Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
1 9 07 TENDENCIAS Rastromanía Nuevos aires en las Galerías Piquer En el Rastro madrileño se respeta la tradición, pero el relevo generacional- -y de ideas- -da una vuelta de tuerca al mundo de los anticuarios. El siglo XX empieza a cotizarse a tope TEXTO: PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS FOTOS: SIGEFREDO ste año, por segunda vez, las galerías Piquer celebraron la llegada del verano con una gran fiesta. Los anticuarios salieron de sus madrigueras y tiraron la casa por las arquerías. Fue el momento de recibir, exhibir y, sobre todo, confraternizar con sus clientes ofreciendo un vaso de vino, un buen jamón y el sonido de una guitarra y de un cajón, como antiguamente, cuando el Rastro de Madrid era un rastro de reses camino del matadero municipal, cuando en las corralas se pasaba frío y los gitanos bailaban alrededor de las hogueras de Cascorro para entrar en calor. La fiesta de junio va camino de convertirse en una oportunidad de oro en la que decoradores, anticuarios, coleccionistas, simpatizantes y nostálgicos de este enclave tan singular disfrutan de una E noche mágica. Pero es ahora, al término de las vacaciones y apagados los ecos de la música, cuando vale la pena volver a entrar en el patio por el paso de carruajes del 29 de la Ribera de Curtidores y rastrear entre una amplia oferta para cambiar el panorama de nuestra casa, de nuestro despacho... Y es que rastrear es un vicio que se cultiva por aquí desde hace más de cien años. Pasear, entrar, salir, revolver, vender, comprar... Arte mercantil que en Madrid es sinónimo de este mítico mercado. Husmeando por las tiendas de las Galerías Piquer, aunque no sólo, se detectan dos cosas: caras jóvenes y piezas nuevas en el corazón de la Ribera de Curtidores, donde late el pulso de los anticuarios de Madrid. Hasta hace muy poco en este viejo lugar se ha visto y aco- Cambio de tercio gido de todo y de lo mejor. Habitualmente veíamos- -y podemos seguir viendo- -muebles de campo, mucho siglo XIX, algo de XVIII, pintura, rústico... Hace unos años fue sensible a la invasión de lo oriental y, por fin, en menos de cinco años, el siglo XX ha adquirido categoría y ahora ya se le tiene en cuenta. Con todos sus estilos y movimientos, que no han sido pocos, pues desde el modernismo hasta el pop, todo cabe en estos cien años distinguidos por lo variado en sus diseños, su filosofía, la calidad, su evolución supersónica, sus incursiones en el campo de los nuevos materiales, de las mezclas, del color. Las Galerías Piquer han evolucionado. Se aúna en ellas la tradición más escrupulosa, con lo novedoso e informal llevado a su máximo esplendor. Hoy día se establecen en sus locales anticuarios de diversa procedencia, con diferentes criterios presentando obras e instalaciones, a veces con cierta osadía, que no dejan indiferente al visitante. Que no se engañe nadie: lo que podemos encontrar por aquí no es color local sino una muestra de los que se está cociendo en los mercados de toda España: la mayoría de edad del siglo XX. Los españoles lo empiezan a va- Lo que hay aquí no es local, sino una muestra de lo que se está cociendo en los mercados de toda España. Es la mayoría de edad de las piezas del siglo XX Generador de electricidad estática de 1900, de La Gazza Ladra Este grupo de anticuarios de las Galerías Piquer se encarga de organizar la fiesta de verano. todo un acontecimiento para promocionar el Rastro