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68 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo SÁBADO 1- -9- -2007 ABC Demandan a la NASA por preguntar la orientación sexual de sus empleados Un grupo de contratados civiles del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) adscrito a la agencia, protesta por la vulneración de sus derechos civiles ANNA GRAU. SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Definitivamente son malos tiempos para la NASA. Aún no se han apagado los ecos por el caso de la hasta hace poco astronauta Lisa Nowak, juzgada y abochornada por intentar agredir a una colega que era su rival en el amor de otro astronauta, cuando la agencia espacial norteamericana ya tiene otra cita en los tribunales. El próximo día 24 se celebrará en un juzgado federal de Los Angeles la vista previa para dirimir el pleito contra la agencia espacial norteamericana que han puesto 38 científicos e ingenieros empleados en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de Pasadena. Todos ellos acusan a la NASA de exigirles unas medidas de seguridad excesivas, ridículas y que vulneran clamorosamente sus derechos civiles. El Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) es una empresa adscrita a la Agencia Espacial estadounidense. Más de 5.000 de sus trabajadores no son funcionarios ni empleados del gobierno, sino que cobran su sueldo de empresas privadas y de universidades. Este colectivo es el que ha puesto el grito en el cielo cuando la NASA les comunicó sus nuevas exigencias para expedir sus credenciales de seguridad, que incluían desde bucear en su pasado profesional y económico, hasta dar autorización para preguntar a amigos y vecinos. Lo más llamativo es que también se requiere dar información sobre la propia orientación sexual. Esto último es quizás lo que más atónito ha dejado a un personal cuya tolerancia a los rigores de la seguridad ya ha sido reiteradamente puesta a prueba desde el 11- S. Pero lo de ahora les parece sencillamente inasumible. El diario The New York Times recogía ayer el irónico testimonio de Zareh Gorjian, que lleva en el laboratorio diecisiete años: Yo estaba ahí durante la Guerra Fría, cuando combatíamos a la Unión Soviética, que tenía el poder no sólo de acabar con todas las vidas de nuestro país, sino con las de todo el planeta. Fuimos capaces de derrotarles sin necesidad de recurrir a estas tácticas tan intrusivas Todo ello da que pensar, y siembra la duda de si particularmente las preguntas sobre orientación sexual no responderán tanto a imperativos de seguridad frente al terrorismo, como frente al escándalo. Si no estará la NASA intentando protegerse de más vodeviles como el de Lisa Nowak, o de las irritantes informaciones sobre astronautas subiendo borrachos a la nave. Dada la visibilidad de todas las personas que trabajan en o para la carrera espacial, igual a los gerifaltes de la agencia se les ha ocurrido introducir sutiles exigencias de decoro, camufladas dentro de las medidas de seguridad. Si es así, nadie lo reconoce ni lo admite en la Agencia Espacial. Pero tampoco se baja nadie del burro. David R. Mould, de la NASA, asegura que estas exigencias de seguridad son pura rutina para muchísimo personal contratado por el go- JPL, de los cohetes privados al escrutinio público El Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory, JPL, por sus siglas en inglés) es un centro adscrito a la NASA para producir naves espaciales no tripuladas y robots dedicados a la exploración espacial. Sus centros de investigación están repartidos entre las ciudades californianas de Pasadena y La Cañada Flintridge, cerca de Los Angeles. Su gestión corresponde al Instituto Tecnológico de California. El JPL empezó entre los años 30 y 40 como una iniciativa de profesores del instituto que fueron pioneros en la investigación de cohetes. Rápidamente fueron captados por el gobierno para analizar y contrarrestar la amenaza de las V 1 y V 2 de los nazis. En 1958 fue adscrito a la NASA. Imperativos de seguridad NASA Hallan agua en un semillero de planetas El telescopio espacial de la NASA Spitzer ha detectado en un sistema planetario en formación- -identificado como NGC 1333- IRAS 4 B, a mil años luz de nosotros, en la constelación de Perseo- -suficiente vapor de agua, que se luego verterá en los nuevos planetas, como para llenar cinco veces los océanos de la Tierra. bierno, y que no van a renunciar a imponerlas. La agencia insiste en que todos los empleados del Laboratorio de Propulsión a Chorro tienen que rellenar los formularios de seguridad que les ha mandado, y dejarse tomar las huellas dactilares, y que quien no lo haya hecho a principios de octubre se arriesga a perder su trabajo. Un total de 38 empleados ha decidido responder a ello en los tribunales. Y de aquí al 24 de septiembre se les podría sumar más gente en la protesta ante la Justicia. Más información sobre la institución: http: www. jpl. nasa. gov Sencillamente inasumible Acuerdo para reducir las emisiones de gases hasta un 40 en el año 2020 ABC VIENA. Los países industrializados firmantes del Protocolo de Kioto, tras salvar la oposición de Rusia, Japón, Canadá, Suiza y Nueva Zelanda, consensuaron ayer en Viena la necesidad de reducir, de aquí al año 2020, las emisiones de gases de efecto invernadero entre el 25 y el 40 por ciento con respecto al nivel de 1990. El documento, suscrito por la necesidad de detener los efectos del calentamiento global, afirma que alcanzar el menor nivel de estabilización (de gases de efecto invernadero) declarado por el IPCC (Grupo Intergubernamental del Cambio Climático) y su correspondiente limitación de daños requiere que los países industrializados asuman este recorte Se trata del nivel marcado por la comunidad científica para contener el calentamiento global por debajo de los dos grados centígrados, por encima de los cuales los desarreglos que podría causar el fenómeno climático serían irreversibles. Ese recorte del 25 al 40 por ciento por debajo de los niveles de emisión de 1990- -nunca antes plasmado en una reunión de Naciones Unidas- -es un objetivo ambicioso si se tiene en cuenta que el Protocolo de Kioto marca una disminución de sólo el 5 por ciento. Los cinco países reticentes argumentaron que dicho objetivo de reducción, impulsado por la UE para 2020, podría tener un impacto negativo en sus economías. La banda de reducción acordada en Viena será el elemento base sobre el que se debatirá en la Conferencia sobre Cambio Climático de Bali, en diciembre, para consensuar un acuerdo que sustituya a Kioto, que expira en 2012.