnearios de cercanías- -y ha dejado sin sentido a las izquierdas. De ahí que sus programas sean imprecisos y sus hechos de poder coincidan en lo fundamental. Por eso la insensatez de la contumacia frente a la inteligencia de la búsqueda y, si se apura, hasta de la ruptura con unos supuestos que, por poco representativos y nada parlamentarios, ya no dan más de sí. El futuro del pueblo vasco por ajustarnos a la arenga de Ibarretxe, no se va a decidir ni en Vitoria ni en Madrid. Va en el lote europeo de la globalización. Tratar de aislarlo sólo se justifica por el absurdo afán de ser el gallo principal del gallinero. Algo imposible de sostener con el agua al cuello y la sociedad, muy cansada, atenta a otros horizontes muy distintos. KRAUZE L velarse en detalles divertidos. Recuerdo una mesa reN 1986 cayó en mis manos un ensayo de un joven donda, en la que ambos participábamos junto a Hugh historiador mexicano, por entonces enteramenThomas y Tzvetan Todorov, sobre los atentados de alte desconocido para mí. Devoré en pocas horas Qaeda contra el World Trade Center. Alguien habló de és Por una democracia sin adjetivos y, acto seguido, entos como del primer ataque exterior sufrido por los Estacargué en la librería de El Colegio de México toda la dos Unidos en su propio territorio, y Enrique se apresuobra anterior de Enrique Krauze, del que he sido fiel lecró a rectificarle, recordando que ya el ejército de Pancho tor desde aquel primer encuentro con un país que ha lleVilla, en 1916, había devastado Columbus, en Nuevo gado a ser tan hondamente mío. México. La obra histórica de Krauze, y en partiPorque México ha supuesto, en mi caso, una cular su gran trilogía Siglo de caudillos Bioinfluencia decisiva en la definición de una visión grafía del poder La presidencia imperial sudel mundo, pero no habría sido lo mismo sin un pone la continuidad de la tradición historiográasiduo diálogo interior con el inolvidable plantel fica liberal que, en los años centrales del siglo pade autores que se agrupaba en la revista Vuelta sado, estuvo magníficamente representada por bajo la dirección de Octavio Paz. Entre ellos, la Historia Moderna de México, dirigida por DaKrauze me resultó siempre el más próximo. Quiniel Cossío Villegas. Pero Krauze no es un mero zá influyera el factor generacional, aunque él era epígono de sus maestros (por lo que a éstos resya entonces un rebelde solitario contra la deliJON pecta, al de Cossío Villegas hay que añadir el cuescencia progresista del sesenta y ocho. Nadie JUARISTI nombre de Luis González, mentor de varias gede su edad habría tenido, por ejemplo, la osadía neraciones de historiadores universitarios y adelantade aplicar la corrosiva crítica histórica de un Louis Nado de la microhistoria con Pueblo en vilo su deslummier al sistema político surgido de la Revolución mexicabrante estudio de San José de Gracia, en Michoacán) na. En la España de esos años, salvo para los Juan Pablo Krauze, que está muy lejos de ser un nacionalista, intuFusi, José Varela y demás discípulos de Raymond Carr, ye que uno de los puntos ciegos de la historiografía libeNamier era un total desconocido o algo peor: uno más en ral a la que se adhiere es precisamente el carácter prola lista de la emigración blanca el conjunto de execrablemático, insuficientemente discutido de los diferenbles pensadores liberales procedentes de la Europa contes pasados que los historiadores postulan, y a elucidar tinental que, según Perry Anderson, habían consolidatal carácter responde el último y más ambicioso de sus lido la cultura de la derecha británica de posguerra. Los bros, La presencia del pasado (2005) una historia de sesentayochistas encaramados a la academia- -me refielas sucesivas invenciones de la identidad mexicana. ro a los mexicanos- -recomendaban los derivados del Ahora, Enrique Krauze cumple sesenta años, y el castrismo como terapia para los males de la patria, y ahí Fondo de Cultura Económica, junto a Letras Libres sigue buena parte de ellos, transitando del sandinismo- -la revista que él auspició en 1999, con una decidida voal zapatismo, y de éste al bolivarismo o al sandinismo recación panhispánica- -organiza, a modo de homenaje, divivo, y encauzando sus disidencias en partidos a la izunas jornadas de discusión de su obra y pensamiento. quierda del PRI más o menos cooptados por el PRI. Un homenaje merecido y yo diría que indispensable a La crítica de Krauze partía, por el contrario, de una una figura universal de la cultura actual en lengua escomprensión profundamente patriótica de la historia pañola, un nieto de emigrantes judíos y socialistas de mexicana, que podía apoyarse en Namier o en Isaiah Polonia que ha protagonizado una de las travesías inteBerlin, pero que no por ello dejaba de ser inequívocalectuales más limpias y valientes de nuestro tiempo. mente nacional. Lo del patriotismo de Krauze puede re- E -Ahora yo le indico al GPS la calle adonde debo ir a pagar esta multa de tráfico, y me lleva directamente a ella.