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12 ESPAÑA Rosa Díez se une al partido de Basta Ya VIERNES 31 s 8 s 2007 ABC El PSOE no encaja la salida de Rosa Díez y la critica duramente Rajoy dice que la decisión de Díez revela que Zapatero no es una persona de fiar S. E. A. A. MADRID ALICANTE. El PSOE no se ha tomado muy bien la decisión de Rosa Díez de abandonar el partido para emprender una nueva aventura política. De hecho, los socialistas han sido duros y poco elegantes en sus reacciones. De este modo, el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Julio Villarubia, acusó ayer a Rosa Díez de desleal por defender durante los tres años de Gobierno de Zapatero tesis cercanas al PP en materias muy delicadas Desde su punto de vista, Díez debió dejar el partido mucho antes y entiende que para los socialistas es un descanso que la política vasca haya abandonado el PSOE. Después de criticar su actuación, eso sí, le deseó suerte, aunque sólo en el ámbito personal informa Ep. Los eurodiputados socialistas no fueron más benévolos con su ex compañera de partido. De hecho, el secretario general de la delegación española en el Grupo Socialista, Javier Moreno, declaró que no le sorpende la decisión y manifestó su alegría por que haya encontrado su sitio fuera de la delegación y del partido Moreno se alegró especialmente porque al renunciar a su acta de diputada, emplaza a otro compañero a que trabaje En la misma línea se manifestó el portavoz de los socialistas vascos, Rodolfo Ares, quien tampoco se sorprendió por la noticia, aunque considera que su salida no afecta a la política que va a seguir llevando el Partido Socialista El presidente del PP, Mariano Rajoy, también comentó la decisión de Rosa Díez. Para el líder popular, el que la eurodiputada deje el PSOE revela lo que piensa mucha gente, que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no es una persona de fiar Según Rajoy, Zapatero ha puesto todo patas arriba y hay mucha gente de su partido que no está de acuerdo con su gestión. Un nuevo partido La formación política que surgirá en torno a Basta Ya! se enfrenta a un sistema electoral que en principio no les favorece s Es sugerente aventurar cómo puede afectar el nuevo partido de Rosa Díez al mapa de la política española sidente del Gobierno fue elegido secretario general enfrentándose entre otros, por cierto, a la propia Rosa Díez. Si han desaparecido de la escena Francisco Vázquez, Nicolás Redondo, Rodríguez Ibarra y muchos otros, si Alfonso Guerra parece encapsulado en la ironía crítica, si Felipe González dice que Pasqual Maragall no le habría propuesto lo que propuso a Rodríguez Zapatero (y que no habla más de algunas cosas para no favorecer al PP) etc. no es porque todos ellos- -y muchos más que no cito- -pertenezcan a una generación del pasado, sino porque el PSOE ha cambiado y ha perdido, entre otros signos de identidad, el tradicional concepto de la nación democrática. Aun más, si José Bono sale y entra sabemos muy bien por qué sale (la doctrina) y por qué entra (la eficacia) Esta pérdida ha llevado al PSOE a replantearse la actitud ante los nacionalismos y, en el caso vasco, la actitud ante la propia ETA. El fiasco de la última se compagina con el entusiasmo por el caos de la otra, como si de un desordenado festejo juvenil se tratara. El dirigente socialista Rodolfo Ares respondió ayer a Rosa Díez que su abandono no afecta a la política del PSOE y que venía defendiendo las tesis del Partido Popular La eficacia- -estar en el poder y sacar adelante proyectos con ayuda de los nacionalistas- -no debe ofuscar a la dirección del partido gubernamental: hay un discurso nacional en la izquierda que se ha visto defraudado, que dio origen a Ciudadanos en Cataluña, que va a propiciar el nacimiento de un nuevo partido promovido por Basta Ya! y que puede ser el germen de la desafección de muchos votantes. De algún modo lo intuyen algunos cuando las críticas del PP al proceso o a lo que se ha dado en llamar eufemísticamente la política territorial se califican de electoralista pero, por el momento, el PSOE parece atrapado en su deriva. Rosa Díez, tan cuidada antaño por la dirección de un PSOE que no era como el de ahora, tiene, por tanto, razón al quejarse del cambio y preferir defender lo que defendía con tanto corazón fuera del partido. Parece, sin embargo, que lo va a hacer en otro y ahí se va a encontrar, junto al resto de promotores de Basta Ya! con la complicada cuestión de la eficacia. El sistema electoral no les favorece, salvo debacle de los demás. Son contadas las circunscripciones en las que, en las próximas generales, pueden obtener representación y, en caso de éxito, la presencia en el Congreso de un pequeño puñado de diputados se logrará a cambio de restar votos en la mayoría de provincias. Nada puede oponerse a ello: es una opción respetable, atractiva, avalada con nombres que tienen consideración pública. Ellos tienen derecho a presentarse y los ciudadanos que lo deseen a votarles. Pero es sugerente aventurar cómo puede afectar el nuevo partido al mapa de la política española. Sin duda conseguirán votos en la izquierda, entre los desencantados, y quizá hasta algunos cuadros del PSOE. Pero, como ocurrió en las autonómicas catalanas con Ciudadanos, el daño electoral puede ser similar en el PP. De hecho (y si recordamos la campaña catalana lo constataremos) la campaña socialista de aislamiento del PP ha tenido sus frutos y es una realidad que un sector de la opinión pública, refractaria al PSOE actual, se resiste a votar al PP. El PSOE ha cambiado y ha perdido, entre otros signos de identidad, el tradicional concepto de la nación democrática, en que no son ni una cosa ni otra. Naturalmente, sería absurdo que dijeran que son algo ya existente, pero el peso que el PP tiene todavía encima convierte en probable que un cierto voto socialista defraudado- -que los populares quieren y, sobre todo, necesitan- -podría ir gustoso a la nueva formación. Quizá por ello puedan hacer más daño a la derecha que a la izquierda. Por eso sorprende que un cierto sector del PP celebra esta iniciativa, como antes la de Ciudadanos de Cataluña, con tanto entusiasmo. Germán Yanke Lo piensa mucha gente Rosa Díez deja el PSOE, según explica, para defender con más libertad y eficacia las ideas por las que me afilié hace treinta años Ya veremos la eficacia, pero en lo de la libertad tiene razón porque en los últimos años el PSOE ha mudado su doctrina y estrategia aunque, hay que reconocerlo, con cierta eficacia. Se ha hablado de un cambio generacional en el partido gubernamental pero, más bien, se trata del triunfo de un sector- -mayoritariamente de la generación de José Luís Rodríguez Zapatero, pero no exclusivamente- -que, bajo la capa de una meliflua doctrina republicana ha cambiado las coordenadas intelectuales del socialismo español dejando arrumbadas la trayectoria de sus antecesores y las resoluciones de sus congresos, incluso aquel en el que el actual pre- Rosa Díez, acompañada de Martínez Gorriarán, a su llegada a la rueda de prensa en Bilbao TELEPRESS Sin duda conseguirán votos en la izquierda, entre los desencantados, y quizá hasta algunos cuadros del PSOE. Pero, como ocurrió en las autonómicas catalanas con Ciudadanos, el daño electoral puede ser similar en el PP