Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 1- -9- -2007 DEPORTES www. abc. es deportes 71 Con la cabeza más alta que nunca El Sevilla se adelantó en el marcador pero cayó ante el oficio de un Milán con más goles que juego Milán Sevilla 3 1 Milán (4- 3- 2- 1) Dida; Oddo, Nesta, Kaladze, Jankulovski; Gattuso (Emerson, m. 72) Pirlo, Ambrosini; Kaká, Seedorf (Brocchi, m. 89) Inzaghi (Gilardino, m. 88) Sevilla (4- 2- 3- 1) Palop; Alves, Poulsen, Escudé (Luis Fabiano, m. 79) Drago; Martí (Kerzhakov, m. 64) Keita; Navas, Renato, Duda (Maresca, m. 74) y Kanouté. Árbitro: Konrad Plautz (Austria) Mostró tarjeta a Gattuso, Duda y Poulsen. Goles: 0- 1. m. 13. Renato. 1- 1. m. 56: Inzaghi. 2- 1. m. 62: Jankulovski. 3- 1. m. 86: Kaká, tras rechazar Palop su disparo en un penalti. ENRIQUE ORTEGO ENVIADO ESPECIAL MONTECARLO. No le pudieron ofrecer el sexto título, pero seguro que Antonio Puerta desde su palco de honor se siente orgulloso de sus compañeros. Es para estarlo. No ganaron al Milán, pero pudieron hacerlo. No fue el Sevilla peor que el campeón de Europa. Quizá tampoco mejor, pero dio la cara, mantuvo el tipo, se adelantó en el marcador y tuvo una ocasión de oro para haber sentenciado la final. Después pasó lo que suele pasar casi siempre que el Milán anda en la pelea, que en dos zarpazos te hacen dos goles y se las ingenian para terminar ganando el título que está en juego. Si de por sí este Sevilla es un equipo de fútbol en el más amplio sentido de la palabra, cuando en los cuerpos de estos profesionales crece una motivación tan especial como la que ayer tenían los hombres de Juande se convierten en un rival temible y poderoso aunque enfrente esté el mismísimo Milán. Afronta todos los partidos con todos su valores futbolísticos sobre el césped. Casi nunca especula. Juande tampoco escatima. Ayer se inclinó por la experiencia y el oficio. Como Alves se alistó a la batalla y así lo tendrá que hacer el resto de la temporada pues se queda en el Sánchez Pizjuán, decidió retrasar la posición de Poulsen para formar el eje de la defensa con Escudé. Por delante, los dos escudos fueron Martí y Keita, un recién llegado que parece que cre- Juande Ramos consoló a los abatidos jugadores sevillistas al final del partido. En la imagen, el técnico junto a Keita es que lo hizo y a los trece minutos Renato remató como pudo en el segundo palo un córner sacado por Duda desde la derecha y que había sobrevolado todo el área italiana con el beneplácito de un despistado Dida. J. M. SERRANO Así jugó el Milán Dida: mal. Oddo: bien. Nesta: bien. Kaladze: bien. Jankulovski: notable. Gattuso: bien. Pirlo: bien. Ambrosini: bien. Kaká: bien. Seedorf: bien. Inzaghi: bien. Emerson: regular. Brocchi y Gilardino: sin calificar. El técnico: Ancelotti: bien. Fiel a su estilo. Manda el colectivo y la eficacia. Lo mejor: su facilidad para hacer gol sin realizar un gran juego Lo peor: Dida en el gol sevillista. Así jugó el Sevilla Palop: bien. Alves: regular. Poulsen: notable. Escudé: bien. Drago: bien. Martí: bien. Keita: bien. Navas: regular. Renato: bien. Duda: regular. Kanouté: bien. Kerzhakov: regular. Maresca: s. c. Luis Fabiano: s. c. El técnico: Juande Ramos: bien. Se la jugó con un equipo experto y el experimento de Poulsen atrás le salió bien. Lo mejor: su profesionalidad. Lo peor: despistes defensivos. La gran ocasión perdida Alves se alista, Poulsen, central ció en Nervión. Bien sabía Juande que al Milán hay que frenarle en el centro del campo. Allí es donde los rossoneri amasan su fútbol. Hasta cinco hombres se mueven por esa zona y Juande le replicó en número. En igualdad numérica que se impusiera quien más fútbol tuviera. Le costó al Sevilla meterse en faena. Lógico. Natural. Bastante Ese tanto fue como una taza de valeriana para el Sevilla. Se tranquilizó y comenzó a pelear la posesión del balón, situación que no había conseguido hasta entonces. Y pudo incluso casi cerrar el partido si Renato, sí, otra vez Renato, hubiera estado una décima de segundo más rápido en rematar el balón que le puso Kanouté. El disparo iba a gol, pero llegó Nesta y lo sacó como pudo a cinco metros de la línea. Lástima porque ocasiones como esa entran pocas en finales como estas. El Milán puso a funcionar su maquinaria. A su estilo. Al toque de trompeta de Gattuso y Ambrosini, que aparecen cuando se oscurece Pirlo. De Kaká estaban pendientes todos, pero sobre todo Martí y Poulsen, que como central se soltó otra completa actuación. Seedorf tuvo el empate en un cabezazo que se le fue alto y no hubo más historia hasta el descanso. La consigna sevillista en la segunda parte era esperar atrás y sentenciar en una contra de esas que sabe montar en tres toques, pero para su desgracia el Milán es un equipo que no necesita mucho para hacer un gol o dos si le hacen falta y lo demostró. En cinco minutos dio la vuelta a la pizza. Se relajó Renato con Gattuso y éste se sacó un centro a lo Beckham que Inzaghi cabeceó solo porque Alves no cerró bien. Mucho menos elaborado fue el segundo. Cambio de orientación de banda a banda y empalme según le vino de Jankulovski, que también ganó a Alves en la carrera. El gol de su vida. Juande tardó lo justo en meter un delantero: Kerzhakov por Martí. Ahora el que cedió metros fue el Milán. No se rindió el Sevilla, pero acusó el esfuerzo físico y al verse por debajo en el marcador también le falló la mente. Normal. Aún así Keita dispuso de otra gran ocasión, antes de de que Drago derribara a Kaká y el penalti transformado después de que Palop rechazara el primer disparo se convirtiera en un castigo demasiado duro. Alguna final tenía que perder.