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Jueves 30 de Agosto de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.496. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. La perra heredera de Leona Helmsey Hasta desde el más allá no deja en paz a los del más acá. En su testamento, la millonaria ha desheredado a dos de sus nietos. Eso sí, a su perra Trouble le ha legado 12 millones, para que le ladre a gusto a la luna de Nueva York M. DE LA FUENTE i la cara es el espejo del alma, queridos lectores, vista a la derecha, ar, e imaginen cómo se debió quedar el pobre espejo con lo que se le puso delante. Hecho añicos. Como dos de los nietos de Leona Helmsey, a los que la recientemente fallecida multimillonaria norteamericana cuya muerte ocupó esta misma página ha desheredado, por razones que ellos conocen de sobra (alguna sisa del monedero de la abuela para unas chuches, seguro) según consta en su testamento, tal y como informaban ayer medios de comunicación de la Gran Manzana y que ha recogido Efe. No contenta, según se cuenta, con hacer la vida imposible a la gente que tenía más a mano (incluidos familiares y empleados) parece que Leona, conocida como la reina del mal por los neoyorquinos (con Woody Allen no cenaba, parece evidente) sigue rugiendo después de muerta, que para algo la mujer (que empezó como secretaria de una agencia inmobiliaria y tras su tercer matrimonio llegó a controlar más de ciento veinte edificios de Nueva York) pensaba que la vida es una jungla. Parece que por supuesto le han crecido aún más la uñas (o las garras) seis metros bajo tierra (en el histórico cementerio de Sleepy Hollow) y también parece dispuesta a seguir haciendo la puñeta incluso a título póstumo. Qué vida más perra, se habrán dicho los dos nietos, pero la perra, la verdadera perra, es Trouble (problema, en la lengua de Beckham) la mascota de la mala de esta película (que pasó una temporadita, pero corta, a la sombra, por evasión de impuestos) a la que le han sido legados en herencia doce millones de dólares, alrededor de diez millones de euros. Perro ladrador, poco mordedor, pero multimillonario. Con la propinilla, se creará un depósito del que se extraerán las perras (valga la redundancia canina) necesarias para cuidar del animalito, un maltés de ocho años, una perrita blanca que ya se hizo famosa hace años cuando fue la protagonista de los anuncios de la cadena de hoteles de lujo Helmsley, de los que Leona era (bueno, fue) propietaria. Esto es, que por mucho que el euribor se desparrame y la Reserva Federal lo vea chungo, para la hipoteca perruna sí le va a llegar al animalejo. Y cuando la perra pase a mejor vida ¿mejor todavía? Leona Helmsey ha ordenado en su última voluntad (toquen madera, no vaya a ser que sea la penúltima) que el can sea enterrado junto a ella y su marido, y no en una fosa común (y corriente) sino en en un mausoleo que costó casi un millón y medio de dólares diseñado más a la griega que los yogures y donde ya descansaban (viendo la foto, desde luego que descansaron) su marido y su hijo. El resto de allegados que ha salido indemne, sano y salvo, del testamento de Leona está encabezado por su hermano Alvin Rosenthal (quince milloncejos del ala, aunque eso sí, le ha tocado cuidar de la perra, ya saben, con su bolsita para las caquitas todas la mañanas y todas las noches) Su chófer (otro bendito, otro santo) se ha debido conformar con la pedrea de tan sólo cien mil dólares de nada (calderilla, no me digan) y los otros dos nietos, con diez millones por barba, siempre y cuando se porten bien, y le lleven a su padre unas flores (aunque sean de plástico) una vez al año, a ser posible en el doloroso aniversario de su muerte. Eso sí, deberán dejar constancia en el libro de visitas, que esta mujer estaba en todo. A los demás, ni agua. Que descanse en paz. Allá en el más allá, que los del más acá parece que ya han tenido bastante. S La llamada reina del mal también indica en su testamento que la perra deberá ser enterrada junto a ella cuando pase a mejor vida Trouble con su difunta dueña que le ha dejado 12 millones de dólares AP