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90 GENTE VIERNES 31 s 8 s 2007 ABC Fallece en Mallorca, a los 87 años, José Luis de Vilallonga, el último dandi Los restos del escritor y actor llegarán hoy a Barcelona donde serán incinerados POR BEATRIZ CORTÁZAR MADRID. En los brazos de su gran amor Syliane, la estupenda señora de Vilallonga junto al marido de ésta, el pintor Jorge Bascones, y con la alegría de tener en su casa desde hacía unos días a su íntimo amigo Nicolau, que había viajado desde París en respuesta a su invitación, es como ayer moría a los 87 años el escritor y aristócrata José Luis de Vilallonga. Llevaba meses postrado en la cama del apartamento que Syliane le buscó cerca de su residencia en Palma de Mallorca con el fin de poder ocuparse de sus necesidades. Las últimas fotografías ya daban cuenta del empeoramiento de su salud, pero ni al final de sus días Vilallonga perdió el humor y la fina ironía que utilizaba en la vida y en su obra, como hace apenas un par de días cuando le pidió a Syliane que en su entierro se vistiera muy elegante, a lo Jacqueline Kennedy para despedirle con el glamour con el que siempre le acompañó. Si hay vidas que merecen más de un libro, sin duda alguna la de Vilallonga es el mejor ejemplo. Él mismo escribió en tres tomos sus memorias con las que hizo más enemigos que amigos, pero es que ése era otro de sus rasgos: decir siempre lo que pensaba. Por deseo expreso y siendo fiel a sus creencias, era agnóstico, sus restos mortales serán incinerados y, aunque parte de sus cenizas se guardarán en el panteón familiar que tiene en Barcelona, donde residen sus hermanas, es más que probable que otra parte se esparza por algunos lugares donde vivió los mejores años de su vida, como París, Nueva York y Mónaco. Como recoge la imposible escueta biografía elaborada por la agencia Efe, José Luis de Vilallonga y Cabeza de Vaca, marqués de Castellbell y Grande de España, nació en Madrid el 9 de enero de 1920. Su madre, hija del marqués de Portazgo, que fue alcalde de Madrid y ministro de Instrucción Pública, se casó con el barón de Segur, un catalán y militar típico de la época amigo del Rey Alfonso XIII. Tras la proclamación de la II República, sus padres se exiliaron en Biarritz (Francia) Sin embargo, la guerra sorprendió a Vilallonga en Francia. Por indicación de su padre, se incorporó al bando insurrecto y, a los 16 años, formó parte de un pelotón de ejecución. Fue en la Barcelona de la posguerra cuando empezó a colaborar en algunos diarios. Iba para diplomático pero en el camino prefirió seguir con la literatura. Lo cierto es que ha hecho casi de todo. Crío caballos en Argentina, engañó a su primera esposa con una hermana de Zsa Zsa Gabor, hizo de corresponsal en Francia para algunas revistas, entrevistó a casi todos los líderes políticos del momento, sedujo a las mujeres más hermosas de la alta sociedad internacional, viajó en los mejores barcos, se codeó con los grandes de un mundo donde brillaban los Onassis, las Kennedy, los Rotschild... Su fama como galán hizo que hasta Audrey Hepburn lo recomendara para la película Desayuno con diamantes de Blake Edwards. En España no le querían por sus ideas. Fuera lo adoraban. Junto a Porfirio Rubirosa y Reinaldo Herrera completó el trío de los tres espadas más célebres entre las féminas. El marqués rojo como gustaba llamarse, se afilió al PSOE tras la intentona golpista de Tejero, pero en 1994, tras los escándalos de corrupción recogidos por la prensa, anunció en el artículo Tristeza y asco en ABC, su decisión de abandonar el partido. La elegancia de su andar y vestir fue tan personal como su manera de terminar relaciones que se prometían duraderas. Uno de los capítulos que más ríos de tinta hizo correr fue la tremenda pelotera que protagonizó con los Thyssen, después de que el barón decidiera que ya no quería que escribiera sus memorias. Dijo que el El marqués rojo José Luis de Vilallonga, en una imagen de archivo barón era un borracho que no entendía de arte. En 1991, la editorial Fixot le encargó una biografía sobre Don Juan Carlos. Durante la convalecencia del Rey, a raíz de un accidente de esquí, pudo grabar 27 horas de conversaciones que aparecieron reflejadas en ese libro cuya trilogía se completó con Franco y el Rey (1995) y El sable del Caudillo (1997) Como anécdota cabe recordar el rechazo que manifestó por la modelo Eva Sannum como posible esposa del Príncipe. José Luis de Vilallonga fue galardonado en París con el premio The Best 1991 y el 18 de septiembre de 1994 distinguido por el presidente galo François Mitterrand con el título de oficial de la Legión de Honor. Si polémico, incisivo pero tam- ERNESTO AGUDO Del periodismo a la literatura Durante la convalecencia del Rey, a raíz de un accidente de esquí, grabó 27 horas de conversaciones que fueron reflejadas en una biografía sobre el Monarca Polémico e incisivo bién genial fue con su pluma, no menos punzante resultó a la hora de finiquitar sus matrimonios o hablar de sus hijos biológicos, especialmente del mayor, John, de 57 años, con quien rompió cualquier tipo de relación. Sin duda, el gran amor de su vida fue Syliane Stella Morell, con quien se casó en París en 1974 y cuyo matrimonio haría aguas en 1995. Pasado el tiempo, y tras un breve romance con María Vidaurreta, se casó con la escritora Begoña Aranguren con quien también acabó fatal. Divertido, mundano, inteligente, elegante, y, seguramente, el último gran dandi de una época que no se repetirá, con su pérdida desaparece una figura que nunca fue muy entendida en su país natal y a la que, sin embargo, adoraban cada vez que salía fuera.