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12 ESPAÑA SÁBADO 1 s 9 s 2007 ABC Zapatero ha cambiado el rumbo hacia un Estado confederal sin contar con los ciudadanos ni con el PSOE Rosa Díez s Promotora del partido de Basta Ya El carné rojo reposa ya en un cajón, mientras quien ha sido su titular a lo largo de tres décadas, la hasta ahora eurodiputada Rosa Díez, se ha subido al tren del proyecto de partido de la plataforma Basta Ya en defensa de un Estado sin complejos ni hipotecas TEXTO: BLANCA TORQUEMADA FOTO: JAIME GARCÍA MADRID. Conserva intacto el empuje y se muestra serena- -radiante, casi- -a pesar de la intensa carga emocional de estos últimos días, en los que la primicia publicada por ABC sobre su salto al proyecto político auspiciado por la plataforma Basta Ya ha trastocado, según admite, los tiempos que se había fijado para hacer público este cambio de equipo que no de rumbo. ¿En qué se ha convertido en esta última legislatura el Partido Socialista para que usted lo abandone después de treinta años? -No quiero calificar en qué se puede haber convertido, cada uno puede juzgar. Simplemente, me voy cuando veo que para defender las ideas en las que creo, que en lo sustancial superan las siglas, ya no es útil ni eficaz permanecer en el PSOE. En el PSOE nunca se ha planteado en los últimos tres años cambiar la política antiterrorista o el modelo de Estado. Esta Ejecutiva no ha ido nunca a un Comité Federal a decir vamos a cambiar las alianzas para la política antiterrorista porque vamos a hacer otra política distinta No. Ha mantenido el discurso de que hacía la misma. Muchos dirigentes del PSOE en privado se han quejado de esto mismo. ¿Y por qué no han salido a la palestra? -Eso habría que preguntárselo a ellos. -En alguna ocasión ha dicho usted que ningún secretario general del PSOE, ni siquiera Felipe González, ha tenido jamás tanto poder en el partido como el que ahora ejerce Rodríguez Zapatero... -Por supuesto. Pero no es sólo que lo opine yo, el propio Felipe González lo ha comentado y hay hemeroteca sobre ello. ¿Y cómo se ha llegado a ese punto? -No lo sé, sería muy complejo explicarlo. Lo único que sí es cierto y es indiscutible es que éste es el único periodo del Partido Socialista Obrero Español en el que no hay corrientes, ni organizadas ni no organizadas pero conocidas. ¿Significa eso que el cien por cien de los militantes están de acuerdo en todo? Hombre, eso sería un empobrecimiento. ¿Cuándo decide usted que se va del PSOE? -Este verano, por la actitud del partido tras las municipales y tras el fracaso del proceso de negociación con ETA. Después de las elecciones vi cómo se alzaban las voces para pedir cabezas porque en Madrid se habían perdido tres concejales cuando previamente no se había oído absolutamente nada en lo referido al Estatuto de Cataluña, la excarcelación de De Juana o la vuelta de ETA a las instituciones. No ha habido ninguna capacidad de reacción en los debates políticos de calado. Hoy los demócratas estamos mucho más débiles y los terroristas más fuertes, y esto no ha ocurrido por circunstancias sobrevenidas que no hayamos podido controlar, sino por una apuesta política equivocada y tomada autónomamente. ¿En qué momento perdió usted, si es que alguna vez la tuvo, la confianza en José Luis Rodríguez Zapatero? -El presidente tiene mi confianza en lo personal, pero confianza no significa obediencia. Le supongo las mejores intenciones, y si hubiera acertado en el camino emprendido en ese proceso yo habría sido la primera en reconocer que estaba equivocada. Pero el tiempo me da la razón y no ha habido absolutamente ninguna autocrítica en la actual dirección. Se ha dicho una cosa y se ha hecho la contraria. Zapatero ha optado por un modelo de Estado confederal que no se les había planteado a los ciudadanos en el programa electoral, que no hemos votado en el partido y que es inviable. ¿Por qué se embarca en la aventura de Basta Ya -Me ha convencido lo sustancial de su planteamiento de por qué hace falta en España un partido político que sustente esas cosas que yo he defendido desde el PSOE y otros desde el liberalismo político o desde las ideas conservadoras. Me refiero a las cuestiones que requieren un pacto de Estado, como la política antiterrorista, el modelo territorial o la política exterior. La plataforma propone un partido inequívocamente nacional, que defienda el mismo proyecto para toda España, que sea capaz de plantear una reforma de la Constitución para garantizar más li- EL PROCESO Los terroristas están más fuertes por una apuesta equivocada y tomada autónomamente POLÍTICAS DE ESTADO El PSOE ha renunciado a un proyecto común y el PP tiene demasiadas hipotecas regionales NACIONALISMOS Hay que evitar que 500.000 votos pesen más en la política nacional que dos millones en toda España NAVARRA Ferraz no ha cambiado allí de estrategia, sino de táctica electoral bertad y más igualdad para el conjunto de los ciudadanos. La gente no está preocupada por la reforma de la Constitución, pero sí por un modelo de Estado que cada vez resulta más inviable y que, de profundizarse en la línea emprendida por el Estatuto de Cataluña, llevaría a una mayor desigualdad entre los ciudadanos. Y en vista de que el Partido Socialista ha renunciado a un proyecto común y de que el Partido Popular demuestra en la práctica que tiene demasiadas hipotecas en sus propios liderazgos regionales, es necesario un partido nacional que plantee un debate sobre el modelo de Estado y sobre la regeneración democrática y una reforma electoral que fomente la igualdad de los ciudadanos en el peso de su voto para que vayamos a la proporcionalidad real. Hay que evitar que un partido que tiene quinientos mil votos en la única comunidad autóno- ma donde se presenta tenga más influencia en la política nacional que uno que tiene dos millones de votos en toda España, porque eso distorsiona la voluntad de los ciudadanos. No se trata de hacer una reforma electoral para echar a los nacionalistas, sino para que el voto de todos los ciudadanos se equipare. -Ese discurso, en todo caso, está mucho más cerca del Partido Popular que de los socialistas. -De momento, nuestro discurso como partido no existe. Cuando lo hagamos, espero que se juzgue el discurso y no si está más cerca de uno o de otro. Rechazo esta manía que existe en España de pensar que los votos son de alguien y que un nuevo partido quita a otro, como si los ciudadanos no tuvieran libre albedrío. -En política parece inevitable plantearlo así... -Es evitable. Todos los parti-