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ABC VIERNES 31- -8- -2007 La contaminación del agua por arsénico afecta a más de 140 millones de personas 93 Los movimientos de genes a gran escala permiten a las especies adquirir nuevas funciones con rapidez del de la mosca. En el estudio se pudo comprobar que los genes de wolbachia estaban presentes en el segundo cromosoma del insecto. No se cree que la bacteria inserte sus genes deliberadamente en los organismos que parasita. Las células podrían absorber, por accidente, pedazos de ADN en el interior de su núcleo. Pero la integración por completo de su genoma fue un descubrimiento inesperado. Beneficios para el huésped NASA La NASA colgará en internet toda su colección de fotos y películas Imágenes inéditas de las misiones espaciales de la NASA, reservadas para los ojos de algunos científicos, estarán disponibles para todo el mundo con un sencillo golpe de ratón. La Agencia Espacial de Estados Unidos, permitirá el acceso libre por internet a toda su colección de fotografías y películas de misiones históricas como todas las Apolo. También se ofrecerán archivos de audio y documentos impresos de décadas de investigación. Un genoma dentro de otro Científicos de EE. UU. descubren la transferencia genética completa de una bacteria en la mosca de la fruta. El insecto posee la información genética de dos especies diferentes por completo N. R. C. MADRID. La mayoría de los microorganismos tienden a transmitir sus genes a la siguiente generación de su propia especie. Las bacterias no siguen este patrón y a menudo intercambian material genético con especies no relacionadas. Eso es lo que se denomina transferencia genética lateral Pero ese movimiento de genes entre organismos no relacionados era considerado un proceso casi excepcional, algo que ocurría excepcionalmente en organismos muy simples. Científicos de la Universidad de Rochester y del Instituto Craig Venter han desmontado esta teoría al descubrir una copia del genoma completo de la bacteria en el interior de la mosca drosophila, su anfitrión. La mosca posee la información genética de dos especies completamente diferentes. El hallazgo, que se presenta hoy en la revista científica Science tiene importantes implicaciones en la evolución de las especies y en los proyectos de secuenciación de genomas que hay en marcha. Los movimientos de genes a gran escala pueden permitir a las especies adquirir nuevos genes y funciones a gran rapidez dice Jack Werren, autor principal de la investigación. Hasta hace pocos años la transferencia genética entre especies era casi ciencia ficción. El nuevo estudio sugiere que este proceso es más frecuente de lo sospechado entre bacterias y organismos multicelulares. Los investigadores comprobaron cómo la bacteria wolbachia no solo convive como parásito con el 70 por ciento de los invertebrados, sino que se integra por completo en ellos. Para aislar el genoma en el interior de las moscas, alimentaron una colonia de estos insectos con un antibiótico hasta fulminar la bacteria después de siete meses. Curaron a las moscas del parásito, pero una copia de su genoma se mantenía presente en el interior Esta bacteria es conocida por ser el parásito más prolífico del planeta, casi una pandemia. Pero también por su capacidad para alterar significativamente las capacidades reproductivas de sus hospedadores. Puede infectar diferentes tipos de órganos, aunque sobre todo viven en los testículos y ovarios. Así se asegura su paso a la próxima generación y cualquier intercambio genético entre el parásito y su anfitrión se transmite con más facilidad a otras generaciones. Los investigadores se preguntan si la absorción del genoman le proporciona un beneficio o una ventaja selectiva al huésped. Descubrir si los genes extraños le dotan de nuevas funciones es un campo por investigar. Es posible que wolbachia se convierta en la próxima mitocondria dentro de millones de años ironizan. Más información sobre la investigación: http: www. sciencexpress. org Implicaciones en la evolución ACTUALIDAD NATURAL Mónica FernándezAceytuno CEMENTERIO DE CARACOLAS D an ganas de salir al mar con este día tan azul que ha amanecido hoy, aunque también con algo de frío por- que ha dejado durante la noche una suerte de vaho helado en los cristales de las ventanas. Quisiera salir y nadar hasta una playa adonde no se llega más que en barca, o bajando las escaleras empinadas desde las privilegiadas casas del acantilado por donde caen también los robles y el hinojo marino florecido ahora de amarillo sobre las rocas. Como si la corriente las hubiera llevado hasta allí para que muriesen todas juntas, a mitad de la orilla, he encontrado un cementerio de cara- colas en el que hay nucelas, turritelas y colmillos de mar. Algunas caracolas están rotas y se ve por dentro su pilar central, llamado columela, y es tal la cantidad de caracolas que yacen juntas, que conforman una línea de un metro de ancho y siete de largo sobre la arena y, aunque son pequeñas, tienen todas en la boca los dientes de las caracolas maduras. Tengo aquí alguna sobre la mesa y siento al mirarla que muero yo también un poco, al no poder salir al mar en este día tan azul.